Publicado: 28.11.2014 13:45 |Actualizado: 28.11.2014 13:45

Dos escisiones soberanistas del PSC presentan su fusión este domingo

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Tres días después de que la diputada del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) Marina Geli comunicase a la dirección del partido su baja como militante, se presentará en Barcelona la nueva marca electoral en la que formará parte. Una formación que, aunque todavía no tiene nombre propio, algunos de sus dirigentes ya han definido como "socialista, catalanista y soberanista".

Este nuevo partido nace de la unión de dos formaciones cuyo común denominador es la ruptura del PSC. Por una parte está Moviment Catalunya, encabezado por el exlíder socialista en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí, al que se han sumado caras conocidas del ala más catalanista del PSC, como la diputada Núria Ventura, los exconsellers Marina Geli, Antoni Castells y Montserrat Tura, y la concejala en Girona Pia Bosch. De momento, sólo Geli, Martí y Ventura han abandonado las filas socialistas pero todos mantienen el escaño, al menos hasta que se sepa si hay elecciones anticipadas en Catalunya.

Por otra parte, está Nova Esquerra Catalana (Necat), un colectivo escindido del PSC y liderado por el exconseller socialista Ernest Maragall. La formación concurrió junto a ERC a las elecciones europeas y, de hecho, las ganaron en Catalunya con dos eurodiputados.

Participantes en la negociación precisaron que, con la fusión, quieren representar al "socialismo catalanista que piensa que la soberanía está en el pueblo de Catalunya" y que, a su juicio, no se siente representado por el PSC por su posición sobre el 9-N, informa Europa Press. Geli declaró, de hecho, que deja el PSC porque considera que "Catalunya debe poder decidir su relación con España". Tanto NECat como Moviemnt Catalunya votaron sí-sí en el proceso participativo.

Los negociadores de ambos colectivos esperan sumar al proyecto a formaciones como Avancem, liderada por Ignasi Elena y que se alió con NECat, y la plataforma Socialisme, Catalunya i Llibertat. Avancem participó en las negociaciones con NECat y Moviment Catalunya, pero descartó la fusión porque no comparte que muchos de los miembros de Moviment Catalunya mantengan la militancia en el PSC.

El debate sobre el derecho a decidir precipitó la crisis interna en el PSCEl terremoto en el PSC empezó con la derrota en las urnas de 2010, a la que se sumó la crisis interna a raíz de que en septiembre de 2012  el president de la Generalitat, Artur Mas, pusiera en marcha su hoja de ruta que debía culminar con una consulta al pueblo catalán acerca de su deseo de permanecer o no en España, y de qué manera. El debate soberanista generó discrepancias y, a las puertas de las elecciones del 25 de noviembre, el grupo parlamentario de los socialistas en el Parlament se dividió en dos a la hora de apoyar una resolución de CiU y ERC a favor de la consulta. Finalmente se optó por establecer la disciplina de voto en la abstención, si bien el entonces diputado, el exconseller Ernest Maragall, votó a favor. A los pocos días, éste abandonaba el PSC para crear Nova Esquerra Catalana.

Otro punto clave fue enero de 2013, cuando el Parlament aprobó trasladar al Congreso de los Diputados una petición para que fueran traspasadas a las instituciones catalanas las competencias para convocar referendos, una exigencia que fue rechazada por el pleno de la Cámara Baja el pasado 8 de abril.

El Consell Nacional había aprobado en noviembre y por un 83% votar en contra de esa resolución del parlamento catalán. Pero Marina Geli, Joan Ignasi Elena y Nuria Ventura se saltaron la disciplina de voto y apoyaron la iniciativa promulgada por las fuerzas nacionalistas, por lo que fueron apartados de sus responsabilidades parlamentarias, aunque no expulsados del partido. Además de la decisión de los tres diputados díscolos, el asunto motivó la salida de Rocío Martínez-Sampere de la Ejecutiva del partido, al igual que la exdiputada Laia Bonet, que también dejó la dirección del PSC. Asimismo, el alcalde de Lleida Àngel Ros renunció a su escaño en el Parlament por este asunto para evitar escenificar la ruptura del partido en el Parlament.