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Elecciones autonómicas El independentismo se fracturó con el quiebro de Puigdemont

El plan frustrado de Puigdemont de ir a elecciones provocó fuertes tensiones este jueves entre los partidos soberanistas. ERC se planteó romper con Puigdemont y el PdeCat. La CUP avisó de que sería una "deslealtad" y que el único escenario "posible" era declarar la independencia y proclamar la república catalana. 

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El vicepresidente Oriol Junqueras (ERC) y el Presidente Carles Puigdemont (PDeCAT) en la reunión del govern de la Generalitat / EFE Marta Pérez

Todo empezó con el giro inesperado del president de la Generalitat, Carles Puigdemont.  Estaba dispuesto a convocar elecciones al Parlament si el Gobierno de Mariano Rajoy renunciaba a aplicar el artículo 155 de la Constitución.

Esta posibilidad, finalmente frustrada, provocó fuertes tensiones entre los partidos soberanistas. ERC, que conforma el Govern junto a PDeCAT, se planteó romper con Puigdemont y el partido soberanista.

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, rememoró la traición de Judas al comentar la previsible convocatoria de elecciones. "155 monedas de plata". Con este escueto mensaje en Twitter recordó Rufián la traición de Judas a Jesús que cuenta la Biblia, a cambio de treinta monedas de plata. El portavoz de Esquerra cambió esa cifra por la del 155, en alusión al artículo de la Constitución al que ha recurrido el Gobierno.

Dos diputados de JxSí  renunciaron a su acta

El diputado de Junts pel Sí Jordi Cuminal comunicó a través de su cuenta de Twitter que renunciaba a su acta tras la decisión de Puigdemont. Asimismo, el alcalde de la Seu d'Urgell y diputado del Parlament por JxSí, Albert Batalla, anunció que daba de baja del PDeCAT. 

Ambas decisiones quedaban en el aire tras la confirmación de que finalmente no habrían elecciones. De hecho, el propio Culminal confirmaba horas después a través de Twitter que mantendría su acta tras la marcha atrás de Puigdemont.

La CUP calificó de "deslealtad" la decisión de Puigdemont

Por otro lado, la CUP advirtió a Puigdemont de que convocar elecciones autonómicas sería una "deslealtad" y que el único escenario "posible" es que declare la independencia y proclame la república catalana.

En declaraciones en el Parlament, el diputado de la CUP Carles Riera, acompañado de la también parlamentaria anticapitalista Mireia Boya, alertó de esa posibilidad: "En los últimos minutos parece ser que todos los escenarios vuelven a estar abiertos y sobre la mesa, y en estos momentos gana peso y probabilidad la posibilidad de que Puigdemont convoque elecciones autonómicas anticipadas".

Aunque aseguró que no han recibido ninguna comunicación al respecto desde la Generalitat al respecto, avisó al president que "el único escenario posible y políticamente positivo para el país no es una convocatoria de elecciones, sino hacer efectiva la declaración de independencia y la proclamación de la república".

"No obedecer el resultado del referéndum del 1-O y no declarar la independencia sería una deslealtad. Ya no a la CUP, a JxSí o a la mayoría independentista del Parlament, sino a los más de dos millones de personas que defendieron colegios y que contra la represión del Estado votaron a favor de la independencia", dijo

En cualquier caso, Riera instó a aguardar a la comparecencia de Puigdemont para que "confirme su decisión" y, en función de ello, la formación "tomará las medidas políticas, institucionales y de movilización más adecuadas para defender la democracia, la república y el referéndum".

Los anticapitalistas recordaron que en las reuniones entre CUP y JxSí, además de otros "actores sociales y políticos independentistas", era de un "acuerdo unívoco y unánime ir de forma inmediata a una declaración de independencia, proclamar la república e iniciar un proceso constituyente".

Por ello, Riera quiso hacer un "llamamiento" al Govern y JxSí para que "no caigan en la tentación de decir no a la democracia y sí a las presiones, chantaje y violencia del Estado" y "obedecer, en un acto de sumisión, subordinación y vasallaje, al Estado, a judicatura y Fiscalía, a las fuerzas de seguridad españolas, al Ejército, al IBEX35 y a una UE en quiebra democrática".

Y es que "si se produjera una convocatoria de elecciones (autonómicas), el movimiento independentista tendría dos problemas para hacer efectiva la autodeterminación: el Estado y la propia Generalitat", zanjó.