Publicado: 04.07.2015 23:36 |Actualizado: 05.07.2015 00:02

Grecia vota entre amenazas de la UE

La derecha y la socialdemocracia se alían contra la consulta convocada por el Gobierno de Syriza tachándola de inútil y catastrófica para los griegos. Las últimas sondeos dan una ligera ventaja al "no" a la hoja de ruta de la 'troika'.

Publicidad
Media: 4.71
Votos: 7
Comentarios:
Un manifestante sostiene una bandera griega durante una manifestación contra la austeridad en Atenas, Grecia.- REUTERS / Alkis Konstantinidis

Un manifestante sostiene una bandera griega durante una de las manifestaciones contra la austeridad en Atenas, Grecia.- REUTERS / Alkis Konstantinidis

MADRID.- La socialdemocracia y la derecha europeas se han unido -aunque con matices- para rechazar el referéndum que se celebra hoy en Grecia sobre si apoyar o rechazar la hoja de ruta que la anteriormente llamada troika (Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo) tiene preparada para el país heleno a cambio un nuevo rescate de su economía.

Aunque los ministros del Eurogrupo, incluido el español Luis de Guindos, aseguran que esa hoja de ruta o conjunto de medidas ya no sirven y habría que reiniciar la negociación de otras nuevas, el Gobierno de Alexis Tsipras sigue adelante con una consulta que se ha convertido ya en un plebiscito histórico sobre la estrategia de austeridad de una Unión Europea capitaneada por Alemania y el círculo vicioso de ruina ciudadana al que somete a los países rescatados.



Lejos de apoyar a Grecia en este día trascendental, los principales líderes políticos europeos y los dirigentes institucionales optaron el sábado por intentar marcar a los griegos el camino: si votan "sí" a la imposición que viene de Bruselas, Berlín y Washington, habrá posibilidades de salida; si votan "no", se podrá hacer algo, pero todo será una "catástrofe", uno de los términos usados.

- Pedro Sánchez, secretario general del PSOE (España), opina que "los ciudadanos tienen todo el derecho a ser consultados", pero "también los líderes políticos tienen la responsabilidad de asumir en primera persona sus decisiones". "Desgraciadamente, eso no lo estamos viendo en el caso de Tsipras", concluye.

- Pedro Passos Coelho, primer ministro de Portugal, cree que es difícil ayudar "a quien no quiere ser ayudado", en referencia a Grecia, y defiende que Europa es más fuerte porque Portugal, España e Irlanda hicieron "lo necesario" para superar las dificultades. Europa está repleta de "ejemplos de pueblos que pidieron ayuda y que supieron hacer todo para superar sus problemas", asegura.

Jean-Claude Trichet, expresidente del BCE (2003-2011), asegura que si el referéndum griego se salda con un "no, puro", supondría "la catástrofe inmediata" para Grecia porque la posición de fuerza de su Gobierno para renegociar sería ilusoria. "Como la credibilidad de Grecia se ha visto dramáticamente disminuida con las peripecias precedentes, cualquier debilitamiento del acuerdo en términos económico y presupuestario corre el riesgo de no convencer a nadie y de no restablecer la confianza", señala. 

- Emmanuel Macron, ministro de Economía de Francia, considera que el referéndum convocado por Tsipras es "legítimo", pero que hay una falta de "sinceridad democrática" en el momento y en la cuestión planteada. "El referéndum se refiere a textos que ya no se corresponden a lo que hay encima de la mesa. Y ahí hay una gran responsabilidad del Gobierno griego", señala.

- Klaus Regling, presidente del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), afirma que espera un "resultado positivo" del referéndum que Grecia celebra este domingo, porque el país debe seguir aplicando las "reformas necesarias". "Para la aplicación de un programa -asegura-, es necesario un Gobierno que crea en la aplicación de medidas difíciles y si esto no se produce, no habrá los resultados positivos que necesita Grecia".

Martin Schulz, el presidente del Parlamento Europeo (PE), sopesa la posibilidad de créditos de emergencia para Grecia con el fin de garantizar el mantenimiento de los servicios públicos y evitar una crisis humanitaria. "La situación seguro que no mejorará" si el pueblo rechaza en el referéndum los planes de reforma de la troika. "Sin dinero nuevo, no es posible pagar salarios, el sistema de salud ya no funciona, el abastecimiento eléctrico y el transporte público colapsan y ya no se pueden importar bienes necesarios, porque nadie los puede pagar", advierte.