Público
Público

El hombre fuerte de Manuel Chaves abre terreno a Patxi López en Andalucía

El exconsejero andaluz Luis Pizarro, secretario de Organización del PSOE-A durante 14 años, ayudará al vasco a construir su campaña en una región decisiva en las primarias, que el lehendakari ha descuidado.

Publicidad
Media: 2.33
Votos: 3
Comentarios:

Luis Pizarro, secretario de organización del PSOE andaluz, ayudará al candidato a las primarias Patxi López en su campaña. /EFE

En Andalucía hay más de 45.500 afiliados al PSOE, se estima que es un 24% del total, de ahí que este territorio se haya convertido en la principal trinchera de las primarias socialistas. El exlehendakari vasco Patxi López fue el primero en anunciar su candidatura, sin embargo, la polarización de la contienda entre Pedro Sánchez y Susana Díaz (que aún no se ha postulado) parece haber arrinconado sus expectativas.

El equipo de campaña de López es potente, sus colaboradores más próximos tienen larga experiencia orgánica, por eso a muchos socialistas les ha extrañado que haya “descuidado” Andalucía estos meses. Entre los sanchistas andaluces, hay quien piensa que esto no es casual ni extraño, porque la candidatura de López estaba predestinada a cerrar el paso a Sánchez, a disuadirle de que se presentara, nunca a confrontar directamente con Díaz en su terreno. Las primeras visitas del vasco a Andalucía -en Granada y Almería- dio la impresión de andar a oscuras, solo, con poca capacidad de movilización entre los militantes. Había patxistas andaluces, claro, aquellos que vieron en el vasco una tercera vía, alejada del extremismo de Sánchez y y del continuismo viciado de Susana Díaz. Pero entonces preferían maniobrar en la retaguardia y no salir a campo descubierto.

Junto a Chaves, Pizarro dirigió la gestora del PSOE anterior a Zapatero

Sólo cuando el vacío de Patxi López en Andalucía se ha vuelto alarmante -sobre todo desde que han visto que Sánchez está volcado en esta región, de la que espera llevarse el 40% de votos- los patxistas andaluces han salido a la luz, y se han empezado a movilizar para construir la estructura de campaña para el vasco en esta región. De todos ellos, el que más destaca es el otrora todopoderoso Luis Pizarro, hombre fuerte del expresidente Manuel Chaves durante 16 años, secretario de Organización del PSOE andaluz durante 14 años, exvicesecretario general del partido y exconsejero de Gobernación y Justicia en la Junta hasta 2011. Junto a Chaves dirigió la gestora del PSOE federal anterior a José Luis Rodríguez Zapatero. El hombre que lo fue todo en el PSOE-A, un clásico, un fontanero del socialismo andaluz que sabe mucho de congresos, de censos y de avales (controlaba las más de 800 agrupaciones del partido en Andalucía para no llevarse sustos en los conclaves socialistas). La persona de quien aprendió casi todo Susana Díaz.

Imagen de archivo del PSOE andaluz

Pizarro es el mayor sostén de Patxi López en Andalucía y, dada su lealtad inquebrantable a Chaves, se podría deducir que el expresidente andaluz también simpatiza con el vasco. Proviene del PSOE de Cádiz, del histórico clan de Alcalá de los Gazules, cantera de dirigentes socialistas durante más de 30 años (Chaves, el malogrado Alfonso Perales y el número dos de Susana Díaz, Juan Cornejo, también están entre sus integrantes). Pizarro es el diputado en activo más veterano del Parlamento andaluz, donde ahora mantiene un perfil modesto. Político intuitivo de la vieja escuela, se apoyaba siempre en encuestas del partido, examinaba cada detalle demográfico, por eso le atribuían una gran capacidad para saber leer el momento electoral y los procesos congresuales.

En 2011, a dos meses de las elecciones municipales, dimitió por sorpresa del Gobierno de José Antonio Griñán en protesta por su gestión del partido y la Junta (Díaz era entonces secretaria de Organización), y desató una grave crisis interna en el PSOE-A. Volvió a la retaguardia, pero se ha mantenido como referente entre los descontentos con la dirección de Susana Díaz. Su pulso con la sevillana lo convirtió primero en sanchista y, más tarde, al ver la deriva “radical” del madrileño, se interesó por la vespertina candidatura de Patxi López. Aun así, la presidenta de la Junta suele consultarle.

El socialismo andaluz se fragmenta de cara a las primarias del partido

El exconsejero no va a hacer ostentación de militancia, no es su estilo, pero ya le ha buscado al vasco personas de enlace casi en las ocho provincias. Muchos de ellos son antiguos colaboradores de Pizarro de su etapa en la Junta, como el gaditano José Antonio Gómez Periñán, exviceconsejero de Gobernación y Justicia y la sevillana y exconsejera de Gobernación, Evangelina Naranjo. También ha fichado al exsecretario general del PSOE de Almería, Diego Asensio (próximo al exconsejero Martín Soler), al malagueño José Aurelio Aguilar, crítico con la dirección provincial de Miguel Ángel Heredia, y al jerezano Juan Miguel Becerra, que se postuló para liderar el partido en el municipio gaditano en 2012. Todos tienen algo en común: una vez fueron miembros significados de la Junta y de la ejecutiva del PSOE andaluz, hasta que fueron defenestrados. Esta semana, López enviará a Sevilla a su jefe de campaña, Óscar López, para coordinarse con Pizarro y el resto de miembros de la estructura andaluza.

Este patxismo emergente en Andalucía nace del sector crítico a la ejecutiva de Susana Díaz y, como tal, supone una fractura de los sanchistas andaluces que podría perjudicar las expectativas del madrileño. El exlehendakari ha sido muy crítico con la sevillana, reprochándole que trate de compatibilizar la dirección de dos trasatlánticos de la envergadura del Gobierno andaluz y el PSOE federal. Sin embargo, Díaz agradece al vasco que su discurso no sea tan rupturista como el de Sánchez, que se haya alejado del “relato maniqueo” que enfrente el aparato con las bases, y no haga distingos entre socialistas de más o menos izquierdas. Esto, dicen en el entorno de la presidente, facilita la integración tras las primarias, gane quien gane.