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ENTREVISTA | VICTORIA ÁLVAREZ, EXNOVIA DE JORDI PUJOL JR.

"Camacho hizo grabar la charla conmigo y luego cortaron lo que ella dijo contra líderes del PP"

Victoria Álvarez dice haber sufrido amenazas desde que en 2012 comenzó a investigarse la fortuna de la familia Pujol. Era necesaria su declaración; los datos que dos años antes había dado a la líder del PP catalán Alicia Sánchez Camacho, en una comida grabada sin su consentimiento, tenían que oficializarse. La exnovia de Jordi Pujol Ferrusola dice que han desaparecido trozos de la grabación en los que Camacho hablaba mal de altos dirigentes de su partido, incluso miembros del Gobierno

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Imagen de archivo de Victoria Álvarez.- (EFE)

Cuando ha escuchado el audio del pequeño Nicolás yendo a ver a Javier de la Rosa, haciéndose pasar por agente del CNI y las cosas que le cuenta el financiero catalán, ¿le ha resultado familiar?

La impresión que me dio es que el pequeño Nicolás no miente y por las cosas que estoy viendo me pregunto quién hay detrás de este niño. Aunque el niño tenga la cabeza bien amueblada y sepa de qué está hablando, alguien tiene que haber detrás. Él dice que es Soraya Saenz de Santamaría y el CNI, a ver…

Hay algunas cosas que le cuenta Javier de la Rosa a Francisco Nicolás que impactan, por ejemplo, que se llevaban el dinero en camiones frigoríficos… En su experiencia con los Pujol, ¿has visto este tipo de extravagancias?

No he visto ese tipo de extravagancias pero me las creo al cien por cien. He visto otras cosas que marcan su forma de trabajar y por eso no me extraña.

Javier de la Rosa también dice que Jordi Pujol le pagaba al actual ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. ¿Conoce la relación entre los Pujol y el PP catalán?

Tampoco me sorprendería tanto.

¿Cómo ve la evolución del caso Pujol? Parece que Javier de la Rosa y usted han aportado bastantes datos, que se están comprobando ciertos

Evoluciona de una manera muy sorprendente. Que no se adopten medidas cautelares con todo lo que ya se sabe, porque ha sido publicado y ha sido demostrado mediante informes policiales, de Hacienda, está lo de Andorra… Yo creo que todos estamos bastante perplejos de que no pase nada, de que no ocurra nada serio todavía. Jordi Pujol hizo todo esto mientras había dos gobernantes, Felipe González y José María Aznar, y hasta ahí hemos llegado, a lo mejor más arriba. Pero nadie se cree que esto se hiciera sin el consentimiento absoluto de los presidentes de Gobierno.

"Esta gente [los Pujol] se ha dedicado todo este tiempo a destruir pruebas. Y es que es su obligación, les hemos dejado dos años y pico"

¿Cree que los Pujol están declarando la verdad, que el verdadero cerebro de la trama es Jordi hijo y no el ex president?

En absoluto. El padre es totalmente consciente de cada paso que dan sus hijos. A mí me suena que quieren echar la responsabilidad a Jordi nada más, pero están Josep, Oleguer… Lo que sale en los periódicos no son investigaciones periodísticas. Son informes de la UDEF, de Hacienda, de todo tipo. Todos estos informes los tiene el juez y la fiscalía y no ocurre nada. Es muy raro. No les han quitado ni el pasaporte. Esta gente [los Pujol] se ha dedicado todo este tiempo a destruir pruebas. Y es que están en su obligación, les hemos dejado dos años y pico. Es su obligación destruir todas las cosas.

¿Jordi Pujol Ferrusola en sus viajes puede estar destruyendo pruebas o planea irse a un país que no tenga extradición?

Además de la destrucción de pruebas, también podría buscar una salida fuera de España. Hay indicios, por movimientos inmobiliarios que ha hecho. La última vez que le vi ya me dijo que se quería ir a vivir a Nueva Zelanda, Sudáfrica o Australia. Pensé que se quería ir bien lejos.

¿Cómo se entera de que existe una grabación de la comida que había mantenido con la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho?

Casi un par de años después de esa comida, me llama una persona del entorno de El Mundo, un tal Javier, y me comenta que existe esa grabación y que la tiene El Mundo. Me llamó y me dijo: “Te acuerdas de esa comida que tuviste el 7 de julio en La Camarga con Alicia Sánchez Camacho… pues está grabada toda la conversación y la tiene El Mundo”. Yo me puse nerviosa, no entendía nada y quedé con Eduardo Inda y con Esteban Urrieztieta porque querían publicar la grabación, a lo que yo me negué rotundamente.

¿Alicia Sánchez Camacho pudo tener algún tipo de relación con los Pujol o algún interés para no haber denunciado todo lo que le transmitiste en la comida?

En mi opinión, contrastada, Alicia Sánchez Camacho hizo la grabación de La Camarga para su propio interés, tanto personal como político. Utilizó a una persona, hizo con ella lo que le dio la gana, grabó la conversación, se ocupó de manipular esa conversación porque hay trozos que no salen, cosa muy curiosa, y según dijo Jordi Pujol Ferrusola en el Parlament, luego fue entregada a Rubalcaba. Y hasta ahí he llegado.

Como protagonista de la conversación, ¿recuerda qué trozos faltan?

Faltan trozos en los que Alicia no deja muy bien a determinada gente de su partido, personas que han ocupado altos cargos incluso en el Gobierno, por ejemplo.

¿Un exministro?

No puedo hablar de eso porque si en la grabación que circula esa parte de la conversación ha desaparecido me meto en un lío tremendo. No puedo decir de quién se hablaba aunque alguna prueba tengo también, porque pasaron cosas a raíz de eso. Pero por el momento dejémoslo ahí.

Alguna de las partes de la conversación que faltan podría acreditar que alguien contrató a Método 3, que pagaron la comida, etc.

Sí, absolutamente sí. Esa conversación tiene una previa de media hora en la que se oye como están en La Camarga los detectives de Método 3, uno de ellos dice que es el secretario de Alicia y que tiene que subir al reservado que teníamos, cómo dejan pagada la comida… Esto es bastante evidente, yo a esa comida no iba para hablar de Jordi Pujol. La única que sabía que se iba a hablar de esto se llama Alicia Sánchez Camacho, nadie más. Seguramente lo sabría conjuntamente con la persona que pagó esa grabación que se llama José Zaragoza, del PSC.

¿Se ha vuelto a cruzar con José Zaragoza o con Alicia Sánchez Camacho después de que estallara el caso de Método 3?

Con Alicia no, mejor. Con José Zaragoza sí, lo veía por primera vez, y fue en un AVE. Fue muy divertido para mí, pero él lo debía pasar fatal. Íbamos en el mismo vagón y antes de que subiera la gente le abordé y le dije que me tenía que dar muchas explicaciones. Contestó, como la mayoría de políticos, “yo no he sido, yo no he sido”. Le exigí que o me daba explicaciones en ese momento o me las daría en sede judicial, pero que yo iba a seguir hasta el final por lo que él tenía un problema. Dijo que jamás había encargado eso, pero al día siguiente de que José Zaragoza declarara en el Parlament, Elisenda Villena –detective de Método 3– me dijo personalmente que todo lo que había dicho José Zaragoza era mentira y que fue él quien la llamó para encargarle la grabación de esa conversación. Y me explicó todo el proceso de cómo pusieron el micrófono, de cómo se hizo todo…

"Llevo dos años y medio queriendo que Alicia dé la cara, que se siente delante de mí, porque mirándome a los ojos no me puede engañar y ella lo sabe"

¿En qué consistieron los pactos de confidencialidad firmados entre Método 3, Alicia Sánchez Camacho y usted?

Hubo dos acuerdos. Uno se entregó en los juzgados para que se archivara la causa y otro es un pacto entre Método 3, el PP y yo, del cual yo soy firmante de una parte y ellos de dos partes. Este acuerdo lo redacta el abogado Cristobal Martell, era supuestamente secreto, y lo custodia Cristobal Martell. Seis meses después de firmarse, Martell pasa a ser abogado de los Pujol y también lo es de José Zaragoza en el procedimiento abierto por la conversación de La Camarga.

Ahora que se ha ido enterando de la verdad, poco a poco, que la grabaron engañada, que se ha modificado la grabación en las partes que no interesaban a Método 3 y a Alicia Sánchez Camacho… ¿se plantea hacer algo?

El proceso se archivó, pero con un poco de suerte voy a conseguir abrirlo. Al principio yo no denuncié porque Alicia y su abogado, Javier Igualador, me dijeron que para que no me gastase dinero ya se hacían ellos cargo de la denuncia a Método 3. Y pensé que estaba bien, porque yo creía que a quien se la habían jugado era a ella. Hasta que pidió el archivo de la causa y ahí le mandé un mensaje pidiéndole explicaciones, diciéndola que en eso no la apoyaba y que no entendía por qué quería el archivo. Claro, es que yo pensaba que ella era la verdadera víctima, que se lo habían hecho a ella porque yo no soy nadie. Por eso la apoyaba, la defendía, hasta que puso el freno de mano, le pedí que reactivara la causa, empezó a salir la información de que ella y José Zaragoza estaban de acuerdo para hacer esta grabación y entonces se lo pregunté.

Le pedí explicaciones y sus palabras textuales fueron: “Yo no tengo por qué darte ninguna explicación de nada”. Pero me la va a terminar dando. Llevo dos años y medio queriendo que Alicia de la cara, que se siente delante de mí, porque mirándome a los ojos no me puede engañar y ella lo sabe. Pero ella no quiere dar la cara, lo que es habitual en los políticos y más en los de ese partido. Igual un día me manda un plasma.

"He tenido que cerrar mi empresa, me ha costado dinero la faena que me han hecho y encima me he tenido que quedar callada"

¿Por qué se plantea reabrir el caso?

Porque cada uno tiene que asumir sus responsabilidades. No se puede coger a una persona, un ciudadano de la calle, hacerle lo que me han hecho a mí, una traición tan asquerosa, dejarme colgada y no dar ni la cara, utilizar a gente… Hemos llegado a que a los partidos y a los políticos les importa un pepino la gente, las situaciones personales. Creo que tengo el derecho de saber quién encargó esa cinta, quién la guardó, para qué… José Zaragoza me dijo en el AVE: “Es muy complicado”. Y le dije que no despreciara el cerebro de una mujer. Lo voy a averiguar y si para eso hay que poner una denuncia, una querella y empezar con este show otra vez, que no me apetece nada, lo haré. He tenido que cerrar mi empresa, me ha costado dinero la faena que me han hecho y encima me he tenido que quedar callada. Mientras los políticos tan contentos. José Zaragoza dimite cobrando el cien por cien del sueldo y, por cierto, me lo encontré en el vagón de preferente. Que el mío en preferente me lo pago yo, pero el suyo también lo estoy pagando yo.

¿Cree que a los únicos que les benefician los cortes que hay es a Método 3 y a Alicia Sánchez Camacho?

Exactamente. Una parte prueba que fue un encargo y la otra las cosas que ella dice de personas importantes de su partido. Lo único que no se ha cortado es lo mío. Yo estaba en esa conversación y hay de cosas que me acuerdo, me acuerdo perfectamente, porque no son baladíes.

¿Sabe si el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y su hermano Alberto conocían la existencia de esta conversación y de ahí la teoría de Paco Marco sobre que se desmantelara la agencia de detectives para acceder a la grabación.


A ver, Método 3 ya estaba en concurso de acreedores cuando se desmantela. Lo que pasa es que la manera en que se entra en esas oficinas, con el ministro saliendo, Alicia, la policía que entra hasta el fondo, los trabajadores en los calabozos durante tres días sin saber qué hacían ahí… Fue todo un poco fuera de lugar absolutamente. Por lo que me imagino que el ministro sabría que había informaciones importantes en esa oficina, porque entraron arrasando.

Usted tenía amigos en el PP de toda la vida, por ejemplo, el hermano del ministro del Interior y también Jorge Moragas. ¿Cuál fue la reacción de estos políticos después de que se destapara lo que te había hecho su compañera de partido?

La reacción ha sido política, absolutamente política. Jorge Moragas me vino a ver, para saber qué estaba pasando. Pero la última vez que le mandé un mensaje y le dije: “Alicia no podría dar la cara, hablar conmigo, arreglar las cosas como Dios manda en vez de que tengamos que llegar a esto…”, me contestó: “No lo sé Vicky, yo ya no sé nada”. Pues si él no sabe nada, apaga y vámonos. Y a Alberto Fernández Díaz le hablo de esto y es como si le hablara del tiempo en Johannesburgo. Políticos.