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El 1-O en el Europarlamento La Eurocámara, dividida sobre el rol de la UE, llama al diálogo político en Catalunya

El vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, ha defendido el uso proporcionado de la fuerza para hacer respetar el derecho pero insiste en que la violencia nunca puede ser un instrumento de política y pide diálogo para resolver la situación.

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Vista del hemiciclo del Parlamento Europeo, en Estrasburgo, durante el debate sobre la situación en Catalunya, con varios diputados sosteniendo una senyera. REUTERS

Antes que el Congreso de los Diputados o el Senado, la primera cámara de representantes en debatir sobre los recientes acontecimientos en Catalunya ha sido el Parlamento Europeo. Lo ha hecho durante apenas una hora, con la única intervención de los líderes de los grupos políticos en la Eurocámara y un mensaje claro: la violencia nunca es la vía y la única manera de avanzar hacia una solución política es el diálogo.

Más política y menos violencia, eso es lo que ha pedido el Parlamento Europeo durante el debate sobre la situación en Catalunya en la sesión plenaria de Estrasburgo. Un debate incluido de urgencia, tras los acontecimientos del domingo que han sido condenados en mayor o menor medida por todos los grupos políticos de la Eurocámara. Al inicio de la sesión, el despliegue de una estelada en el hemiciclo ha desatado la protesta del eurodiputado del Partido Popular, Carlos Itrugaiz, que ha pedido la retirada de “una bandera golpista”.

Para el vicepresidente primero de la Comisión Europea, Frans Timmermans, “la única forma de avanzar es el diálogo”. Timmermans deja un recado al Gobierno y a la Generalitat e insiste en que “lo único que necesitamos es voluntad política”.

Pero ese diálogo, y en esto el vicepresidente ha sido muy claro, solo puede tener lugar en el respeto a la ley y el Estado de Derecho, pilares fundamentales de la Unión Europea. “Es fundamental que las constituciones de todos nuestros Estados miembros se respeten y se protejan”, ha subrayado Timmermans que entiende que el Govern se saltó la ley con la organización del referéndum del 1 de octubre.

El vicepresidente primero de la Comisión Europea, Frans Timmermans, durante su intervención en el debate del Parlamento Europeo sobre Catalunya. REUTERS

El vicepresidente ha lamentado las imágenes del domingo y ha vuelto a insistir, como hiciera el lunes la Comisión, en que “la violencia no resuelve nada en política” y no puede ser utilizada como instrumento político. Timmermans ha defendido sin embargo el derecho del gobierno a hacer respetar la ley “y esto a veces requiere un uso proporcionado de la fuerza” pero advierte, “nadie quiere ver la violencia reinar en nuestras sociedades”. Por eso el holandés llama ambas partes a “abandonar la confrontación y volver al diálogo” para encontrar una solución, dentro del marco constitucional.

Manfred Webber, líder de los Populares europeos en la Eurocámara, ha mostrado su apoyo expreso al gobierno de Mariano Rajoy y criticado con dureza la actuación del gobierno catalán. Webber ha denunciado que “un gobierno irresponsable en Catalunya está dividiendo el país” y que mientras “todo el mundo tiene la vista puesta en los separatistas”, nadie adopta la visión del resto de los españoles.

El líder del Partido Popular Europeo (PPE), Manfred Weber, durante el debate sobre en Catalunya en el Parlamento Europeo en Estrasburgo. EFE/PATRICK SEEGER

Para los Populares europeos, es “inaceptables que políticos catalanes animen a los funcionarios y ciudadanos a saltarse la ley” y asegura que “las manifestaciones masivas en Barcelona no van a cambiar la Constitución española”.

El alemán ha criticado con dureza las condiciones en que se celebró el referéndum el domingo y su falta no ya de legalidad, sino de legitimidad, y ha pedido a las autoridades catalanas que no tomen ninguna decisión “irreversible” ya que “salir de España es salir de la Unión Europea”, con todo lo que esto implica. Webber se ha sumado a la llamada al diálogo entre las partes pero descarta que la UE tenga rol alguno que jugar. “La Unión Europea”, ha insistido, “no tiene ni la voluntad ni el derecho de intervenir”.

“Este es un momento en que hace falta unidad y responsabilidad, no divisiones ni banderas, ni ánimos exacerbados. Hace falta prudencia y sabiduría”, así ha comenzado su intervención Gianni Pitella, líder de los socialdemócratas en el Parlamento Europeo. Pitella ha pedido al independentismo que eche el freno porque “basta un gesto para cambiar la historia” y cuando se está muy cerca del precipicio, es fácil caer. El líder socialista ha insistido en que una declaración unilateral de independencia solo echaría más leña al fuego y que “un gobierno regional que representa a menos del 50 por ciento de la población no puede cambiar el futuro de todo un pueblo”. El italiano lamenta que, apenas un día después de la celebración del aniversario de la reunificación de Alemania, en España se esté hablando de separatismo.

Eurodiputados escuchan el discurso del vicepresidente primero de la Comisión Europea, Frans Timmermans, durante el debate sobre Catalunya. EFE/PATRICK SEEGER

Pitella ha criticado duramente la gestión de la situación por parte del Gobierno de Mariano Rajoy. “Ningún demócrata puede alegrarse de las imágenes del domingo”, ha declarado el socialdemócrata, y asevera, “cuando la policía actúa de manera desproporcionada, estamos ante un fracaso de la política”. Por eso, pide al presidente que ponga en marcha un nuevo diálogo.

Guy Verhofstadt, líder de los Liberales, ha iniciado su discurso confesándose “admirador” de la democracia española y recordando cómo esta se vio amenazada el 23 de febrero de 1981, por el intento de golpe de Estado de Antonio Tejero. “Un episodio”, ha asegurado, “que ancló para siempre la democracia en España”. Por eso Verhofstadt pide no dar lecciones al país y confía en que sea capaz también de superar la “profunda división” que está experimentando ahora.

El líder de los liberales en el Parlamento Europeo, Guy Verhofstadt, durante su intervención en el debate sobre Catalunya, en Estrasburgo. REUTERS

El líder de los Liberales manda un recado al gobierno de Mariano Rajoy y le advierte de que los problemas políticos no pueden solucionarse a golpe de resoluciones judiciales o utilizando la violencia. “Es cierto que no se puede ir contra la ley, es cierto que no se puede gobernar sin la ley, pero es más cierto que no se puede superar una división tan grave solo con la ley”, ha sentenciado Verhofstadt. Tampoco reconoce el referéndum del domingo que, considera, no tuvo las mínimas garantías además de ser ilegal y asegura que una declaración unilateral de independencia supondría “una fractura fatal en la sociedad, imposible de curar”. Por eso, como todos, pide comprensión, entendimiento y diálogo entre las partes para encontrar una salida consensuada a la crisis.

Los Verdes y la Izquierda pide la mediación de la UE

Los Conservadores y Reformistas se han mostrado “consternados” por las imágenes de las cargas policiales. El eurodiputado polaco del partido Ryszard Antoni Legutko, ha asegurado que “independientemente de la intención que se tuviera, estas imágenes serán parte de la imagen que tendremos del gobierno español durante mucho tiempo”.

Legutko, diputado por el partido Derecho y Justicia que ostenta el gobierno de Polonia, ha sido muy duro con el doble rasero de la Comisión Europea respecto al respeto de los derechos fundamentales en la UE. “Seamos francos, si estuviéramos hablando de otro Estado Miembro las consecuencias y la retórica de la Comisión Europea seguramente hubieran sido más duras”, ha asegurado el representante de los Conservadores. Unas declaraciones que se enmarcan en el contexto del procedimiento de infracción que la Comisión mantiene abierto contra Polonia por la polémica reforma de su sistema judicial.

La líder de los Verdes en la Eurocámara, Ska Keller, durante el sobre Catalunya, en el Parlamento Europeo en Estrasburgo. EFE/PATRICK SEEGER

También los Verdes han criticado con severidad las cargas del 1 de octubre en Catalunya. “El pasado domingo se va a recordar como una jornada triste no solo en España sino en Europa”, ha asegurado Ska Keller, líder de los Verdes en el Parlamento Europeo. “Lo que ha ocurrido es inaceptable”, insiste, “un uso de la violencia desproporcionado e injustificado, independientemente de lo que se piense sobre el referéndum”.

Para los Verdes, Rajoy ha fracasado en la gestión del conflicto catalán pues “ha recurrido a la policía y los jueces, pero los jueces y los policías no pueden resolver un problema político” y esto, entienden, no ha hecho sino agravar la situación. Por eso, Keller pide a Jean-Claude Juncker que no se quede con los brazos cruzados y actúe como mediador en esta crisis, para promover el diálogo entre las partes. La líder de los Verdes llama por tanto a la responsabilidad europea. “No sabemos lo que va a pasar mañana. La situación se puede agravar, así que tenemos que hacer lo que esté al alcance de nuestra mano para evitar esa escalada”.

Eurodiputados con carteles contra el Gobierno español durante sobre Catalunya en el Parlamento Europeo en Estrasburgo. EFE/PATRICK SEEGER

Patrick Le Hyaric, representante de la Izquierda Unitaria, se ha sumado a las condenas de la violencia del domingo y ha asegurado que si hubiera ocurrido en cualquier otro lugar del mundo, todos los países europeos habrían condenado la violencia y hasta cortado lazos económicos con el gobierno. Un gobierno, ha insistido el orador de la izquierda, que se sienta en la mesa del Consejo mientras los otros apartan la mirada. “No podemos aceptar la política de la fuerza, igual que no podemos aceptar declaraciones de independencia unilaterales”, ha asegurado Le Hyaric.

La Izquierda Unitaria ha pedido la mediación de la Unión Europea, como responsable de la protección de los derechos fundamentales y llama a abandonar la confrontación “que puede llevarnos a lo peor”. Las primeras víctimas, ha asegurado Le Hyaric, “no van a ser los dirigentes sino los ciudadanos”. Por eso subraya la necesidad de debatir la cuestión en profundidad, alcanzar un compromiso y, dentro del marco constitucional, permitir a los ciudadanos expresarse.