Publicado: 05.12.2013 16:11 |Actualizado: 05.12.2013 16:11

El Gobierno ve "normal" la crisis sin precedentes de Hacienda

La vicepresidenta alaba la profesionalidad de sus funcionarios y empleados públicos y asegura que los ceses y dimisiones se deben al "proceso de relevo" de la dirección.

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El Gobierno trata la crisis sin precedentes en la que está inmersa la Agencia Tributaria como una cuestión técnica relacionada con el "proceso natural de relevo" provocado por el cambio de dirección. Así lo aseguró la vicepresidenta en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que ha evitado contestar a si ha habido presiones políticas o injerencias sobre el trabajo del equipo de la Agencia que estén motivando las salidas y relevos. "La dimisión del director de Inspección se debe a discrepancias con la dirección relacionadas con el nombramiento de personal", ha asegurado Soraya Sáenz de Santamaría.

El último capítulo de la cadena de ceses y dimisiones que se han sucedido desde que Cristóbal Montoro tomó las riendas del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas lo protagonizó el número dos de la Agencia Tributaria, el citado director de Inspección, Luis Jones, que lo hizo, además, mediante un correo electrónico hecho público y en el que aireaba diferencias internas considerables, rompiendo así la tradicional y hermética discreción de la que este organismo ha hecho gala siempre.

La salida de Jones, sin embargo, se ha producido a los pocos días de otra polémica anterior: el cese fulminante de la inspectora que había acordado una sanción a la cementera mexicana Cemex y desestimado su recurso, así como la dimisión en solidaridad de su inmediato superior. Concretamente, esta inspectora y el jefe de la Delegación se habían negado a aplicar un criterio que habría rebajado la sanción a Cemex de 450 millones de euros a prácticamente nada.

El número dos de la Agencia, sin embargo, fue nombrado por la exdirectora y número uno del organismo, Beatriz Viana, que, a su vez, anunció su dimisión voluntaria -en realidad, fue cesada por Montoro- tras el escándalo por unas operaciones inmobiliarias que fueron adjudicadas por error a la infanta Cristina.

El sustituto de Viana, Santiago Menéndez, que procedió a hacer varios cambios en la Agencia, mantuvo, sin embargo, al director de Inspección, el cual, sin embargo, ha aireado sus diferencias con el mando de la Agencia y ha dimitido esta semana. La polémica en la hasta ahora silenciosa Agencia Tributaria comenzó ya a los dos meses de llegar Mariano Rajoy a La Moncloa, cuando fue cesado Víctor de la Morena, jefe de investigación de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) y cinco de los miembros de su equipo.

Bajo la lupa de la ONIF, probablemente, el órgano con mayor capacidad fiscal para la lucha contra la corrupción en España, estaban casos como el de Gürtel. Aunque Hacienda habla de la libertad de designación de estos cargos por parte de cada ministro, lo cierto es que desde que Montoro accedió al departamento las salidas y nombramiento superan los 300.