Publicado: 06.09.2015 20:41 |Actualizado: 07.09.2015 07:00

Herrera: “Deberíamos articular un nuevo sujeto político que aspire a construir una nueva hegemonía”

Entrevista a Joan Herrera, coordinador general de ICV, está convencido que Catalunya Sí Que es Pot es la única que representa un “cambio posible”, se muestra muy crítico con Artur Mas y CDC, partido al que define como “un problema para el país”.

Publicidad
Media: 5
Votos: 3
Comentarios:
Joan Herrera

Joan Herrera

BARCELONA.- El líder de Iniciativa per Catalunya – Verds (ICV) vive sus últimos días como diputado en el Parlament de Catalunya, ya que no forma parte de la candidatura para las elecciones del 27 de septiembre de Catalunya Sí Que es Pot (CSQP), articulada por su formación, Podem, EUiA y Equo. Convencido que esta lista es la única que representa un “cambio posible”, se muestra muy crítico con Artur Mas y CDC, partido al que define como “un problema para el país”. Firme partidario de que la confluencia del 27-S, que tendrá continuidad en las elecciones generales de final de año, sirva de embrión de una posible nueva organización que represente lo que significó el PSUC en su época, rechaza plantear los comicios autonómicos en clave plebiscitaria.



Pregunta. Catalunya Sí Que es Pot se articula tras el éxito de las candidaturas de confluencia en las pasadas elecciones municipales, sobre todo de Barcelona en Comú. Pero no parece que genere la misma ilusión y las encuestas no le garantizan ni la segunda posición el 27-S. ¿A qué lo atribuye?

Catalunya Sí Que es Pot (CSQP) se construye no sólo por los resultados de las municipales, sino también por lo que significa no construir candidaturas de confluencia en lugares como Valencia. Había expectativas de cambio y finalmente el cambio lo lidera el Partido Socialista. Hay distintas encuestas, desde la primera que nos daba más de 30 diputados, otras que nos dan la segunda posición y más de 20 [escaños] y un estudio que nos da un escenario diferente. Sea como sea, creo que la única expectativa de cambio posible en Catalunya depende de los resultados de CSQP. La lógica del sí o del no no dibuja la perspectiva de cambio y si finalmente se consolida esta lógica plebiscitaria la alternativa sería la segunda posición de Ciudadanos. Y sería una pésima noticia para Catalunya y para los derechos de la gente y cuestiones como las políticas sanitarias, las políticas educativas, la lucha contra la corrupción o el derecho a decidir.

P. ¿Tiene la sensación de que les ha faltado tiempo para consolidar el proyecto?

Sí. La diferencia es que en Barcelona el trabajo lo hicimos un año antes. Pero también entiendo que uno de los ungüentos de Junts pel Sí es la expectativa de que pudiéramos ganar y eso también hay que tenerlo en cuenta.

P. ¿Así cree que la articulación de CSQP es un desencadenante de Junts pel Sí?

"Hoy estamos en un momento de transición, en el que disputamos la hegemonía para la próxima década o para los próximos veinte años"

Es uno de los factores, como lo que sucede en las municipales. Hago un cierto paralelismo con el escenario de 1980 [cuando se hicieron las primeras elecciones catalanas tras la Transición], en el que estaba en juego la hegemonía entre el PSUC de [Josep] Benet, el PSC catalanista de [Joan] Raventós y finalmente quién se lleva el gato al agua es Pujol con el apoyo de la ERC de [Heribert] Barrera. Hoy estamos en un momento de transición, en el que disputamos la hegemonía para la próxima década o para los próximos veinte años. CDC estaba peor que nunca para afrontarlo, por la corrupción y porque se la asocia a la insensibilidad social, por los recortes y porque no he pedido más a quien más tiene. Lo tenía muy difícil. De hecho, en las elecciones europeas quedó por detrás de ERC. Y aún lo tenía peor tras la confesión de Pujol. La operación de Junts pel Sí es redonda para los convergentes porque consiguen consolidar la hegemonía antes de las elecciones, con la ayuda de ERC. Creo que ERC ha preferido apuntalar el liderazgo de Mas y su hegemonía, que no ir a un escenario más abierto donde las izquierdas pudieran disputar la hegemonía a los conservadores en Catalunya.

P. Barcelona en Comú tejió una red de apoyo a los barrios muy importante, mientras que CSQP no ha hecho lo mismo y se ha construido a partir de un pacto entre partidos. A pesar de que el cabeza de lista provenga del activismo vecinal, ¿no se ha sido capaz de abrir bastante la candidatura a la ciudadanía?

No lo creo. Tenemos un cabeza de lista que es un referente de las luchas vecinales. La lista está abierta a la ciudadanía, la número dos es una referente de la cultura y cierra la lista gente tan referente de la cultura como Vicky Peña. Pero podemos seguir diciendo que el problema lo tenemos con la lista y al final consolidar la hegemonía convergente. De lo que se trata es de cómo nos situamos y cómo lo enfocamos y lo tenemos que vivir como una oportunidad.

P. Ha estallado un nuevo caso de presunta corrupción alrededor de CDC y hay cierto discurso que atribuye el momento de sacarlo a una operación de estado. ¿Qué piensa?

"Veo a CDC como un problema para el país. No se puede hacer un país nuevo con un partido con esta actitud con la corrupción"

Independientemente de si es una operación o no, siempre afecta a CDC. Y le pasa porque tiene un modo de operar y funcionar en el que prioriza los intereses particulares a los intereses generales. Veo a CDC como un problema para el país. No se puede hacer un país nuevo con un partido con esta actitud con la corrupción y no siendo capaz de reprobar a Pujol, no asumiendo que ha habido corrupción. Antes de elecciones ha habido otros casos de corrupción, como los ERE de Andalucía. No sé si era una operación de estado, pero CDC no se puede envolver en este discurso para no dar explicaciones. El caso llega de Torredembarrra y lo abre un juez del Vendrell por una denuncia de una concejal de ERC. No se puede tolerar que tras el caso Pujol, el caso Palau o el caso Casinos, que demostró la financiación ilegal de CiU, gente que actúa así continúe liderando el país.

P. En el programa de CSPQ se plantea un plan de rescate ciudadano con una serie de medidas urgentes, pero ¿es factible aplicarlas ahora mismo teniendo en cuenta la situación económica de la Generalitat?

"La política vergonzante del PP sirve para esconder las vergüenzas de Convergència"

Es factible. [Durante la legislatura] Hemos hecho propuestas por valor de más de 2.000 millones de euros de ingresos que se han rechazado. Por lo tanto tenemos margen de maniobra para el rescate social. Estamos hablando de [recuperar los impuestos de] sucesiones y donaciones, de las desgravaciones en el IRPF y de toda una serie de tributos que podríamos incorporar. Hay otro elemento que es la lucha contra el fraude fiscal. Piensa que la Generalitat dice que no tiene dinero para inspectores. Propusimos que se concertara con la administración del Estado y que se repartieran el dinero extra recaudado por cada inspector de más y nos dijeron que no. De la misma manera, hay margen para la redistribución del gasto, desde la retirada de los conciertos a las escuelas de élite que segregan niños y niñas hasta otros tipos de gastos. Sí que hay recorrido y no vale la cantinela de que se ha hecho todo lo posible. De hecho, la política vergonzante del PP sirve para esconder las vergüenzas de Convergència.

P. En la cuestión nacional, la propuesta estrella es celebrar un referéndum pactado con el Estado. Pero a medida que se acercan las elecciones generales esta opción parece más inviable.

Creo que planteamos el proyecto nacional más ambicioso y lo digo con todo el orgullo y toda la convicción. Con la propuesta teóricamente plebiscitaria contando diputados y no votos, como dice Juntos el Sí, vamos a un escenario de eterno empate. Para ir lejos tenemos que ir más y para que esto tenga reconocimiento internacional tenemos que ir muchos y debemos ejercer el derecho a decidir. Cualquier otra solución es un atajo que permite a Mas consolidar su hegemonía, pero que no nos lleva a ninguna parte. Si conoces el país sabes que una parte está movilizada, mientras otra queda indiferente. En el mejor de los escenarios para [el sí a] la independencia, ¿que tienes un 48% o 50%? Creo que tenemos que ir a un escenario del 80% para ejercer el derecho a decidir. Creo que tenemos que ir a un escenario constituyente en Catalunya y que no lo debemos supeditar todo a que pase al Estado pero tampoco nos podemos desentendernos de lo que pasa. No podemos ver las generales como si no pasara nada, porque son profundamente determinantes. Hay algo tan antiguo como es la correlación de fuerzas, tanto en el Estado, como la correlación interna en Catalunya, y nos dice que la estrategia del Mas es nacionalmente inviable y la nuestra es más ambiciosa.

P. Más allá de la ambición o no de las propuestas, las encuestas dibujan un escenario de posible victoria del PP en las generales sin mayoría absoluta, con el PSOE de segunda fuerza y sin que las formaciones articuladas en torno a Podemos tengan un papel decisivo. En este escenario, ¿cómo se articula el derecho a decidir de Catalunya?

"No creo que haya que modificar la Constitución para ejercer el derecho a decidir"

No creo que haya que modificar la Constitución para ejercer el derecho a decidir. Creo que el terreno de la reforma constitucional es una estrategia equivocada porque nos lleva a un escenario de mayorías cualificadas y, por tanto, de bloqueo. Lo que veo es que tenemos que trabajar por un cambio de correlación de fuerzas tanto en Catalunya como en España y no está escrito que este cambio de correlación de fuerzas no sea posible. Durante mucho tiempo hubo el discurso que España era igual, que no cambiaría y no se preveía lo que ha pasado en Madrid, en Valencia, en las Baleares, en las capitales gallegas ...Debemos ir a disputar todas las batallas. Estamos en una profunda involución democrática sin precedentes en Europa y particularmente en el sur. Hay un denominador común entre lo que pasa en Tesalónica, en Barcelona, en Madrid, en Sevilla y en Lisboa. Y necesitamos este cambio en la correlación de fuerzas. Nadie dice que sea fácil. Creo que la única propuesta que podemos poner sobre la mesa es aquella que puede tener viabilidad, recorrido y reconocimiento internacional o ¿todo lo tenemos que hacer para el autoconsumo? Lo que me gustaría pensar es que estamos cambiando el imaginario, y que este no se produce sólo en uno de los ejes de la pérdida democrática. Parece que todos los medios se centren sólo en el eje nacional. Y nosotros lo combatimos, porque mientras CDC habla de soberanía a la vez defiende el TTIP y esto a la larga es tanto o más importante que la relación con el Estado español.

P. ¿Ve opciones que una izquierda rupturista gane fuerza en el sur de Europa, teniendo en cuenta lo que ha pasado en Grecia?

El pulso tan descomunal y desproporcionado hacia el gobierno griego no era un pulso sólo con el pueblo griego y el gobierno de Syriza, también lo era hacia la perspectiva de cambio en el sur de Europa y particularmente en España. Ha habido un golpe de estado por parte del Banco Central Europeo provocando un escenario de corralito. No sólo es posible, sino que es imprescindible un fortalecimiento de esta izquierda, porque si no vamos a un proyecto europeo que quiebra desde el punto de vista democrático.

P. ¿Y basta con una alianza de las fuerzas de izquierdas del sur de Europa o sería necesaria la implicación de las del norte y el centro del continente?

No sé si es suficiente con la alianza de las izquierdas del sur de Europa, pero sí creo que es imprescindible. El papel de la socialdemocracia europea, del SPD alemán, del gobierno de Hollande es anodino, y creo que debemos hacer una batalla global. Todo el mundo sabe que en Grecia tenemos que ir a un escenario de quita, empezando por el FMI y seguramente después del ciclo electoral lo pondrán sobre la mesa. Entonces ¿por qué no lo hacían? Porque no les importaba el 2% del PIB, que es lo que representa Grecia en la UE, sino romper la perspectiva de cambio. Esto es lo que influye más en las expectativas de las generales. Y el debate es cómo le damos la vuelta a este diktat de las instituciones europeas que lo que hacen es empequeñecer la democracia hasta unos márgenes tan estrechos que no te permiten discutir sobre economía. Si no se puede discutir sobre la política económica existe el riesgo de que la gente te diga que la política no tiene ningún sentido y eso es a lo que juegan los que lo están aplicando desde Europa y aquellos que lo están aplaudiendo.

P. En Syriza había un sector partidario de salir del euro e incluso de la UE. En Catalunya ¿también se debería, al menos, plantear este debate?

Este debate existía, pero la sociedad griega mayoritariamente no quería salir del euro. Cuando gobiernas puedes tener distintas opciones, pero lo que no puedes hacer es imponer a la sociedad lo que la sociedad no quiere. Esto se llama democracia, también. En todo caso, este es un debate que se deberá encarar tarde o temprano si todo continúa así. Tengo la sensación de que todavía no estamos al final de la batalla y tendremos que ver qué pasa. Si finalmente se imponen las tesis que la única salida y las únicas políticas son estas, la izquierda tarde o temprano tendrá que dar un paso adelante.

P. La correlación de fuerzas en la UE en su conjunto no es precisamente favorable a la izquierda y no parece que se vaya hacia aquí.

No me sitúo en este fatalismo. Frente al pesimismo de la razón, el optimismo de la voluntad, porque si nos situamos en el escenario de que no hay perspectiva de cambio en las municipales no habría habido el vuelco que se dio. Si somos actores políticos, y lo somos y hablo como ciudadano, debemos tener el optimismo de la voluntad. Porque si la perspectiva es que no hay nada que hacer, Trias estaría gobernando en Barcelona y el PP en la ciudad en Madrid.

P. ¿Ha hablado con el Raül Romeva desde que fue nombrado cabeza de lista de Juntos el Sí?

No.

P. ¿Le entiende?

No. Bueno, en el orden de prioridades que tiene, quizá sí.

P. ¿Por donde pasa el futuro de ICV? La alianza que ha permitido CSQP y que tendrá continuidad en las generales, ¿irá más lejos y se constituirá como un actor permanente?

Creo que deberíamos articular un nuevo sujeto político, al igual que el PSUC era la unificación de cuatro partidos y finalmente la suma iba más allá. Creo que hoy estamos también en un contexto excepcional y de urgencia democrática y tengo la sensación de que necesitamos un sujeto que aspire a construir una nueva hegemonía. Los actores por separado no pueden construirla.

P. ¿Y este paso implicaría que los partidos actuales dieran un paso atrás?

"Un gran reto en la nueva etapa es como construimos una nueva organización, con fraternidad, con diálogo y enriqueciéndonos"

Como decía Gramsci, soy del parecer que las ideas no vienen sin organización, pero veremos si estas organizaciones deben permanecer, cambiar o transformarse. Pero deberíamos ir hacia este escenario, hacia lo que representó el PSUC. Porque lo podemos hacer, porque podemos construir una nueva hegemonía y porque es posible. Estamos en disposición primero de disputar la hegemonía de la izquierda y luego la hegemonía de la sociedad. Porque los valores que muchos compartimos no sólo pueden ser mayoritarios, sino que se pueden articular de forma mayoritaria y esto necesita organizaciones u organización y cultura democrática. Un gran reto en la nueva etapa es como construimos una nueva organización, con fraternidad, con diálogo y enriqueciéndonos. Estamos en este momento y veremos si somos capaces y dependerá de lo que suceda en Catalunya, en España y en Europa.

P. Termina su etapa como diputado en el Parlament y seguirá como coordinador nacional de ICV hasta su próxima asamblea. ¿Tras ella, continuará en política activa?

No he tomado esta decisión. El único compromiso que tengo es ser coordinador nacional y lógicamente me veo militando en entidades, asociaciones, en el cooperativismo o en el partido y a la vez estando en la actividad privada, haciendo de abogado o lo que toque. No me veo con una carrera política para toda la vida.