Publicado: 05.02.2014 19:34 |Actualizado: 05.02.2014 19:34

Rajoy se reunió en secreto con Urkullu en Moncloa para hablar sobre el final de ETA

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El lehendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se reunieron anoche en Madrid, en un encuentro en el que ambos abordaron, fundamentalmente, el final de ETA.

La cita, según han confirmado fuentes conocedoras del encuentro a Europa Press, se desarrolló por espacio de hora y media. Aunque ambos dirigentes intercambiaron impresiones sobre distintos asuntos, el fin de ETA centró la mayor parte de la reunión.

El encuentro se celebró la noche antes de que el presidente vasco haya participado en un encuentro informativo en el que, precisamente, ha eludido confirmar si en encuentro se había celebrado o no.

Urkullu llevaba semanas demandando el encuentro con el jefe del Ejecutivo para hablar sobre ETA y la política penitenciaria y, finalmente, Rajoy aceptó cenar con él este martes, coincidiendo con el desplazamiento a Madrid del lehendakari para participar en un desayuno informativo en la mañana siguiente.

Ambas partes han optado por guardar silencio en relación con los detalles de esa entrevista. El propio lehendakari ha confesado este miércoles que el Gobierno le ha pedido discreción, una solicitud que espera que sea correspondida con hechos en cuanto a la flexibilización de la política penitenciaria.

Como ha venido exponiendo públicamente en las últimas semanas, el objetivo principal de Urkullu es lograr de Rajoy una flexibilización de la política penitenciaria con los presos de ETA, no en respuesta a la foto de Durango o al comunicado de los presos donde anunciaron que asumirían la ley, "sino por respeto a los derechos humanos y en cumplimiento de la ley".

Además, la propuesta del lehendakari pasa por reconocer los "derechos que asisten" de acceder a beneficios penitenciarios o progresiones de grado a aquellos que hayan cumplido las tres cuartas partes de su condena. También para los presos enfermos.

Por ello ha reivindicado que "el acercamiento a las cárceles del País Vasco o cárceles más próximas es un planteamiento que viene desde la década de las noventa, que además serviría para no provocar el victimismo" del mundo de ETA. Según Urkullu, estos pasos deberían darse sin estar condicionados a los pasos que vaya dando la organización terrorista.

Eso sí, Urkullu considera que el inmovilismo no es sólo del Gobierno y ha vuelto a pedir la disolución de la banda, si bien considera que a eso se debe llegar de "una manera ordenada hacia el final de la violencia y sus consecuencias".

Este encuentro entre Rajoy y Urkullu se produce días después de conocerse que PNV y Sortu habían intercambiado propuestas para el final de la banda terrorista, en las que los nacionalistas vascos se comprometían con la izquierda abertzale a mediar ante el Gobierno en cuestiones como la política penitenciaria.

Por su parte, Rajoy -que recibió a la presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, el 15 de enero- afirmó rotundo el pasado domingo en la Convención del PP en Valladolid que su Gobierno trabaja por la "disolución incondicional" y la "derrota definitiva" del terrorismo, "con todas las consecuencias", porque este es el "único final aceptable" de la organización terrorista y además, el "mejor homenaje" que se puede rendir a los asesinados.

"La victoria de la democracia, la disolución incondicional de ETA y la derrota definitiva del terrorismo, con todas sus consecuencias, es el único final aceptable de esta historia. Y juntos, codo con codo, con nuestros compañeros del Partido Popular del País Vasco, vamos a poner como siempre todo nuestro empeño en conseguirlo", dijo ante los cargos de su partido.

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, se reunió también con Urkullu el pasado viernes en Bilbao aprovechando su visita al País Vasco, han confirmado a Público fuentes socialistas. En la reunión, que duro una hora, estuvo también el líder de los socialistas vascos, Patxi López.

El lehendakari y el líder del PSOE estuvieron analizando la situación de ETA y también el pacto por el empleo firmado por los partidos en Euskadi, informan las mismas fuentes. Además, y sobre ETA, Urkullu y Rubalcaba coincidieron en que el final de la violencia es la derrota de ETA y en la necesidad de reforzar la unidad de los partidos para conseguir su disolución. Urkullu, Rubalcaba y López quedaron en seguir hablando en próximas fechas.