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Granados, Villarejo y Salamanca, las amistades peligrosas de la corrupción del PP

'Público' ha obtenido una foto exclusiva que deja en evidencia lo que la Guardia Civil y Asuntos Internos han puesto de manifiesto en diferentes investigaciones, de la trama Gao Ping al pequeño Nicolás, pasando por Púnica, Tándem, Lezo o el caso de la doctora Pinto: las relaciones entre dirigentes del PP como Francisco Granados y altos mandos policiales, como los comisarios Villarejo y Salamanca, han frenado investigaciones sobre políticos corruptos, por ejemplo, en el caso Gürtel. 

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Los comisarios Villarejo y Salamanca, con sus mujeres, posaron junto al exvicepresidente de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, acompañado por la periodista Cristina Tárrega, cuando el ministro Fernández Díaz les impuso la medalla roja, en 2012.

La imagen que encabeza este artículo es la primera prueba gráfica del triángulo amistoso que se constituyó como un poder en la sombra en Madrid durante casi una década, desde que Francisco Granados fue nombrado vicepresidente del gobierno de la Comunidad de Madrid que lideraba Esperanza Aguirre y sustituido en la consejería de Transporte por la actual secretaria general del Partido Popular y ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. 

Los comisarios José Manuel Villarejo y Carlos Salamanca no disimulaban su amistad con el político del Partido Popular, pero las escuchas de la Operación Púnica, Lezo y Tándem dejan claro que la amistad con Granados pasaba también por los negocios de corrupción y la paralización de las pesquisas policiales, en las que, por ejemplo, en los casos Gürtel o del espionaje en la Comunidad de Madrid, Granados nunca aparece, al igual que Ignacio González o Esperanza Aguirre. 

La ya antigua amistad de este trío se puso públicamente de manifiesto gracias al  los testimonios del sargento de la Guardia Civil José Oreja y del policía jubilado Marcos Peña, quienes en la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid explicaron cómo en 2009 el número dos de Francisco Granados ya les contó que éste estaba en contacto con los comisarios Villarejo y Enrique García Castaño para que les ayudaran con los problemas que tenían. 

"Es el tapado de Granados y Esperanza Aguirre lo sabe"

Esta relación quedó patente también en la reunión en la cafetería madrileña La Mallorquina que, tras la caída de Granados del PP de Madrid y el ascenso de Ignacio González, mantuvieron a finales de 2011 García Castaño y Villarejo con el que era entonces la mano derecha de Aguirre. El problema en aquella ocasión ya no era el espionaje interno en el PP, sino el ático de González en Estepona. 

Transcripción de la Guardia Civil de una de las conversaciones de Granados, intervenida en el marco de la Operación Púnica.

Poco antes de esa reunión, el exconcejal de Majadahonda José Luis Peñas había entregado a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) una nueva tanda de grabaciones que había hecho, junto a su compañero Juan José Moreno, a otros empresarios que daban dinero negro al PP a cambio de concesiones y en las que específicamente uno de los empresarios aseguró: "Marjaliza es el tapado de Granados" y "Esperanza Aguirre lo sabe". 

Pero la UDEF que dirigía el comisario José Luis Olivera, actual director del Centro de Inteligencia contra la Corrupción y el Crimen Organizado (CITCO), nunca investigó a Francisco Granados en la causa Gürtel, iniciada gracias a las grabaciones de Peñas, igual que no lo había hecho en 2009 cuando el caso del espionaje en la comunidad de Madrid apuntaba a los dirigentes del PP como los cabecillas de la utilización de fondos públicos para sus vendettas políticas internas.

José Luis Olivera es felicitado por el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al ser nombrado director del CITCO, en enero de 2015. EFE/J.C.Hidalgo

No fue hasta que la información sobre la cuenta en Suiza de Francisco Granados llegó a manos de la Guardia Civil y de la Fiscalía Anticorrupción que se empezó a descubrir el pastel que durante años se estaban repartiendo Granados y los comisarios Villarejo, Salamanca, Olivera y García Castaño. Y la estrecha relación entre los tres primeros se visualiza en la fotografía obtenida por Público, para la que posaron en 2012 al acudir juntos al acto de entrega de medallas rojas con las que el ministro Fernández Díaz premió a los dos comisarios por su participación en Las cloacas de Interior.

En 2014 el Grupo de Delitos Económicos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detuvo a Francisco Granados, que fue enviado a la prisión de Estremera acusado de cobrar comisiones por la concesión de obras y también de blanqueo de capitales. En la actualidad, los comisarios Villarejo y Salamanca duermen en esa misma cárcel madrileña acusados de cohecho y de blanqueo de capitales, entre otros delitos. 

La venta del aeropuerto de Ciudad Real por 10.000 euros

En las escuchas efectuadas durante la investigación se encuentran múltiples referencias de Francisco Granados a sus amigos los comisarios, sobre todo sobre Carlos Salamanca. El policía –que estuvo destinado en el aeropuerto de Barajas e imputado en la trama de Gao Ping– le acompañó a reuniones para mediar en la compra por un grupo chino del aeropuerto de Ciudad Real al irrisorio precio de 10.000 euros. El encuentro lo mantuvieron con el empresario Domingo Díaz de Mera, exsocio del marido de la secretaria general del PP, Ignacio López del Hierro, como se explica en la siguiente conversación: 

El jueves 10 de julio, Granados fue a comer con el comisario Salamanca “y otro amigo del aeropuerto”. Al día siguiente Granados se reunió con “un jordano” y le dijo a su jefa de prensa que iba acompañado del comisario Salamanca. No fue la única vez que hizo menciones a estos encuentros. Salamanca le acompañó y asesoró en reuniones con diversos empresarios, algunos peligrosos y relacionados con el aeropuerto de Ciudad Real, según le manifestó preocupado en una conversación el responsable de Societè Generale, Donato González:

Fue el 28 de agosto de 2014. “DONATO le pregunta por el motivo por el que va a ver a este, que es peligroso. FRANCISCO dice que no le ha tratado, que es el del aeropuerto de Ciudad Real, que es eI del balonmano, el que ha mandado Ia Caja de Castilla Ia Mancha todos estos años. Que es íntimo amigo de Bono. FRANCISCO dice que con SALAMANCA siempre bien”.

En 2015 se informó de que aeropuerto fue adquirido por un grupo chino al módico precio de 10.000 euros.

Granados logró que su ahijado torease en Las Ventas

El grado de amistad venía de muy lejos y al final los comisarios se sentían con derecho a solicitarle a Granados favores muy especiales:

En febrero de 2012 Salamanca escribió a la secretaria de Granados y le adjuntó una relación de pueblos de Madrid donde se iban a celebrar corridas de toros “para la deseada y posible contratación de Octavio García El Payo, como sabes ahijado mío, y apoderado por mi yerno...”:

Captura de las conversaciones intervenidas durante la investigación de la Operación Púnica.

Dicho y hecho. Ese año de 2012, El Payo toreó en Las Ventas, la plaza más preciada de todas.

En el sumario de Púnica aparecen asimismo las relaciones entre Granados y el comisario Villarejo para dañar a Ignacio González con el caso del ático de Estepona (Málaga). Pero también la mediación que Francisco Granados hizo con Villarejo para que el empresario y entonces consejero de OHL, Javier López Madrid, contratase al comisario con el objetivo de que paralizase las denuncias que la dermatóloga Elisa Pinto estaba poniendo contra ese yerno de Juan Miguel Villar Mir. Por esta causa, Villarejo está imputado por apuñalar presuntamente a la doctora Pinto. 

De la Joya se aprovecha del montaje concebido por Rajoy

La relación con Granados, Cospedal e incluso Mariano Rajoy, además de con empresarios del Ibex como López Madrid o Adrián de la Joya, queda al descubierto gracias también a las pesquisas de la Guardia Civil en el caso Lezo. 

Las grabaciones de las conversaciones telefónicas entre los exdirigentes del P, Ignacio González y Eduardo Zaplana destapan la estrecha relación que hay entre Villarejo y Adrián de la Joya y también cómo, según cuenta González, Villarejo y De la Joya ejecutaron un montaje concebido por Rajoy, el tesorero Álvaro Lapuerta y el dueño de OHL, Villar MIr. 

Según el sumario, filtraron a la prensa a través del abogado Gonzalo Boye un documento falso que indicaría que González había cobrado una comisión de OHL en Suiza por la concesión de la obra del tren de Navalcarnero. Pero la investigación del juez Velasco ha demostrado que, en ese caso, la supuesta mordida de 1,4 millones de euros la cobró en Suiza el amigo de Villarejo, Adrián de la Joya. 

Aunque la perdición de los comisarios Villarejo y Salamanca ha sido sin duda las operaciones del pequeño Nicolás, en las que ya aparecen algunas de las claves de lo que ahora conocemos como Operación Tándem y que ha llevado a los comisarios a Estremera. 

El resguardo del viaje y la instancia que en julio de 2013 Mercedes Obiang, hija del dictador de Guinea Ecuatorial, hizo a Madrid y que se encontró en el registro del pequeño Nicolás junto a pasaportes de trabajadores extranjeros.

Como informamos en Público, un viaje en 2013 de Mercedes Obiang, hija del dictador de Guinea Ecuatorial, que se descubre gracias a la documentación incautada al pequeño Nicolás, es la pista que ha llevado a Salamanca y Villarejo a ser acusados de cohecho y blanqueo de capitales. En esa misma investigación, aparece una operación para lavar más de 10 millones de euros a través de un crédito solicitado al Banco Nacional de Guinea Ecuatorial (BANGE) sobre una finca de la que es propietario el empresario y amigo del comisario, Adrián de la Joya. 

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