Publicado: 08.02.2014 08:47 |Actualizado: 08.02.2014 08:47

ETA no dice si dejará las armas pero pide el "desarme" a España y Francia

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ETA asegura en su último comunicado remitido al diario Gara su compromiso de "realizar aportaciones significativas para alimentar el proceso, sin tardar", pero no hace mención alguna a una posible entrega de las armas o disolución. En lugar de eso, insiste en una negociación para "conseguir una paz estable y duradera", exige el "desarme" de España y Francia y acusa al Gobierno de instalar un "estado de excepción" en el País Vasco "a través de la violencia".

"¿Para cuándo el desarme de los estados español y francés?", se pregunta la banda terrorista en el documento en el que aboga por priorizar el fin de las vulneraciones de los derechos humanos "aquí y ahora" así como las trabas a los derechos civiles y políticos y las medidas de excepción penitenciarias. La organización insiste en iniciar un proceso amplio de diálogo en Euskal Herria, con el objetivo de llegar a acuerdos para avanzar. Y junto a ello propone defender lo que se pacte aquí ante los estados español y francés "con una sola voz y con firmeza" para "conseguir la paz estable y duradera".

En el marco de esa negociación ETA se ofrece a "tomar parte en las conversaciones que se puedan utilizar con el objetivo de lograr la resolución y la paz" para ofrecer su "punto de vista y para introducir en la agenda de diálogos las cuestiones que afectan directamente" la banda que, según dice, "están entre los ingredientes para una resolución integral". Con esto ETA se refiere a las denominadas consecuencias del conflicto que afectan a su desarme, a sus presos y huidos y a la salida de las fuerzas de seguridad y el Ejército del País Vasco y Navarra.

El comunicado está fechado el pasado 29 de enero y por tanto es anterior a la visita del lehendakari Iñigo Urkullu a Madrid para reunirse con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al que propuso un plan para flexibilizar la política penitencia que contempla acercamientos y excarcelaciones de presos en función de una serie de requisitos y plazos.

No obstante, ETA afirma que "más que ir a escuchar el no de España, es hora de concretar una acción para poner el sí de Euskal Herria en el centro y en vías de materialización". Como ejemplos pone la puesta en marcha de la Comisión para Impulsar el Proceso de Paz presentada el 23 de diciembre con la que se compromete a contactar y la decisión de su Colectivo de Presos que anunció su disposición a aceptar las medidas individuales contempladas en la Ley.

Además, la banda señala la manifestación a favor de los presos celebrada el 11 de enero en Bilbao. Considera que "ha sido un paso de gran compromiso político", que "ha encendido la ilusión de amplios sectores de la ciudadanía vasca" y que "ha dibujado el camino para avanzar". Aquella manifestación fue convocada por el PNV junto a Sortu después de que la Audiencia Nacional prohibiera la convocatoria inicial realizada por el colectivo Tantaz Tanta por considerarla sucesora de Herrira, desarticulada en septiembre.

ETA cree que esa manifestación debería acarrear "un punto de inflexión", ya que "quienes estaban cómodos con el bloqueo del proceso y la división entre las fuerzas partidarias de la resolución se han puesto nerviosos". Asegura que algunos discursos "se están readaptando" y que "cada vez son más los que toman por inadecuada la línea del Gobierno español".

Llegada a este punto, ETA remarca que "la resolución necesita de todas las fuerzas políticas. Ha quedado claro, en cambio, que el modo de avanzar no es intentar satisfacer continuamente las exigencias de quienes no quieren la resolución o aceptar sus vetos. Con ello solo se refuerzan las actitudes negativas. La única manera de hacer mover a esos sectores y atraerlos es avanzar en la dinámica por la resolución, con el impulso de la ciudadanía vasca".

Según el extracto del comunicado que realiza el diario Gara, ETA deja caer que no tiene expectativas de que España y Francia vayan a mover su posición y recuerda las palabras del ministro del Interior Jorge Fernández Díaz que respondió a la manifestación del día 11 "con su habitual prepotencia, diciendo que ni una ni dos movilizaciones iban a hacer variar la política del Gobierno español. Es más, los dirigentes del PP están anunciando más ataques".

Tras recordar las operaciones contra el frente de cárceles de ETA y Herrira acusa al Gobierno de querer "pudrir la situación de los presos políticos vascos". Añade que "en el momento en que en la ciudadanía vasca dominan las ansias de resolución y paz, España ha querido poner en el centro de la escena política la imagen de decenas de guardias civiles armados".

Entiende ETA que esta ha sido también una especie de respuesta del Gobierno de Mariano Rajoy al lehendakari: "Le ha transmitido el mensaje claro de que por lo que respecta al 'conflicto vasco' el Gobierno español concreta su línea de acción con la Guardia Civil. O, dicho de otra manera, que al igual que ocurre con la voluntad ciudadana, la opinión del lehendakari también es nula para el Gobierno español".

En cuanto a Francia, ETA subraya que "permanece callado. Como es habitual, como si no tuviera nada que ver con lo que está ocurriendo. Mientras tanto, sin embargo, además de mantener su actitud negativa ante la resolución sigue vulnerando los derechos humanos de los presos políticos vascos".