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Fichajes políticos Feijóo enfrenta su primera crisis grave en el PP gallego tras el anuncio de su exconselleiro de Economía de que se pasa a Ciudadanos

Javier Guerra, un acaudalado empresario de 51 años, exdiputado y exparlamentario autonómico, abandona a los 'populares' con medio centenar de militantes vigueses para encabezar la lista naranja a las autonómicas gallegas del 2020

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Imagen de archivo de Javier Guerra en una comparecencia junto a Alberto Núñez Feijóo. (ARCHIVO)

Alberto Núñez Feijóo enfrenta en Vigo la primera crisis interna de gravedad en el Partido Popular de Galicia, tras el anuncio de su ex conselleiro de Economía Javier Guerra de que planea abandonar la formación y pasarse a Ciudadanos llevándose con él a medio centenar de militantes y, con ellos, probablemente, a miles de votantes de la ciudad más poblada de Galicia.

Guerra responde así a la propuesta que le hizo a principios de este año el secretario de Organización de la formación naranja, Fran Hervías, a quien Albert Rivera ha encomendado reorganizar el partido en Galicia, una comunidad donde Ciudadanos es una formación casi inexistente. No tiene representación en el Parlamento Autonómico, sólo cuenta con dos concejales en las siete ciudades y no logró ningún escaño en el Congreso ni en el Senado en las elecciones generales del 2016.

Por esas razones, Galicia es también una comunidad golosa para sustentar el crecimiento electoral que las encuestas prevén para el partido. Y Hervías ha ofrecido a Guerra ser el candidato naranja en las autonómicas del 2020. Ese año también hay elecciones generales.

La decisión de Guerra se conoció esta semana, después de que él y el grupo de críticos del PP vigués se reunieran en un hotel de Vigo para acordar su salida del PP. Se han dado un plazo de quince días para que cada uno decida su opción personal, y aunque ninguno ha formalizado su baja hasta el momento, este periódico ha podido saber que son pocos los díscolos que dudan si hacerlo o no.
Javier Guerra es un exitoso y acaudalado empresario de 51 años que reside en el Algarve portugués. Inició su carrera política como concejal en el Ayuntamiento de Vigo, y en el 2008 fue elegido diputado al Congreso. En el 2009, cuando Feijóo ganó las autonómicas, lo nombró conselleiro de Economía e Industria en su primer Gobierno al frente de la Xunta.

Parecía que a Guerra, por entonces diputado en el Congreso, se le abría una fructífera puerta, pues Feijóo le había puesto al mando de una de las carteras más relevantes de su gabinete, en plena crisis económica, con el paro disparándose mes a mes, las cajas gallegas bordeando el abismo y mientras el PP diseñaba sus políticas de recortes. No es que Guerra no secundara esa estrategia, pero cayó pronto en desgracia. Su escaso anclaje político y el deterioro progresivo de su relación con el presidente gallego, quien en privado mostraba su disgusto por su modo y tiempos de trabajO, debilitaron notablemente su posición.

Guerra fue el único conselleiro que cayó en la primera remodelación del nuevo Gobierno popular de la Xunta. Y aunque Feijóo le ofreció ser candidato a la Alcaldía de Vigo, él rechazó la propuesta y volvió a sus negocios. En el 2016 trató de hacerse con la dirección del partido en la ciudad, la más grande e industriosa de Galicia, pero fracasó. Y su nombre desapareció de los titulares de prensa hasta que Hervías le propuso pasarse al enemigo, justo cuando las encuestas empezaban a apuntalar el ascenso de los de Rivera.

En el PP todavía no hablan de traición, aunque reconocen que se esperaban la jugada. Tanto es así que Feijóo intentó recientemente un acercamiento ofreciendo al ex conselleiro un puesto en la directiva viguesa. La secretaria local, Elena Muñoz, confirmó la oferta en declaraciones a La Voz de Galicia, asegurando que Guerra ni siquiera había contestado a la propuesta y que sólo le había “dado largas”.

La idea de Ciudadanos es convertirse en llave de gobierno en la comunidad, donde el espectro parlamentario contempla desde hace tres legislaturas la mayoría absoluta del PP. Los de Fejóo cuentan con 41 escaños, por 14 de En Marea, la segunda fuerza del país, otros 14 del PSOE y seis del Bloque Nacionalista Galego.

El partido de Rivera también está buscando nombres para encabezar las listas de las municipales del 2019, que se celebrarán un año antes de las autonómicas y que podrían servir de lanzadera a la candidatura de Guerra a la Xunta. Al ex conselleiro, cuentan en su nuevo partido, “le pone” enfrentarse a Feijóo, aunque admite que la condición del líder popular gallego como posible sustituto de Rajoy podría frustrar la batalla electoral que le gustaría librar.