Publicado: 11.10.2016 23:42 |Actualizado: 13.10.2016 20:18

El repertorio de negligencias que Defensa no sacó a desfilar el 12-O

El auge de "Ciudadanos de Uniforme", que se ha convertido en el principal confesionario
de abusos e irregularidades de las Fuerzas Armadas superando a las asociaciones profesionales, evidencia el veto del alto mando contra el sindicalismo en el Ejército

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Zona de aseos de la base militar de "El Goloso" (Madrid), en estado ruinoso. Ciudadanos de Uniforme

Zona de aseos de la base militar de "El Goloso" (Madrid), en estado ruinoso. Ciudadanos de Uniforme

@CdelCastilloM

MADRID.- "La gente tiene miedo. De primeras nadie se dedica a sacar fotos y a mandarlas a la página, esto llega a raíz de que tú informas a tu mando, de buena voluntad, para ver si se puede solucionar un problema. Pero muchos te dicen: jódete. Entonces es cuando la gente, al no ver salida, manda la información". 

Esta situación es la que ha provocado que Ciudadanos de Uniforme se convierta en la página social militar más seguida en Facebook con 22.000 Me gustas, por encima de la del teniente Segura o todas las de las asociaciones profesionales de los ejércitos. Tal y como explican a este medio sus gestores –que piden que no se les identifique ya que el régimen disciplinario militar permite sancionarles por esta labor– Ciudadanos de Uniforme es el clavo ardiendo al que se agarran muchos soldados cuando sufren abusos o irregularidades en las Fuerzas Armadas.

A Ciudadanos de Uniforme llegan unas 15 denuncias al día: soldados obligados a trabajar en la cocina del cuartel por los recortes; ranchos de maniobras consistentes de una lata de sardinas, una manzana y una coca-cola; cortes indefinidos de agua, luz o gas en instalaciones militares (o en estado ruinoso); hacinamiento; turnos de guardia ilegales impuestos a la fuerza... Son algunas de las publicadas solo en estos doce días del mes de octubre y que, de otro modo, quedarían ocultas tras la abnegación de los soldados.

"Muchos tienen una visión de lo militar que consiste en que cuanto más te puteen,
cuanto más se salten tus derechos, más militar eres. Eso es un Ejército más de 'Historias de la puta mili' que uno profesional"

Mucho ha cambiado desde sus comienzos, durante el 15-M, cuando la tropa "no se atrevía a darle ni siquiera a Me gusta a ninguna página crítica, porque los mandos estaban ahí revisando", rememoran. Ahora, la actividad de este escaparate de las vergüenzas castrenses, muy diferente a la versión propagandísitica que acostumbran a dar las instituciones sobre las modélicas Fuerzas Armadas, ha corrido como la pólvora en el pequeño mundo militar, donde "todo el mundo sabe lo que hay". Gracias a eso pueden comprobar la veracidad de cada chivatazo con fuentes disponibles en gran parte de los acuartelamientos del Ejército. "Unas 200", aseguran desde la página.

Y lo peor es que funciona. Al ver sus negligencias expuestas en la red, los mandos "suelen colaborar". "A veces nos han mandado mensajes diciendo que los mandos habían reunido a la tropa para pedirles que no volvieran a mandar nada más a la página, porque lo iban a solucionar enseguida. Otra vez, en la Base Logística de San Pedro [Madrid], tuvieron un problema con el agua, publicamos, y a la mañana siguiente, con todo el mundo en formación, ya estaban picando para arreglarlo", rememoran. 

Sin embargo, los ataques al trabajo de la página también son numerosos. Para muchos militares, la crítica al modo en que se gobiernan las Fuerzas Armadas es sinónimo de antipatriotismo. En el fondo del debate queda un asociacionismo militar aún en cuestión en muchos sectores del Ejército, tanto entre la tropa como entre los oficiales. "Muchos soldados tienen una visión de lo militar que consiste en que cuanto más te puteen, cuanto más se salten tus derechos, más militar eres. No tiene absolutamente nada que ver: eso es un Ejército más cercano a Historias de la puta mili que a uno profesional", defienden los militares tras Ciudadanos de Uniforme. 
   
"Lo puedes ver en los comentarios de las publicaciones por ejemplo—explican durante su conversación con Público—. Ante un abuso, la gente dice ¡Esto es ser militar! Que entren en tu habitación sin permiso ¡Es ser militar! ¡Y si no te gusta te vas a la calle a pagar un alquiler! No, si es tu vivienda no la pueden violar y punto".

Sin derecho a sindicación desde 1978

En España los militares no tienen derecho a sindicarse. La versión oficial para explicar esta situación suele apelar a la Constitución, pero no es cierto que ésta niegue el derecho de sindicación a los soldados. La Carta Magna establece que "todos" los ciudadanos "tienen derecho a sindicarse libremente", para después apuntar que "la ley podrá limitar o exceptuar el ejercicio de este derecho a las Fuerzas o Institutos armados o a los demás Cuerpos sometidos a disciplina militar".

"En el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas la voluntad de los generales es decir a todo que no para desactivar el movimiento asociativo, y que nos vayamos a casa"

Efectivamente, durante la Transición el poder legislativo se apresuró a detallar por ley qué recortes sufrirían los militares en su derecho a asociación. La poda fue completa: las Reales Ordenanzas de 1978 negaron cualquier posibilidad de sindicarse o asociarse a los soldados. No fue hasta 2011 cuando se abrió la posibilidad de pertenecer a asociaciones profesionales a los miembros de las FFAA. 

Estas asociaciones, a las que se permite "realizar propuestas y dirigir solicitudes y sugerencias, así como recibir información", pero no "amparar procedimientos o actitudes de naturaleza sindical como la negociación colectiva, las medidas de conflicto colectivo o el ejercicio del derecho de huelga", negocian con el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (COPERFAS). A éste asisten a partes iguales sus representantes y los altos mandos de personal de los ejércitos, así como el ministro de Defensa.

Cinco años después de su regulación, muchos militares denuncian que este modelo ha fracasado: "En el COPERFAS la voluntad de los generales es decir a todo que no para desactivar el movimiento asociativo, y que nos vayamos a casa", coinciden varias fuentes consultadas por este periódico: "Lo echan todo para atrás, incluso cosas completamente razonables".

Las asociaciones, así, quedan reducidas a un "simple legálitas militar", denuncian desde Ciudadanos de Uniforme, ya que "solo sirven para dar asesoría jurídica". "Nosotros no tenemos esa visión. Nosotros tenemos una visión más sindical. Lo que tiene que hacer una asociación si le niegan la voz es salir a la calle. Pero no puedes salir si no tienes a la gente movilizada, porque después nos encontramos que convocas una manifestación en Madrid y reúnes a 150 personas, como fue por ejemplo la de AUME [Asociación Unificada de Militares Españoles, tradicionalmente la asociación principal del cuerpo]".

Nuevas formas de ver "lo militar"

"O movilizamos a la gente desde la base y dándole cierta esperanza de victoria, dándoles voz, dándoles nuevos relatos, nuevas formas de ver lo militar… O no rascamos nada. No podemos jugar con su visión de lo que es ser buen o mal militar porque si no estamos jodidos", resumen los ciudadanos de uniforme: "No puedes olvidar para qué estás aquí, que es para la defensa de los ciudadanos. Porque si no llega un general y dice que hay que sacar los tanques a la calle en Cataluña y la gente aplaude con las orejas".

"No puedes olvidar para qué estás aquí, que es para la defensa de los ciudadanos"

"Nuestra labor es también dar un discurso nuevo en ese sentido, que no había. El teniente Segura lo intentó, y de hecho hubo un despertar muy grande a raíz de su labor. Tenemos representantes en su mismo cuartel y han cambiado bastantes las cosas desde sus denuncias. Fue un gran ejemplo para muchos militares. Nosotros hemos hecho una reunión en Madrid y poco a poco la gente nos está pidiendo más, y que nos constituyamos en asociación. Primero vamos a ver nuestras opciones, vamos a ver qué fuerza vamos teniendo, y conforme a esa fuerza seguiremos dando pasos".