Publicado: 24.10.2016 22:13 |Actualizado: 25.10.2016 07:44

El hombre “cero” y la fiscal que evita preguntar por el PP retoman el juicio de Gürtel

La Audiencia Nacional aborda la segunda sesión del interrogatorio a Pablo Crespo, el número dos de la trama parapetado tras una deliberada ignorancia de la organización que gestionaba. Frente a él, la fiscal Sabadell desciende al detalle de cada factura mientras elude preguntas políticas.

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El considerado número dos de la trama Gürtel y exsecretario general del PP gallego, Pablo Crespo, a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares, donde este lunes ha declarado en el macrojuicio que sienta en el banquillo a 37 a

El considerado número dos de la trama Gürtel y exsecretario general del PP gallego, Pablo Crespo, a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares, donde este lunes ha declarado en el macrojuicio que sienta en el banquillo a 37 acusados. / EFE

SAN FERNANDO DE HENARES (Madrid).- Pablo Crespo, el hombre “cero” de Gürtel, el que no tiene “ni idea” cada vez que le preguntan por detalles de facturación que le incriminan, regresa este martes al tribunal del caso para insistir en su defensa numantina, parapetado tras su autodefinición de persona que se limitaba a cumplir órdenes del líder de la organización, Francisco Correa.

El “transmisor de órdenes, receptor de órdenes” de Correa y encargado de “algunas gestiones” del patrimonio oculto del líder de Gürtel, tal y como se definió este lunes, es interrogado de nuevo por la fiscal del caso, Concepción Sabadell, y posteriormente por las acusaciones y defensas de los otros 36 procesados.

La trama Gürtel representa toda una década de corrupción crecida al amparo del Partido Popular y sus altos cargos. Pero ante el tribunal que juzga su primera época (1999-2005) la fiscal entra hasta el detalle más mínimo de las facturas y elude preguntas políticas.



Por ejemplo, la semana pasada el ministerio público no preguntó a Correa si las comisiones del 3% que confesó haber cobrado a los constructores eran para el PP o sólo para Luis Bárcenas, su extesorero.

Once minutos frente a 30 segundos

Este lunes, la fiscal Sabadell dedicó más tiempo a preguntar por la limpiadora de las oficinas de la trama y de la casa de Correa que por el testaferro que escondía la fortuna de los líderes de Gürtel en paraísos fiscales.

La fiscal Concepción Sabadell empleó 11 minutos a preguntar a Crespo por la procedencia de los 3.000 euros que la trama prestó a esta señora de la limpieza para poder viajar a Ecuador y visitar a su familia. Y 30 segundos a Arturo Fasana, el bróker que manejó los negocios off shore de la trama.

Crespo defiende que el efectivo que él conocía procedía de las cuentas de los bancos, pero que no verificaba si se contabilizó correctamente este préstamo a la empleada doméstica. En la contabilidad incautada aparece una partida dentro de un Excel titulado “Caja B actual”.

Al ser interrogado por el patrimonio oculto en el extranjero que gestionaba Ramón Blanco Balín, el gurú financiero de Correa, Crespo ha reconocido ser la persona de confianza que estaba al tanto de órdenes de su jefe sobre las estructuras en Holanda y en Antillas Holandesas. Pero también que trataba con Arturo Fasana:  “Con el señor Fasana no he tenido una, he tenido muchísimas reuniones”.

La fiscal Sabadell no ha reaccionado a esta alusión de Crespo al financiero suizo Arturo Fasana, el gestor de los fondos de Correa y Crespo en paraísos fiscales, salpicado también por el caso de los Papeles de Panamá. Fasana es señalado como testaferro de fortunas de VIPS españoles, entre aristócratas y grandes empresarios bajo el cobijo de la cuenta conocida como “Soleado”. La cuenta fue tildada así ya que agrupaba a evasores fiscales españoles.

Sólido interrogatorio

En las acusaciones populares consideran que el interrogatorio de la fiscal Sabadell está siendo muy exhaustivo y sólido. Con tal nivel de detalle “que está consiguiendo demostrar la organización criminal” formada por las empresas de Gürtel, con el pago de sobornos a dirigentes populares a cambio de contratos públicos, sostienen estas fuentes.

Crespo intenta eludir toda responsabilidad de la trama, pero las pruebas documentales que ha reunido la fiscal Sabadell son “abrumadoras”, reconocen las mismas fuentes de las acusaciones populares, que ejercen exdiputados socialistas valencianos y exconcejales del PSOE, de Boadilla del Monte (Madrid).

Una de las razones del proceder de la fiscal es que la pieza principal de Gürtel, que arranca a partir del año 2005, aún está pendiente de ser juzgada. En ella se investigan las sociedades patrimoniales en paraísos fiscales de la trama.

Otro de los motivos es que si en el interrogatorio se descubre un nuevo delito que afecte al núcleo del caso, entonces el sumario tendría que ser devuelto a la fase de instrucción para investigarlo y habría que constituirse de nuevo el tribunal,

Nadie quiere retrasos

El metódico interrogatorio, factura a factura, que realiza la fiscal cansa incluso al tribunal presidido por el magistrado Ángel Hurtado. En la Audiencia Nacional ha costado mucho llevar el caso ante el tribunal.

Por ejemplo, el primer juez instructor, Baltasar Garzón, fue condenado por el Supremo por autorizar escuchas a los líderes de la trama cuando despachaban con sus abogados. Y el sucesor, Pablo Ruz, se quedó sin el destino en la Audiencia Nacional después de una investigación exhaustiva del caso que ha desembocado en una pieza dedicada a la contabilidad B del PP.

Además, dos jueces que iban a ser miembros de este tribunal fueron recusados por sus vinculaciones con el PP: Concepción Espejel y Enrique López. A su vez, las cloacas de Gürtel intentaron sin éxito apartar al juez José Ricardo de Prada y desprestigiar a Julio de Diego, el tercer magistrado que conforma el tribunal.