Publicado: 31.10.2014 10:09 |Actualizado: 31.10.2014 10:09

Granados cerraba sus negocios en cacerías, timbas de póker y juergas en chalets

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El que fuera director financiero de la promotora Dico entre 2002 y 2003, David Merino, confesó de forma manuscrita y mediante diversas actas ante un notario de Madrid el "modus operandi" en Valdemoro (Madrid) de la trama de corrupción urbanística y pago de comisiones presuntamente liderada por el exsecretario general del PP de Madrid Francisco Granados y sus amigos empresarios David Majarliza y Ramiro Cid. El manuscrito, de 12 folios, fue elaborado en 2008 por Merino para "salvar las responsabilidades que pudieran originarse" cuando la trama corrupta saliera a la luz.

Así consta en la documentación, que ha sido aportada por el sindicato ultraderechista Manos Limpias a la Fiscalía Anticorrupción y que ha servido para que esta organización denuncie ante la Fiscalía a Merino y los asesores jurídicos y fiscales del holding por delitos de cohecho, tráfico de influencias y prevaricación.

Según el manuscrito, que contiene esquemas explicativos del funcionamiento de la trama de Granados, sus miembros cerraban sus operaciones en cacerías con "bodas de sangre incluidas", partidas de póquer y "juergas" celebradas en chalets.

La promotora Dico tenía un empleado que era propietario de gran cantidad de suelo en Valdemoro y amigo de Majarliza y Cid, a quienes vendía sus terrenos para que éstos, en connivencia con los responsables municipales, cambiaran el uso del suelo de rústico a urbanizable a través del Plan General del Municipio o el impulso de planes parciales o PERIS.

De este modo se beneficiaba a las empresas implicadas "por supuesto con pactos de comisiones de éstas al Ayuntamiento de Valdemoro", señala el manuscrito. Una de ellas, por valor de 230.000 euros por la adjudicación de tres parcelas para construir.

Dico vendía sus terrenos al Ayuntamiento para que cambiara el suelo a urbanizable

Según el manuscrito del empresario, el importe pactado de las comisiones "siempre se lo entregaban a Francisco Granados, bien J. Jiménez o bien Paco Colado". Merino se atribuye la función de "responsable de buscar tal dinero, que normalmente era en el mencionado dinero B".

Respecto de las cacerías, este empresario asegura que se iniciaron por el año 2000 en una finca situada en la localidad de los Yébenes (Toledo) y en otra denominada La Solana en Almadén (Ciudad Real), y La Finca (Cáceres) propiedad según este empresario del exalcalde de Majadahonda (Madrid) y exconsejero de Caja de Madrid Ricardo Romero de Tejada y uno de los beneficiarios de las tarjetas black de la entidad.

"Antes de éstas cacerías se pernoctaba en la finca que los administradores de DICO tenían en Daimiel, llamada 'Finca del Dencanso', "donde llevaban a cabo grandes banquetes, partidas de mus, póquer, tiro al plato etc.", añade el testimonio.

En su manuscrito, el que fuera director financiero de Dico relata cómo, por el hecho de matar su primer venado y jabalí en una de estas cacerías, fue objeto de lo que se denomina "boda de sangre" y que fue el propio Granados quien le colocó las "vísceras" del jabalí en la cabeza.

Entre los asiduos a las fiestas estaba Romero de Tejada, uno de los beneficiarios de las tarjetas black de Caja Madrid

En otro punto se habla de un ojeo de perdices que fue precedido por una partida de póquer respecto de la cual el empresario llega a detallar mediante un croquis la situación en la mesa de los jugadores, entre los que se encontraban él, Granados y Majarliza.

Entre los "asiduos" a estas "juergas y cacerías" Merino sitúa a Granados, su sustituto en el cargo, miembros de familias propietarias de suelo en Valdemoro, Majarliza, Cid, Romero de Tejada y otros alcaldes de Madrid como el por entonces primer edil de Majadahonda Narciso de Foxa, Guillermo Ortega -que también fue alcalde de éste último municipio e imputado en el caso Gürtel y directores de oficinas bancarias como el Banco Sabadell-Atlántico "y otras muchas personalidades y políticos".

Una de las cantidades más importantes que se generó para el pago de estas comisiones tiene que ver con lo que denomina, en uno de los documentos aportados a las actas notariales, el "asunto Valdemoro", que se origina a finales de 2003 cuando Dico presenta una plica para la adjudicación de tres parcelas "previamente convenidas" al hasta ese momento alcalde de la localidad, Francisco Granados.

Se trataba de dos parcelas del sector denominado R2 Canto Negro para la construcción de 72 viviendas protegidas (no se llegó a realizar) y 12 chalets y de un tercer terreno industrial situado en el polígono VALMOR donde Dico construye una nave logística.

En las juergas se reunían Granados y Marjaliza con alcaldes de Madrid, empresarios y propietarios

"Por estas adudicaciones Julián Jiménez y Francisco Colado acuerdan con Francisco Granados la cantidad de 230.000 euros en efectivo, dinero que sale de los artificios contables".

A partir de esta operación, "y haciéndose gran amigo de Granados", Dico va adquiriendo suelo a la familia Martín y el exsecretario del PP es invitado a numerosas cacerías en varios puntos de España. Merino cita en sus escritos a testigos de estas fiestas y cómo un miembro de la familia Merino es fichado por una promotora del grupo "sin tener ni idea de la actividad, simplemente por el hecho de ser íntimo amigo de Francisco Granados y propietario de mucho suelo en Valdemoro".

A partir de ahí "la actividad promotora y constructora se intensifica muchísimo en Valdemoro" según esta confesión que dice tener acceso también a una grabación en la que Cid solicita a varios señores la búsqueda de 7 millones en "B" para evitar la plusvalía de 119 parcelas que pretendía vender.

Como responsable de obtener la financiación, Merino manifestó también ante notario la retirada de 2.5 millones de euros en efectivo de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) en su sede de Alcalá mientas que el resto del dinero Dico lo generaría por medio de artificios contables.


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