Publicado: 04.05.2014 09:02 |Actualizado: 04.05.2014 09:02

¿Hay consulta negociable entre Catalunya y España?

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¿Hay algún margen de negociación entre el Gobierno de España y la Generalitat de Catalunya en torno a la consulta del 9 de noviembre?

Josep Maria Terricabras piensa que para "romper la valla del no" debería producirse un "milagro político", pero aún así indica salidas que podría haber, y explica dos posibilidades. Vale la pena tener en cuenta que Terricabras encabeza la lista de Esquerra Republicana, que según las encuestas será la más votada en Catalunya en las elecciones europeas del próximo 25 de mayo.

Una oportunidad, señala, se encontraría en una eventual toma de contacto del Gobierno español con el Parlament, "para ver si la pregunta que se hace puede tener otro tono. Para influir en la pregunta. Digo con el parlamento catalán, porque no sería con el President. Pero esto me extrañaría un poco, en el sentido de que significaría aceptar que se haga la consulta, que es lo que no se acepta, aunque fuera influyendo. En el fondo es lo que hizo el gobierno británico, con el señor Alex Salmond", ministro principal de Escocia. "Lo que hicieron fue acordar conjuntamente la pregunta, porque Salmond quería otra. Al menos el gobierno británico tuvo cintura para decir: 'Oiga, yo voy a influir en la pregunta'."

Y una segunda posibilidad, apunta el candidato de ERC, es que desde el Gobierno español "hagan otra propuesta y tengamos, por decirlo así, dos votaciones en vez de una". "Una, la del 9 de noviembre, que está planteada, y otra, que a lo mejor podría ser en orden inverso, la que sugiriera el Gobierno español". "Si esta pregunta se hiciera antes, con franqueza, a lo mejor esto podría tener algún tipo de fuerza, incluso para la pregunta posterior", dice Terricabras, sin dejar de insistir en que, aparte de que realmente el pueblo de Catalunya decida por su cuenta, cualquier otra posibilidad le parece muy remota.

¿Habrá urnas en Catalunya el 9 de noviembre?

"Yo creo que sí", afirma Terricabras. " Con franqueza, no veo cómo se puede evitar".

Que el Gobierno español haga "otra propuesta y tengamos  dos votaciones en vez de una"¿Con una prohibición, quizás?

La prohibición le parece inaplicable al candidato republicano. "Una prohibición muy fuerte, muy fuerte hay que reforzarla con poder coercitivo, con la policía o el Ejército, lo cual es impensable, en un país de la Unión Europea, en la que el propio Ejército, en un país de la OTAN, no puede ser como el de Siria. No puede actuar en contra de la propia población. Esto hay que descartarlo de todas, todas, porque si el Gobierno actuara contra la población, la independencia de Catalunya sería inmediata, al día siguiente. Por parte de Europa esto es inaceptable".

Y el mismo se pregunta: "Puesto que no puede haber esta coerción ¿Cómo se hace? Aparte de para asustar a la gente, aparte de grandes proclamas, ¿cómo se hace para evitar que se organicen votaciones en los ayuntamientos o dónde sea? ¿cómo se hace?".

Le recordamos lo que dijo también a Público el presidente Montilla:  "Artur Mas sabe que esa consulta no se va a hacer".

"¿Se lo ha dicho a él? Es que hay un tipo de afirmaciones...", ironiza.  "Si no se lo ha dicho a él, ¿cómo sabe que lo sabe?"

"Si el Gobierno actuara contra la población, la independencia de Catalunya sería inmediata, al día siguiente"Recuerda, eso sí, algo que dijo hace tiempo Artur Mas y que cree que va a mantener. "Dijo después del 12 de diciembre, cuando se aprobó fecha y pregunta: yo no voy a dar ningún paso por mi cuenta sin consultar a quienes conmigo han acordado fecha y pregunta. Por tanto si usted mira el arco parlamentario se dará cuenta de que Esquerra Republicana, Iniciativa y la CUP están absolutamente decididos a favor de un referéndum antes que unas elecciones llamadas plebiscitarias. Quieren un referéndum.  Si sólo fuera el grupo de CiU el que flaqueara... yo creo que es importante la opinión de los demás.  Por eso pienso que la situación es bastante sólida y que va a haber pocos cambios".

ERC busca líderes fuera de sus filas

El candidato de Esquerra Republicana de Catalunya explica todo esto a Público en Sant Vicenç dels Horts, localidad de la comarca del Baix Llobregat de la que es alcalde el líder del partido, Oriol Junqueras. Con él y con el exconseller socialista Ernest Maragall han estado trabajando en el rodaje de un spot para la campaña.

ERC ha optado una vez más por encabezar su lista con personas que no militan en sus filas.  Ernest Maragall, exdirigente del PSC, es el número dos de la candidatura de ERC, pero está comprometido también en el impulso de otro proyecto político, Nova Esquerra Catalana.

Terricabras, filósofo de profesión, es políticamente independiente. Dice que hace siete u ocho meses no se había planteado ni de lejos ser candidato. No pasa por alto el empeño de los republicanos catalanes de "buscar colaboración más allá de las fronteras partidistas": "Esquerra Republicana lo hizo cuando envió a Alfred Bosch al parlamento español e incluso Oriol Junqueras repite siempre que seis meses antes de ser presidente del partido no era ni siquiera uno de sus miembros".

¿Independentista desde cuándo?

"No me acuerdo. Desde hace mucho", responde Terricabras. "Lo soy de cuando los independentistas lo éramos porque éramos nacionalistas catalanes". "Pero yo soy nacionalista de una forma, y confío que muchos lo sean, igual que soy feminista o ecologista, igual, con ganas de dejar de serlo. Yo pienso que la mujer no está tratada con equidad respecto al hombre y debería serlo; y soy ecologista porque pienso que estamos destruyendo la naturaleza, y en cuanto consiguiéramos que esto no sucediera sería estúpido ser ecologista o feminista".

"Yo no soy político, si no que estoy político"Califica de espantoso el nacionalismo que tiene sus raíces en naciones fuertes, como Alemania, marca distancias con el independentismo que califica de étnico y describe al mismo tiempo la gran complejidad de todo el sector social que hoy en día reclama la independencia de Catalunya: "En los años 90, apareció una corriente, pienso que importante, y voy a dar un nombre, de un amigo muy amigo, muy querido y conocido, Xavier Rubert de Ventós, filósofo como yo, bueno, mejor que yo. Él escribió en defensa de la independencia sin ser nacionalista". "Y ahora mismo el independentismo, en esta tercera fase en la que estamos ahora, en la que está ganando un terreno espectacular, extraordinario, y está convirtiéndose en mayoritario en Catalunya, porque a muchísima gente, si le preguntáramos ¿eres independentista?, dirían no, pero ¿quieres la independencia?, dirían sí, porque no hay más remedio".

El candidato no deja de ejercer de filósofo y habla de la reivindicación del Derecho a decidir como una ejercicio de madurez. Evoca un panfleto de Immanuel Kant, escrito cinco años antes de la revolución francesa:  "Yo no digo que la gente vaya por la calle gritando a favor de Kant, pero cuando daba respuesta a la pregunta¿qué es ilustración?, en un escrito muy bonito, decía: ‘Ilustración es la salida de la minoría de edad en la que autoculpablemente nos hemos recluido'. Y hacía un llamamiento a la gente, como lo hizo luego políticamente en la Revolución francesa, y esto es muy interesante, para ver cómo las ideas y la práctica caminan juntas en ciertos períodos. Hacía un llamamiento a decir: ‘Atrévete a saber, atrévete a pensar'. ¿Qué es eso de ser menor de edad? Sois mayores de edad. No digáis simplemente ‘magister dixit', lo ha dicho el maestro, opinad por vuestra cuenta". "Si ya somos mayores de edad, vamos a decidir por nuestra cuenta", insiste.

Candidato en tiempos de desafección

Josep Maria Terricabras, 68 años, es catedrático de Filosofía y tiene un más que dilatado currículum de trabajo docente e intelectual. ¿Por qué se mete en política? Reconoce que lo suyo es atrevido, porque la desafección hacia los políticos es hoy en día notable. "Yo no soy político", declara, "si no que estoy político". Constata que "estamos rodeados por casos de corrupción que van creciendo día a día" y que "pocos políticos tienen puesto el oído en la calle". Dice que siente gran simpatía por movimientos como el que encabeza Ada Colau, porque pone de manifiesto que "estamos en una configuración económica mala". "Tantos pisos vacíos y tanta gente en la calle".

Pero el apoyo de un partido que se proclama históricamente de izquierdas, incluso en su nombre, Esquerra, a un gobierno de la derecha, liberal y democristiana, plantea evidentes contradicciones. Terricabras mantiene que  "ERC apoya al presidente Mas, porque es una pieza importante en un proceso" que culmina el 9 de noviembre.

"Para apoyar al presidente ha tenido que apoyar presupuestos que son horribles", admite.

Ante las elecciones europeas, a la vista de las encuestas, no esconde que hay quien teme que si Esquerra ganara, el presidente quedaría tocado. Terricabras no quiere que haya dudas sobre el apoyo que prestan a Artur Mas: "No sé porqué, pero estuvo muy bien Ernest Maragall cuando dijo que, Josep Maria y yo,  si somos elegidos, seríamos los hombres del presidente en Bruselas".

Lamenta el grado de profesionalización de la política. Es importante, según él,  que los políticos puedan dar marcha atrás. "Algunos parece que desde pequeñitos ya tenían vara de alcalde", dice. Habría que prohibir de alguna manera, según él, que alguien se pueda dedicar a la política sin haber tenido antes alguna profesión.

Infinidad de banderas "estelades"

Reconoce Terricabras que hace unos años no le habría resultado imaginable la aceleración actual en el despliegue de banderas "estelades", independentistas, en tantas casas de Catalunya, pero lo explica como una consecuencia del proceso de aprobación del Estatut  y del "cepillado" realizado por las Cortes primero y por el Tribunal Constitucional.

 Ahora dice que "tiembla" cuando Pérez Rubalcaba se muestra partidario de reformar la Constitución. Le escandaliza que considere poco graves las enmiendas del Constitucional en torno a tres temas.

Nación, lengua y dinero

"Eliminado cualquier sentido político del concepto ‘nación', ya no puede haber un Estado plurinacional, que es una de las cuestiones que se están reclamando por parte de muchísima gente en Catalunya. Yo pienso que la mayoría", advierte el candidato de ERC.

"Para dar apoyo al presidente Mas, ERC ha tenido que apoyar presupuestos que son horribles""La cuestión de la lengua  es muy grave. Si de verdad somos bilingües y en la Constitución española está la afirmación de que cualquier ciudadano en España tiene la obligación de conocer el castellano y el derecho de usarlo, si estamos en un caso de bilingüismo en Catalunya esto no lo vamos a tocar, ¿Por qué no afirmamos lo mismo del catalán? Y decimos que cualquier ciudadano tiene la obligación de conocerlo y el derecho de usarlo y ya está. Esto no se aceptó. Se cepilló en el Constitucional. Si esto no es grave para el señor Rubalcaba, esto es lo que está fomentando ahora mismo problemas en la escuela, que no había tenido problema alguno. Una escuela en Catalunya que ha sido elogiada por la comunidad europea, que ha sido elogiada en el pasado por el Constitucional como una escuela de integración, porque todos los niños que salen de la escuela catalana salen con conocimiento del catalán y el castellano. Ese era el bilingüismo que pretendíamos", aclara.

"Y el dinero. La colaboración catalana con el resto de España, lo que se llama ‘solidaridad', se pretendía que tuviera ciertos límites, como los tienen los países normales. Porque si nosotros aportamos un 9 por ciento, luego resulta que algunas zonas de España, que están peor que nosotros, cosa que lamento, cuando nosotros pasamos el dinero, de forma indirecta evidentemente, a través del Gobierno español, resulta que estas zonas acaban en la lista de bienestar español por delante de aquellos que hemos ayudado, lo cual resulta insólito, que quien ayuda y está mejor acabe apareciendo como peor y en peor situación. Y esto también se lo cepilló el Constitucional. Luego se extrañan de que alguien pueda hablar de expolio o usar palabras más gordas".

¿Europeas como "primera vuelta" de consulta o de anticipadas en Catalunya?

"En estos momentos el país está estrábico. Con un ojo mira hacia el 25 de mayo y con el otro el 9 de noviembre""Cada cosa es cada cosa y no otra", responde Josep Maria Terricabras. Es un principio británico muy elemental y muy bueno. Las europeas, por respeto a lo que estamos haciendo, hay que considerarlas como lo que son, europeas. Los colegas europeos no entenderían que no las tomáramos en serio porque ellos lo hacen. Pero también es cierto que en estos momentos el país está estrábico. Con un ojo mira hacia el 25 de mayo y con el otro el 9 de noviembre. El ojo derecho lo tiene fatal, porque el 9 de noviembre está muy lejos, pero es  inevitable que cualquier cosa que se haga quede contaminada".

"Yo no soy en absoluto euroescéptico, pero soy eurocrítico", dice. "A mí, esta Europa,  y me refiero a esta Unión Europea , no me gusta, pero Europa me parece imprescindible". Piensa que en las últimas dos décadas, la UE se ha decantado hacia posiciones cada vez más economicistas, "simplemente economicistas y liberales, y esto ha provocado no sólo que se hayan olvidado aspectos importantes en cuanto a defensa colectiva de los Derechos Humanos, no sólo derechos sociales", y esto ha alejado mucho a la población normal respecto al proyecto europeo.

A pesar de eso, Terricabras dice que sigue la consigna del valenciano Joan Fuster cuando dice: "la política o la haces o te la hacen, por tanto pienso que hay que estar presentes en los acontecimientos políticos importantes de Europa y el Parlamento Europeo es, diríamos, la representación democrática más importante que ahora mismo hay en el mundo".

Un Parlamento democráticamente cojo

La democracia europea debería crecer muchísimo, reconoce el número uno de la candidatura de ERC. "Lo que ocurre es que tiene poca capacidad de actuar. Este es el problema. El Parlamento europeo no tiene ni iniciativa legislativa y claro, esto para un parlamento ya le deja cojo de entrada, porque si tú no puedes proponer leyes... El Parlamento europeo sólo puede ahora mismo cooperar en la aprobación de directivas europeas y puede criticar a los comisarios europeos, esto sí, e incluso podría destituir a la Comisión Europea. Pero si un comisario europeo no parece adecuado, se le puede criticar pero no se le puede rechazar individualmente. Hay que rechazar a toda la Comisión, lo cual hace imposible que se rechace nunca a ningún comisario, porque para uno no vas a rechazar a toda la Comisión... el embrollo es muy considerable. Yo creo que tendría que ser posible que se criticara hasta llegar al rechazo a los comisarios y habría que promover una forma de gobierno europeo que surgiera realmente del Parlamento". "Son muchas las cosas que habría que cambiar".