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A la hora del Ángelus, bajo un crucifijo

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A la hora del Ángelus, en la nave principal de una iglesia sin culto pero con las paredes repletas de imaginería sacra, bajo un crucifijo de no menor tamaño y en el día inicialmente previsto para tomar 'un caldito' con el nuncio del Vaticano -finalmente aplazado a mañana-. Este fue el marco y el día elegido por el PSOE para que Zapatero protagonizara un acto sectorial sobre familia.

'Comprenderéis que hoy no voy a hablar de los obispos...', bromeó Zapatero, mientras que uno de los feligreses socialistas le saludaba puño en alto y en la calle varias decenas de jóvenes -el edificio forma ahora parte del campus universitario- le increpaban por haberse 'rendido ante ETA'.


José Bono no reprimió su orgullo en proclamar que 'hemos sido los socialistas los que hemos restaurado más iglesias en la historia de España'. También se encargó de explicar que Zapatero estaba sentado a tres metros del sepulcro del Gran Inquisidor de Castilla y que sólo un poco más atrás yacen los restos de Garcilaso de la Vega.


Queda para la pequeña historia que aquí Zapatero ungió a Bono como 'un excelente presidente del Congreso de todos'. 'Nada me hace más ilusión -dijo- que estar en la tribuna del Congreso y tener encima de mí, protegiéndome, a Pepe Bono como presidente del Congreso'.