Publicado: 08.12.2013 08:34 |Actualizado: 08.12.2013 08:34

"Fabra es incapaz de desligarse de las manzanas podridas del PP valenciano"

El periodista Sergi Castillo analiza en 'Tierra de saqueo' la trama valencia de Gürtel que comenzó con los "tres trajes" regalados a Camps y "se ha ido destapando como una inmensa red confeccionada para saquear mil

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La lista de expresidentes y vicepresidentes de la Generalitat Valenciana, exconsejeros autonómicos, altos cargos, diputados provinciales, alcaldes, concejales, funcionarios que están siendo imputados por la Justicia crece sin parar. Ahora mismo la cuenta va por 100, y subiendo, en una comunidad de cinco millones de habitantes. El Partido Popular gobierna desde 1995, cuando Eduardo Zaplana ganó las elecciones.

El periodista Sergi Castillo analiza en la obra Tierra de saqueo (Cuadrilátero de libros) todo lo que ha sucedido en la región desde entonces a través de la trama valenciana de Gürtel, que comenzó con los "tres trajes" regalados a Camps y "se ha ido destapando como una inmensa red confeccionada para saquear millones de euros de los valencianos bajo el pretexto de los proyectos faraónicos de Calatrava y grandes eventos como la Copa América y la Fórmula 1".

Cien altos cargos del Partido Popular de la Comunidad Valenciana (PPCV) están o han estado imputados por corrupción; hay un exvicepresident de la Generalitat encarcelado; y casi una decena de casos investigados por la Justicia. La primera pregunta es obligada. ¿El actual PPCV funciona más como una red dispuesta a saquear el dinero público que como partido político?

Esa es una de las conclusiones a las que llegan varios de los testimonios que he entrevistado en el libro. No es posible que una organización como el PPCV esté tan podrida si no es que hay algo detrás. Y ese algo detrás parece es un sistema diseñado para saquear las arcas públicas. A mí lo que más me ha sorprendido es que no estamos ante un caso aislado como se nos trató de decir una y otra vez con el caso de los trajes de Camps. Mi conclusión es que estamos ante un estructura perfectamente tramada, una red en la cual coinciden todos los casos de corrupción, los mismos políticos, los mismos empresarios y que enlaza históricamente con el 'caso Naseiro'.

Detrás de cada uno de los grandes eventos que ha celebrado la Comunidad Valenciana había una trama de saqueadores. El parque temático Terra Mítica costó 100 millones más que Portaventura, la visita del papa costó 24 millones de euros más que la que realizó el mismo papa cuatro años después a Galicia y Barcelona, la promoción de Julio Iglesias costó ocho veces más que la que hizo a Galicia. O todo el mundo se aprovechaba de los valencianos o nuestros dirigentes permitían que eso sucediera porque todo el mundo sacaba tajada.

En su libro aporta la cifra de 12.500 millones de euros. Esta cantidad ha sido generada por corruptelas a través de actos financiados con dinero público sólo en el País Valencià. El presupuesto de la Generalitat de 2013 alcanza los 13.940 millones. ¿Cómo comienza una trama de corrupción que puede llegar a generar tanto dinero como el que dispone la Generalitat?

Hay muchos factores. Uno de ellos es que vivíamos en una época de bonanza económica y el poder estaba distribuido en muy pocas manos. Los mismos políticos que tomaban decisiones políticas estaban en las cajas de ahorro, o gente muy próxima a ellos, y podían diseñar planes para promociones inmobiliarias. Además, el sector empresarial también estaba muy unido al político, que se dejaba influenciar y halagar por regalos. Las cajas de ahorro han sido un pozo sin fondo de donde sacar dinero.

Así, nos ha quedado un circuito de Fórmula 1 abandonado en el centro de la ciudad, un aeropuerto sin aviones, una televisión con trabajadores pero que no puede funcionar, un parque temático que costó 400 millones pero que se ha vendido por 63 y una Ciudad de la Luz que era un gran plató que se ha convertido en un monstruo que no saben hacer con él, entre otras cosas. Se están vendiendo los símbolos de la hegemonía del PPCV a precio de saldo y ni siquiera así se encuentra comprador.

¿Cómo comenzó todo esto? ¿Qué pasó para que el País Valencià llegara a esta situación?

El origen hay que situarlo en la época de Eduardo Zaplana. Fue él quien implantó este sistema. Ellos lo vendían como un sistema que iba a poner a Valencia en el mapa. Con este lema comenzaron las obras faraónicas y la celebración de grandes eventos, y con ellos la mentalidad del dinero fácil y el pensamiento de que todo iba a ir bien. A Zaplana lo definen en el libro como el "listo", el "pillo", el "liberal"; en cambio Camps llegó al poder como un personaje de la rama católica, con mejor imagen que Zaplana, que llegó rodeado de escándalos. Camps parecía de otra especie, pero al final se ha demostrado que todos eran parte de una misma cosa: un modo de anteponer intereses económicos y empresariales y entregar la Administración a tramas corruptas.

En el libro escribe una metáfora que dice que no es que en el cesto hubiera una manzana podrida sino que todas las manzanas del cesto están podridas.

"Detrás de cada uno de los  eventos que ha celebrado la comunidad había una trama de saqueadores" 

El ejemplo de las manzanas podridas lo puse porque José Joaquín Ripoll, presidente de la Diputacion de Alicante en 2009 y líder del sector zaplanista. Cuando estalla la Gürtel y Camps está acorralado, dice que si en el partido hay una manzana podrida hay que quitarla. Era un mensaje para Mariano Rajoy, para que eliminara a Camps y el sector zaplanista pudiera ocupar ese espacio. Semanas después, en la segunda operación Brugal, es detenido en su casa de madrugada. Prácticamente no se salvaba nadie. Ahora mismo estamos viendo el ejemplo. Alberto Fabra es incapaz de desligarse del pasado de su partido y de las manzanas podridas de su partido. Si no cambia, formará parte de ese cesto de manzanas podridas. Aquí lo que está claro es que tiene que haber regeneración sí o sí. Si el PP no la hace la tendrá que hacer la sociedad valenciana.

¿Hay indicios de que Fabra esté también podrido?

Hay algunas investigaciones sobre parte de su gestión en el Ayuntamiento de Castellón pero no han avanzado lo suficiente para que podamos decir que ha metido la mano en la caja. Sí que es cierto que es incapaz de desligarse del pasado del partido.

Dice que si el PP no hace la regeneración, la tendrá que hacer la sociedad valenciana. No obstante, hasta el momento el PP ha sido ampliamente respaldado en las urnas. En las últimas elecciones autonómicas, con decenas de altos cargos del PP imputados en tramas de corrupción, la sociedad valenciana volvió a elegir al PP por mayoría absoluta.

Hay muchos factores explican esa victoria. El principal es que se votó contra Zapatero. El PP valenciano tuvo la habilidad de identificar el paro con el PSOE. En segundo lugar, Camps se presentó como una víctima ante los electores. Todavía no estaba todo ese gran muestrario de imputados y los casos estaban en una fase embrionaria. El PP se presentó como una víctima y presentó al PSPV-PSOE como un enemigo de los valencianos por atacar a su presidente. El PPCV tenía el discurso de que ellos habían hecho grande a la Comunidad trayendo grandes eventos y macroproyectos y quien arremetiera contra ellos y pidiera explicaciones era un enemigo. Otros factores son las redes clientelares y la falta de información. Pocos medios valencianos hablaban de estos casos o de otros como el del accidente de Metro. Ocultaban información a los valencianos.

En el libro da dos ejemplos muy diferentes y muy impactantes cuando se mencionan a la vez. Por una parte, la compra de votos a gitanos por 30 € y por otra, el dineral pagado a Julio Iglesias por promocionar la comunidad.

Es un ejemplo que permite ver cómo esto es una gran red. El mismo empresario, vinculado al PP, que compró votos a gitanos en Orihuela, aparece años más tarde intentando ayudar al ex conseller Luis Fernández a hacer facturas falsas en el caso del robo de las monjitas y años más tarde aparece en el caso Brugal como uno de los cabecillas. Este es un ejemplo de cómo está todo cohesionado.

Luego se hacían fotos con Julio Iglesias, Alonso, Nadal, etc. pero en realidad detrás de cada uno de estos eventos o espectáculos había una trama de saqueadores. En el caso IVEX, en el que aparece implicado Julio Iglesias, queda mucho por aclarar. El caso Cooperación es otro ejemplo deleznable. El dinero que dábamos los valencianos para construir pozos en Haití tras el terremoto o para las mujeres infectadas con Sida en África está en yates, pisos, garajes de gente de la trama. La Policía captó conversaciones de esta gente en la que decían: "Lo nuestro antes que lo de los negratas". Este tipo de gente es la que hemos tenido gobernándonos y la que ahora tiene que dar cuentas delante de la Justicia.


Ha apuntado como factor clave las redes clientelares. En el libro da un dato importante. En la Generalitat había tres fundaciones en 1995 y en 2010 había 79 fundaciones y empresas públicas donde se ha colocado 12.136 trabajadores. ¿Esto ha influido también en la dinámica de voto?

Esos 12.000 sólo son a nivel autonómico. Además, hay que añadir todo lo que son ayuntamientos controlados por el PP, diputaciones provinciales, entes autónomos, provinciales, comarcales, locales... Hay muchísima gente que tiene un amigo, un pariente trabajando en puestos de trabajo creados por el PP. Toda esa gente son votos cautivos. Hay un ejemplo perfecto. La depuradora Emarsa. Allí había 100 personas trabajando, casi todas con el carné del PP. Sin embargo, la empresa no necesitaba tantas personas. Así dejaron un agujero de 40 millones de euros y era una empresa que podía haber sido perfectamente rentable. Emarsa es una de muchas, Canal 9 es otra, y la lista suma y sigue. Tenemos multitud de empresas donde además de saquear las arcas públicas y no gestionar bien esos recursos públicos tenían colocados a muchos de sus peones.

Han colonizado lo público para succionarlo, vaciarlo de contenido, hacerlo insostenible y privatizarlo. Ahora Emarsa es una empresa privatizada y es una depuradora rentable que da beneficios a una empresa. En Canal 9 puede pasar lo mismo. Están demostrando cual era el objetivo: aprovecharlo, demonizarlo y posteriormente que sus empresarios y amigos pudieran hacer negocio.

¿Se ha corregido algo en la Generalitat Valenciana para que estos desmanes, por ejemplo, en el caso de la CAM o de Terra Mítica, no se vuelvan a repetir?

"Al final se ha demostrado que Zaplana y Camps eran lo mismo" 

Soy pesimista. A estas alturas no tenemos ni una ley de transparencia aprobada ni parece que vaya a llevarse a cabo con las condiciones que serían necesarias. Eso sí, tengo que reconocer que se ha recorrido un camino que hace cinco años parecía impensable. El hecho de que tengamos ahora más de 100 altos cargos o dirigentes del PP imputados, o que se van a sentar en el banquillo, y que muchos de ellos entrarán en prisión, creo que es fruto de una batalla enorme en muchos frentes: periodístico, judicial, policial... Ha sido un camino muy difícil que afortunadamente está dando resultados positivos.

¿Puede la condena a Fabra y la caída de Canal 9 marcar un punto de inflexión en el País Valenicà? Son dos auténticos símbolos de la hegemonía del PP en Valencia.

Fabra ha controlado todos los resortes de la vida política, social, cultural de la provincia de Castellón y explica cómo el PP ha conseguido revalidar un éxito tras otro. Un periodista de la Cadena Ser captó una conversación en un acto en el que Fabra estaba diciendo que no sabía a cuánta gente había colocado y que esa gente era un voto cautivo. Era o es el típico cacique en su imagen más clásica.

Otro símbolo es la caída de Canal 9 contra la opinión de mucha gente dentro del Partido Popular.

Canal 9 era su juguete. Han hecho con él lo que han querido. Lo han utilizado para manipular y para saquear las arcas públicas. Hay cuatro personas investigadas e imputadas por saquear las arcas públicas. Hay otra persona investigada por abusar sexualmente de trabajadores. Hay otro alto cargo imputado por corrupción en el caso Brugal de Alicante. El hecho de que Canal 9 desaparezca y que los trabajadores que han sido la imagen del régimen estén en la calle manifestándose junto a los mismos votantes del PP que se creían lo que decía Canal 9 es un cambio importante. Cuando los que se creían a Canal 9 se pregunten por qué cerró, se darán cuenta de que ha sido por el saqueo sistemático de las arcas públicas.