Publicado: 02.07.2016 08:45 |Actualizado: 02.07.2016 14:11

Feijóo, en manos de Ciudadanos

El PP perdería la mayoría absoluta en las autonómicas gallegas en caso de que se trasladaran los resultados del 26J y precisaría del voto favorable de los seis diputados
que obtendría la formación naranja.

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El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, durante un acto de campaña. /EFE

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, durante un acto de campaña. /EFE


Si los resultados del 26J se repitieran tal cual en los comicios autonómicos que se celebraran en Galicia previsiblemente este otoño, Alberto Núñez Feijóo (PP) necesitaría del apoyo de Ciudadanos para seguir al frente de la Xunta. El actual presidente obtendría el peor resultado de la historia de los populares en la comunidad con 36 escaños (Fraga fue desalojado del poder cuando perdió la mayoría absoluta por un diputado y se quedó con 37).



La traslación de los resultados de las últimas generales a Galicia dejaría en el Parlamento gallego, que cuenta con 75 escaños, varias novedades. La primera, la pérdida de cinco actas del PP, que pasaría de 41 a 36 y que tendría más de 92.107 votos y hasta 10 puntos menos de apoyos (pasaría del 45,7% del 2012 al 35,7%). Todo un batacazo. La segunda, la irrupción de En Marea como segunda fuerza política de la comunidad, que entraría en el hemiciclo con 21 escaños con alrededor de 371.000 sufragios, es decir el 23,6%, del total y casi 9,5 puntos más de los que obtuvo en su día Alternativa Galega de Esquerdas, hoy dividida pero integrada en la plataforma. La tercera, el crecimiento del PSOE en votos (tendría unos 25.000 más que en el 2012), pero su caída en escaños (pasaría de 18 a 14 escaños). La cuarta, la desaparición del Bloque Nacionalista Galego del espectro parlamentario, al no llegar a la barrera del 5% de sufragios necesaria para obtener representación. Finalmente, la entrada de Ciudadanos, si repitiera los 140.000 votos que obtuvo en las generales, se llevaría seis diputados. Son esos seis escaños los que tendría que granjearse Feijóo para no pasar a la oposición, porque para mantener la Presidencia de la Xunta. Le bastaría con la anbstención de al menos dos diputados de la formación naranja, ya que entre En Marea y el PSOE sumarían 36 asientos.

Gráfico que extrapola los datos del 26-J a nivel autonómico en Galicia

Gráfico que extrapola los datos del 26-J a nivel autonómico en Galicia


Aunque los resultados de las generales nunca se han repetido en unas autonómicas, en esta ocasión todo augura que el comportamiento electoral no será muy diferente. Pero Feijóo sigue contando con algunos factores a su favor. Sobre todo, porque es el único candidato definido y decidido. Se da por hecho que en el BNG la candidata será su recién nombrada portavoz, Ana Pontón. Pero en el PSOE, En Marea y Ciudadanos está todo por decidir. Y además, todas esas formaciones se encuentran en proceso de discusión, con serias crisis internas que podrían pagar en las urnas.

El PSOE se ha visto descabezado hace pocos meses tras la dimisión de su secretario general, José Ramón Gómez Besteiro, ex presidente de la Diputación de Lugo imputado por once presuntos delitos de corrupción. El mejor colocado para sucederle es Joaquín Fernández Leiceaga, un economista ex militante y diputado del BNG que tendrá que competir con la vieja guardia del partido encarnada en José Luis Méndez Romeu, quien fue durante años mano derecha de Francisco Vázquez y que ocupó la secretaría de Estado de Cooperación Territorial en el primer Gobierno de Zapatero.

Reparto de escaños tras las elecciones autonómicas del 2012

Reparto de escaños tras las elecciones autonómicas del 2012

En Marea también se encuentra en pleno proceso de debate y con severas diferencias entre sus principales socios. Podemos y Anova, que se alió con Esquerda Unida-Izquierda Unida en las últimas autonómicas, apuestan por Xosé Manuel Beiras, histórica figura del nacionalismo gallego que llevó el BNG a sus máximos históricos de apoyo electoral y que, tras aquella época dorada, lo abandonó en febrero del 2012. El principal problema parte de Esquerda Unida, cuya lideresa y diputada en el Congreso, Yolanda Díaz, mantiene un serio enfrentamiento con Beiras y se opone a cualquier intento de nombrarlo candidato a la Xunta.

Finalmente queda Ciudadanos, la formación de la que precisará Feijóo si se repiten los resultados de las generales en las autonómicas. Es cierto que tras las primeras perdió su único escaño gallego, pero con esos mismos votos sacaría en las segundas dos escaños en A Coruña y Pontevedra y uno en Lugo y Ourense. Aunque probablemente sea la formación que más difícil tiene repetirlos. Poco antes del 26J, el vicesecretario general del partido, José Manuel Villegas, destituyó al cabeza de lista por A Coruña elegido en primarias, lo que provocó la dimisión en cascada de varios líderes y cúpulas comarcales y regionales. ¿Lograrán Villegas y Rivera recomponer el partido en Galicia? Quien más atento está a esa posibilidad es Alberto Núñez Feijóo, pues de ella depende que pueda lograr un tercer mandato como presidente de la Xunta.