Publicado: 28.08.2013 07:32 |Actualizado: 28.08.2013 07:32

Hormigón bueno, hormigón malo

La Junta de Andalucía defiende los bloques de hormigón que instaló en La Línea en 2006 porque no tenían "gavillas" de hierro que impidieran la pesca, como asegura que ocurre con los lanzados por el Gobierno

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"Ayudar a garantizar la sostenibilidad de los recursos pesqueros en la zona, impidiendo la realización de actividades no autorizadas". Con este objetivo, la Junta de Andalucía instaló en 2006 88 bloques de hormigón en aguas de La Línea de la Concepción (Cádiz), a pocos metros de Gibraltar, con la idea de conformar un arrecife artificial como el que pretende construir ahora el Gobierno del Peñón con los módulos del mismo material que ha lanzado en la zona, y que han provocado un conflicto diplomático con pocos precedentes entre España y Reino Unido. 

El pasado jueves, desde el Ministerio de Agricultura y Pesca reconocían que "técnicamente" ambas instalaciones eran "similares", como lo son, según dijeron, los cerca de 130 arrecifes artificiales instalados a lo largo de todo el país. Y es que a pesar de la disputa abierta en pleno agosto el propio Ejecutivo español recomienda la instalación de esos arrecifes artificiales para favorecer y garantizar la actividad de la pesca.

Desde la Junta andaluza quieren, no obstante, remarcar una diferencia que consideran importante entre los bloques de hormigón instalados por la administración en manos de los socialistas, y los colocados por Gibraltar: los de La Línea, afirman, no tienen esas "gavillas" de hierro que "impiden la pesca" y que han causado la polémica antes mencionada.  Fuentes de la Consejería de Agricultura explican a Público que a diferencia de esos "pinchos de hierro" de los bloques gibraltareños que, dicen, no permiten realizar el trabajo a los pescadores de la zona, los que instalaron en 2006 a pocos metros de estos tienen "brazos satélites" que están hechos de hormigón, "para que las mareas no los muevan".

Cuando se colocaron los bloques, hace ya siete años, el Ejecutivo autonómico explicaba que los módulos disuasorios, diseñados "para evitar que los barcos arrastreros pesquen en una zona protegida", se construyeron "con hormigón, en forma cúbica, y se les ha dotado de cinco 'brazos satélites'". Las imágenes enviadas ahora muestran, en cambio, una estructura cónica con los mencionados salientes de ese material. 

Desde Agricultura argumentan, además, que antes de poner en marcha la construcción del mencionado arrecife artificial en aguas de La Línea, se tuvo que aprobar un expediente "que tarda dos años" y que exige la concesión de diferentes documentos, entre los que destacan los "informes de impacto medioambiental". El proyecto de Gibraltar, denuncian, no tiene esas evaluaciones.

Este diario se ha puesto en contacto con el Gobierno del Peñón para conocer si dispone de informes que avalen la instalación de esos bloques pero a última hora de la tarde de ayer no había recibido respuesta al correo electrónico enviado por indicación del departamento de comunicación del Ejecutivo gibraltareño. No obstante, en las últimas semanas desde la colonia británica han insistido en que la construcción del arrecife artificial forma parte de un plan medioambiental verificado por distintos técnicos y que incluso ha sido avalado por organizaciones ecologistas. 

Hoy, es el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, el que tiene previsto viajar hasta Algeciras (Cádiz) donde se reunirá con los mandos de la comandancia de esta localidad para conocer la situación y las últimas actuaciones con motivo del conflicto. La Guardia Civil está investigando si Gibraltar ha lanzado nuevos bloques de cemento, tal y como han denunciado los pescadores de la zona en las últimas semanas.