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Operación Lezo Ignacio González y su esposa blanquearon "dinerillo B" en guarderías

El expresidente de la Comunidad de Madrid puso en marcha varios negocios, uno de ellos con el exministro Zaplana, con el objetivo de hacer aflorar el dinero que había conseguida de forma "ilícita", según el auto del juez Velasco.

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El expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González, en el momento de ser trsladado desde la Comandancia General de la Guardia Civil en Tres Cantos (Madrid) a la Audiencia Nacional para prestar declaración. -  EFE/Santi Donaire

El expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González, su hermano Pablo y su esposa Lourdes Cavero ─que fue consejera en Caja Madrid─, pusieron en marcha varios negocios con el objetivo de aflorar el "dinerillo B" que disponían y que tenía "origen ilícito". Entre ellos, la constitución de una empresa de gestión de guarderías, la adquisición de una parte del accionariado de Auditel y la proyección de un negocio sobre derechos de patente de un productor de desinfección de agua junto con el exministro Eduardo Zaplana.

Así se señala en el auto, informa Europa Press, que recoge los diferentes indicios que justifican la medida de prisión incondicional dictada la noche de este viernes por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco contra González y otros implicados en la trama presuntamente corrupta desarticulada en la 'Operación Lezo'.

La expresión "dinerillo B" procede del contenido de una conversación intervenida el pasado 4 de octubre entre el expresidente de Inassa (filial del Canal de Isabel II) en Iberoamérica y otra de las implicadas igualmente en prisión, María Fernanda Richmond, en la que ésta consideraba que el ritmo de vida del matrimonio no podía sostenerse con sus ingresos y daba a entender existían activos financieros opacos a disposición del expresidente madrileño.

Negocio con Zaplana

El juez cita en su auto hasta ocho de estos negocios, entre los que destaca la adquisición del 50% ─junto con Zaplana─ de una sociedad relacionada con el abogado uruguayo Fernando Belhot, conocido por facilitar a sus clientes estructuras societarias en otros países, que controlaría los derechos de patente de un producto de desinfección de agua. Las diligencias judiciales realizadas hasta el momento no permiten aclarar si la inversión fue finalmente realizada.

Lo que sí han revelado, según el auto, son los "planes del expresidente de la Comunidad de Madrid para acometer esta inversión a través de sociedades opacas". Así se desprende de una conversación intervenida entre González y el propio Zaplana en la que el exmandatario madrileño le propone montar "una estructura financiera" a través de Belhot en la que valora que éste trabaje en lugares como Holanda, Estados Unidos o Uruguay "para canalizar algún tipo de operación a medio, largo plazo".

En cuanto a las guarderías, la investigación ha destacado que González y su esposa constituyeron una empresa para gestionar este tipo de centros a través de terceros inversores, pertenecientes a su círculo familiar y de amistades. El juez subraya que Cavero, con una aportación mínima ─unos 10.000 euros─ habría pasado a controlar el 20% aproximadamente de una sociedad cuya valoración ronda el millón.

'Pitufeo' familiar

Se apunta también en este capítulo de blanqueo de capitales la adquisición de una parte del accionariado de la sociedad Auditel que en función de conversaciones entre González y su hermano Pablo ─en prisión eludible con fianza de 4 millones "en un abanico que oscila entre 1 y 3 millones de euros"─.

El hermano del expresidente explicó a su cuñado José Juan González Caballero ─igualmente en prisión bajo fianza─ que podrían comprar el 20% de la empresa por entre 800.000 y 1 millón de euros, dando a entender que tanto él como Ignacio disponían de tal cantidad. "El primero es Nacho, que además está muy interesado", consta en la conversación intervenida que obra en la instrucción.

Al juez le llama la atención que Pablo González asegure que su hermano dispone de un millón de euros para afrontar esta inversión y la relaciona con el mecanismo también detectado en la "Operación Lezo" por el que éste colocaba de forma recurrente en su cuenta 13.000 euros "mediante la ficción de un préstamo entre familiares que compensaría con dinero B".

Igualmente, el juez ha detectado otras operativas que podrían haber servido al expresidente de la Comunidad de Madrid "para blanquear fondos a menor escala". Entre ellos cita una facturación "triangular" entre la sociedad Comunica, la mercantil Asecom y el propio González que aún debe ser analizada por el juez, la falta de liquidez en sus cuentas que le llevó a articular la operativa de préstamo ficticio familiar y 12.000 euros de facturación ficticia entre González y la sociedad de su hermano Asesora 25.

González se lucró con el terremoto de Haití

Además de estos negocios, González, su familia y sus colaboradores también se lucraron con las reconstrucciones en Haití tras el terremoto que azotó al país en 2010, según informó El Confidencial. Inassa, la filial colombiana del Canal de Isabel II, obtuvo dos contratos de más de 20 millones para realizar trabajos de reconstrucción. El grupo es sospechoso de haber pagado comisiones a funcionarios haitianos, parte de las cuales terminaron en el patrimonio personal de los directivos de la empresa.

González es la segunda rana de Esperanza Aguirre que entra en prisión después de que su exconsejero Francisco Granados, encarcelado por la Púnica, lo hiciera en octubre de 2014. También ha entrado en la cárcel Edmundo Rodríguez Sobrino, consejero de la editora de La Razón y mano derecha del expresidente madrileño en América Latina.

Según la investigación de la Audiencia Nacional del caso Lezo, González pidió un millón de euros a la Agencia de Informática y Telecomunicaciones de la Comunidad de Madrid (ICM) para sanear las cuentas del PP de Madrid, informa Julia Pérez. En su auto, el juez Velasco apunta a la financiación irregular de los conservadores a través de dicha empresa pública.