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El Gobierno presiona al PSOE para que apoye sus Presupuestos para 2018

El Ejecutivo alerta de las consecuencias que podría tener en materias sociales y de empleo mientras Montoro controla el gasto de los ministerios y paraliza los adelantos a las Comunidades por la prórroga de las cuentas de 2017.

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El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, durante la rueda de prensa ofrecida hoy al término de la reunión del Consejo de Ministros que se ha celebrado en Moncloa. EFE/Ángel Díaz

"No pueden decir que quieren presupuesto y votar en contra de los Presupuestos Generales del Estado (PGE)". El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, ha responsabilizado este viernes al PSOE del retraso en la aprobación de las cuentas para el 2018 y ha instado al "principal partido de la oposición" a no bloquear dicha votación.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se había comprometido a no presionar más a los socialistas. "Después del apoyo al 155, no podemos pedirles todo", reconoció en varias ocasiones en los pasillos del Congreso. Sin embargo, todas sus acciones de los últimos meses parecen encaminadas en la dirección contraria.

Por un lado, Moncloa retrasó sus previsiones con respecto a la reforma del sistema de financiación autonómica. En un principio, la intención era alcanzar un acuerdo al respecto antes de que finalizara el 2017 y poder incluir el coste de dichas medidas en los PGE de 2018 que el Gobierno contaba sacar adelante una vez terminada la crisis catalana.

Sin embargo, tras el 21-D y constatada la imposibilidad de crear un Govern "constitucionalista", el Ejecutivo de Mariano Rajoy tiró la toalla y dio por hecho que, incluso aunque las negociaciones lleguen a buen puerto durante este nuevo curso político, sus conclusiones no podrán entrar en vigor hasta el 2019.

Por otro lado, el Ministerio de Hacienda envió una carta a las Comunidades Autonómas en las que les advertía del recorte de más de 4.000 millones de euros que les afecta directamente: no recibirán adelantos del Gobierno central, por lo que muchas de sus previsiones, ya aprobadas en sus propios Presupuestos territoriales, no podrán cumplirse. Los socialistas han solicitado ya la comparecencia de Montoro en el Congreso para que explique dicho cambio.

Eso sirvió de excusa a Méndez de Vigo para culpabilizar a Pedro Sánchez. "Son las Comunidades lideradas por dirigentes socialistas las que se quejan. Pero el PSOE tiene un grupo muy potente en el Congreso que tendrá que pronunciarse. No pueden decir que quieren presupuestos y luego votar en contra de los PGE ' 18", insistió. También en Génova se quejaron del anuncio socialista con respecto a las enmiendas a la totalidad: "No tiene sentido decir que van a presentar unos Presupuestos alternativos antes de conocer la propuesta del Gobierno" , defendieron varios miembros del PP.

Como medida de presión, el también ministro de Educación destacó algunas medidas sociales y laborales que podrían potenciarse de conseguir luz verde para los PGE. "Si queremos un récord histórico de becas, hay que aprobarlos. Si no, no vale quejarse de que la cantidad de becas no es suficiente", ejemplificó. Lo mismo señaló en el caso (anunciado ya) de la bajada del IVA del cine -que sólo se llevará a cabo si salen adelante las nuevas cuentas- y, en general, medidas de "gasto social". "Hay mucho gasto social en los PGE de 2018 si no hay voluntad de bloqueo", sentenció. Y lanzó un mensaje a las Comunidades: "Que digan a sus amigos en el Congreso que aprueben los PGE", espetó instando a los barones socialistas a rebelarse contra Sánchez.

Por si fuera poco, hoy se ha conocido también una nueva medida del Ministerio de Montoro. Siempre que existe una prórroga de los Presupuestos del año anterior, Hacienda controla el gasto de los demás departamentos con el fin de limitar las inversiones de cada uno de ellos. Sin embargo, mientras el año anterior el límite era sólo del 30%, este año ha ascendido hasta el 50%.

Ello supone que no podrán aprobarse nuevas adjudicaciones, subvenciones o prestaciones públicas y que muchas de ellas (a excepción de las pensiones y las prestaciones por desempleo) podrían retrasarse. Méndez de Vigo negó que se trate de un "recorte" de la mitad del Presupuesto, mientras otras fuentes de Moncloa quitaron hierro a la cuestión afirmando que se trata de una cuestión "técnica" que no tiene mayor importancia. Asimismo, otros consultados especifican que ello no supone que no se vaya a gastar lo presupuestado en 2017 y que tiene aplicación en proyectos del 2018, sino que, si esa cantidad superara el 50% de lo previsto en las cuentas del año pasado, cada ministerio debería pedir permiso a Montoro para ejecutarlo.

Es decir, si Fomento quisiera licitar una nueva carretera, debería pedir permiso a Montoro para hacerlo. Si quisiera terminar una que ya se empezó a construir el año pasado y debe terminarse, podrá hacerlo. Si el presupuesto para ello supera a la mitad de lo previsto para ese proyecto en 2017, entonces deberá informar a Hacienda y esperar el visto bueno para hacerlo.

Sea como sea, la alerta ha saltado y, aunque defienden que sólo es una medida de "control" para cumplir con las obligaciones contraídas con Bruselas, esta limitación podría afectar también a medidas sociales impulsadas en buena parte por el PSOE. Por ejemplo, se desconoce en qué medida podría afectar esta nueva situación al cumplimiento del Pacto de Estado por la Violencia de Género, una cuestión a la que ni Moncloa ni el propio departamento de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha respondido de momento.

Una vez más, la cuestión recae en hombros del PSOE. Según la orden de Hacienda al resto de Ministerios, esta restricción quedará anulada en cuanto los PGE de 2018 entren en vigor. No obstante Méndez de Vigo no desaprovechó la oportunidad de lanzar una pulla también a sus socios de Ciudadanos.

Él mismo instó en su relato al resto de formaciones "en general" a no bloquear la legislatura (algo con lo que los de Albert Rivera han amenazado para forzar al PP a cumplir su pacto en materia de regeneración) y seguir apostando por la "estabilidad, la seguridad y la certeza". "Por eso los PGE benefician a todos", destacó el portavoz del Gobierno tras señalar las "importantes medidas en servicios sociales" o la "creación de puestos de trabajo" que producirían.

Méndez de Vigo negó haber recibido críticas del Partido Popular por la mala política de comunicación del Gobierno en lo que a mensajes de partido se refiere y restó importancia a la mala valoración que los ciudadanos hacen de la acción del Ejecutivo en las encuestas. "A veces la acción de Gobierno, como el 155, es lenta pero inexorable y hay que contemplarla cuando se produzcan sus efectos" defendió.

El mismo argumentó utilizó para quitar hierro a la primera encuesta que da a Cs como ganador de unas generales. "Las encuestas son una foto fija de un momento determinado. También hubo otras anteriores en el año 2015 y 2016 que no permitían gobernar al PP y aquí estamos", expuso. Aunque sí aprovechó para arremeter contra sus socios por haber arrojado la "toalla" a la hora de liderar en Catalunya y haber desistido de un intento por formar un gobierno "constitucionalista" en dicha Comunidad. También se quejó por la no cesión de un diputado con el fin de que el PPC de Albiol pueda formar grupo parlamentario propio: "Cs no quiere que los constitucionalistas tengamos una voz propia. No creo que eso a sus votantes les guste este tipo de comportamientos", concluyó.

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