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Los exministros de Aznar evitan dar la cara en el juicio a Carlos Fabra

Posada, Villalobos y Arias Cañete se acogen al privilegio que les brinda la ley de declarar por escrito. González Pons y otro diputado del PP lo harán por plasma

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Los altos cargos del PP quieren a Carlos Fabra tan lejos como antes lo querían cerca. El actual ministro Miguel Arias Cañete y los 'ex' Jesús Posada y Celia Villalobos se han acogido al privilegio que les concede la Ley de Enjuiciamiento Criminal a declarar por escrito, y así lo harán en el juicio que se sigue contra el presidente de la Diputación de Castellón, para quien la Fiscalía pide 13 años de cárcel por tráfico de influencias, cohecho y delitos fiscales.

La sesión de este martes se iniciará con la lectura de las declaraciones por escrito realizadas por dichas autoridades. Según el escrito de acusación de la Fiscalía, Posada y Villalobos recibieron, cuando eran ministro de Agricultura y Sanidad, respectivamete, a Carlos Fabra, a finales de los años 90 y principios de los 2000. Fue dentro de la ronda de gestiones con las que entonces presidente del PP castellonense pretendía agilizar la autorización administrativa del producto fitosanitario de un empreasrio amigo, que le pagaba a cambio millones de pesetas.

El artículo 412.2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal permite a los ministros y al presidente del Congreso de los Diputados declarar por escrito cuando son llamados como testigos a un juicio. Es decir, que pueden elegir no acudir físicamente a la vista, contrariamente a la obligación del resto de ciudadanos de a pie. Celia Villalobos, que es vicepresidenta del Congreso, tiene reconocido el mismo privilegio como exministra, siempre que la declaración se refiera a asuntos conocidos en ejercicio del cargo.

Pero no sólo ellos quieren poner tierra de por medio con Fabra y su comprometedor juicio. También los actuales diputados del PP Ruben Moreno --ex alto cargo de la Sanidad autonómica valenciana y estatal-- y Esteban González Pons --vicesecretario general del PP nacional--, han optado por no acudir al llamamiento a ser testigos en el juicio.

En su caso, como diputados, tienen la prerrogativa de declarar desde su despacho oficial. Así, ambos se acogerán a la técnica puesta de moda por Rajoy y serán interrogados en la Sala de vistas de Castellón mediante videoconferencia.

Las sesiones del juicio a Fabra, que se inició la semana pasada con las declaraciones de Fabra y los otros cuatro imputados --el empresario Vicente Vilar, las exesposas de los anteriores, y el exsenador Miguel Prim--, se retoman este viernes con la lectura de las declaraciones por escrito citadas y las comparecencias de otros siete testigos, entre ellos el diputado autonómico del PP y exmano derecha de Francisco Camps, Ricardo Costa.