Publicado: 10.10.2014 19:22 |Actualizado: 10.10.2014 19:22

España bloquea la entrada de Reino Unido en el Sistema Policial y Judicial Europeo

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Gibraltar es el centro del pulso que están manteniendo España y Reino Unido en política internacional, un pulso al que ayer jueves el Gobierno español le introdujo más presión aún. El escenario fue la reunión en Bruselas de los ministros europeos de Justicia e Interior para abordar, entre otras cuestiones, una mayor incorporación de Reino Unido al sistema policial y judicial europeo. España se mostró en contra de esta decisión, si bien el tope para la incorporación de Reino Unido a este sistema es el próximo 1 de diciembre, así que aún hay dos meses para alcanzar un acuerdo.

Fuentes del Gobierno español en Bruselas insistieron ayer que la actitud de España no fue un veto sino que se limitó a mostrar la oposición a la medida esta primera cita, "si bien, aún quedan muchas semanas de negociación", detallaron.

La intención oficial de España no tiene nada que ver con Gibraltar sino que se trataría de forzar a Reino Unido "a que no ciña su incorporación a unos ciertos puntos sino que sea más profunda, e incluya, por ejemplo, el Acuerdo de Prüm", un sistema de cooperación policial entre 14 países de la UE en vigor desde 2006.

En ningún caso se relaciona esta postura con Gibraltar. Y lo mismo ocurre con Reino Unido, si bien éstos hacen hincapié en que "España es el único país de la UE que mostró ayer oposición a la incorporación británica", añaden fuentes de su gobierno en Bruselas.

En cuanto a Prüm, al que ningún otro país de la UE apeló en las negociaciones, los británicos reconocen que es cierto que este punto está fuera de momento, si bien "existe un interés del Reino Unido en formar parte de él" así como en diversos proyectos pilotos para reforzar la coordinación policial y judicial con Europa.

Junto a Gibraltar, la posición de España también podría ser una medida para presionar a Reino Unido para que vote a favor de España el próximo 14 de octubre, cuando se decidirá qué país ingresa como miembro no permanente al Consejo de Seguridad de la ONU. España rivaliza con Turquía y Nueva Zelanda por este asiento.

Pero todo esto podrían ser no más que excusas puesto que fuentes diplomáticas citadas por The Wall Street Journal aseguran que "España parece está bloqueando un acuerdo por ninguna razón más que su disputa con Reino Unido en torno a Gibraltar". Si finalmente se mantiene el veto de España, esto podría ser una traba para que los países europeos y Reino Unido compartieran información en torno a temas tan decisivos como la delincuencia global y el terrorismo islamista puesto que Reino Unido tiene una de las mejores bases de datos del mundo en ambos sentidos.

De hecho, el veto español evitaría que Reino Unido fuera parte del llamado Sistema de Información Schengen II, un mecanismo europeo policial, judicial y de control de fronteras que permite a los países compartir información y coordinarse especialmente en la lucha antiterrorista.

Entre el paquete de medidas e instrumentos de seguridad en los que Reino Unido quiere quedar integrado con la UE estarían la orden de detención europea, una mayor coordinación con Europol, un acuerdo para la transferencia de presos o pasar a formar parte de Eurojust (el órgano encargado del refuerzo de la cooperación judicial entre los Estados miembros).

Sin embargo, España reclama que Reino Unido debería también incluir el intercambio de pruebas de ADN, de huellas dactilares y la base de datos de vehículos, opción que Reino Unido rechaza de momento.

El origen de esta disputa procede del Tratado de Lisboa de 2009. Entonces, Reino Unido optó por quedar fuera de esta cooperación policial y judicial con la UE, si bien Cameron ejerció en 2012 la opción que le permitía el Tratado para reincorporarse, cosa que puede hacer hasta el próximo 1 de diciembre.

La Comisión Europea ha negociado con Londres la incorporación de un total de 35 medidas. Para introducir la mayoría de ellas, Reino Unido sólo necesita contar con la aprobación del Ejecutivo europeo, sin embargo, para media docena de ellas necesita el acuerdo al completo de todos los Estados miembros, y es ahí donde España está ejerciendo su presión con Gibraltar y el Consejo de Seguridad de la ONU como telón de fondo.