Publicado: 08.02.2014 11:31 |Actualizado: 08.02.2014 11:31

La infanta sólo contesta a 15 de las 400 preguntas del juez y alega la "confianza que tenía en su marido"

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Cristina de Borbón está declarando como imputada ante el juez Castro desde pocos minutos antes de las 10 de esta mañana. El juez del caso Nóos ha interrumpido a las 15.00 horas la declaración de la infanta Cristina durante una hora y media para almorzar. Después de 5 horas de declaración el juez Castro ha interrumpido la deposición de Cristina de Borbón, para permitir un receso que finalizará a las 16:30 cuando se retome el interrogatorio. Cristina de Borbón no ha abandonado las instalaciones de los juzgados de Palma de Mallorca, y espera en una sala anexa, habilitada al efecto, la reanudación del interrogatorio.

Solamente los abogados de la acusación popular, Manuel Delgado y Virginia Negrete se han parado ante los medios de comunicación para ofrecer su versión de lo ocurrido en la sala de juicios de la segunda planta de los juzgados de Palma de Mallorca. Según la versión de ambos abogados, la infanta habría contestado la "inmensa mayoría" de las preguntas del juez Castro bajo la fórmula de "no me acuerdo, no me consta, no lo sé".

"Sólo ha respondido (con respuestas no evasivas) a 15 o 20 de las más de 400 cuestiones del juez Castro" ha afirmado Manuel Delgado, que ostenta la representación del Frente Cívico Julio Anguita. Delgado ha confesado "sentir vergüenza ajena" por el contenido de la deposición de Cristina de Borbón y cree que la imputada "no ha colaborado con el esclarecimiento de la verdad" en su declaración.

El abogado de la acusación popular ha añadido que "a ningún español se le aceptan las facturas falsas, y las leyes que le son de aplicación (a la infanta) son las mismas que a todos los españoles". Manuel Delgado ha reclamado que por su posición como propietaria al 50% de la sociedad Aizoon, Cristina de Borbón dispuso de la mitad del dinero que provenía del Instituto Nóos y cree necesario que se abran nuevas investigaciones periciales al respecto, puesto que estima que es "claro que aquí se ha producido fraude y blanqueo.

Asimismo, el abogado de la infanta Jesús Silva ha expresado hoy su confianza en que el juez del caso "acabe sobreseyendo las actuaciones" contra doña Cristina por presuntos delitos fiscales y de blanqueo de capitales. 

En una salida anterior Delgado había precisado que la infanta responde una y otra vez que, en el caso Nóos, siempre se limitaba a actuar "en función de la confianza que tenía en su marido", Iñaki Urdangarin. "Entiendo su derecho a no decir una verdad que la comprometa... ese derecho lo está ejerciendo plenamente", subrayó el abogado. Tanto él como López han denunciado además que Cristina de Borbón está utilizando continuamente la "teoría del amor", para usar a su esposo Urdangarin como cortafuegos, informa EP. Delgado ha confirmado, además, que el grado de conocimiento del rey sobre lo sucedido ha estado "flotando en el ambiente" durante el interrogatorio.

Por otra parte, la infanta ha asegurado que no participó en la gestión de Aizoon, la empresa que compartía con Urdangarin, ni de las contrataciones de personal doméstico que hizo esta sociedad, según han informado fuentes jurídicas. Sí que ha reconocido que supo que el rey Juan Carlos advirtió a su marido en 2006 de que dejara sus actividades en el Instituto Nóos, a través del conde de Fontao, José Manuel Romero.

Según han informado a Efe fuentes jurídicas, así lo ha dicho durante su comparecencia ante el juez instructor José Castro, quien está tratando de "señora" a doña Cristina durante el interrogatorio. Las mismas fuentes han confirmado que la infanta ha dicho que accedió a participar en la creación de la empresa familiar Aizoon porque tenía confianza en su marido, pero que no sabía nada sobre la actividad y gestión de la misma.

Como ya ocurriera en ocasión de la imputación Urdangarin, desde la sala de vistas donde se realiza el interrogatorio judicial son audibles los gritos y consignas que profieren los diversos colectivos de manifestantes que han acudido hasta los juzgados de Vía Alemania en Palma para expresar su repulsa.

Una protesta diversa, de más de 300 personas, entre las que se cuentan grupos republicanos, con muchas banderas tricolor, los ecologistas contrarios al inicio de las prospecciones petrolíferas en aguas del mar balear, el comité de empresa de la embotelladora de Coca-Cola que ha anunciado el cierre de la planta de Palma, y la Marea Verde en favor de la educación pública.

Precisamente ha sido este último colectivo el que ha podido colgar una pancarta de grandes dimensiones en el edificio que se encuentra justo en la entrada de la rampa de los juzgados, con el lema en inglés SOS educación, parad la represión. Asimismo, Amnistía Internacional también ha aprovechado el balcón mediático que supone la declaración judicial de la infanta para expresar su rechazo contra la homofobia, con un mensaje de la organización escrito sobre una bandera arcoiris, en referencia a las leyes rusas que castigan la homosexualidad y a la polémica levantada por ello durante los Juegos de Invierno de Sochi.

Entre los mensajes que también se pueden oír desde la sala donde declara la infanta se encuentran los de apoyo al juez Castro, quien a tenor de las pancartas se ha convertido en referente para una parte de los manifestantes que se concentran en Palma. Una de las pancartas reza "¿Justicia en España?" y muestra fotos de los jueces Baltasar Garzón y Elpidio Silva, a los que tilda como "inhabilitados", y otra de Castro en la que se apostillaba: "¿El siguiente?"

El control policial es muy riguroso, con un despliegue de más de 200 agentes que controlan un perímetro de seguridad superior al que se cerró cuando se tomó declaración a Urdangarin. El control y registro para los casi 400 periodistas acreditados ha sido exhaustivo, y para que los informadores pudieran acceder a la zona del patio del juzgado se han tenido que soportar esperas de hasta más de una hora.

De todas las partes personadas en la causa, 41, sólo la representante del sindicato Manos Limpias, Virginia Negrete, se ha dirigido a los periodistas apostados a la entrada del juzgado, pero ha manifestado su desconocimiento sobre la actitud de la infanta durante el interrogatorio. Negrete ha aprovechado para arremeter contra la Agencia Tributaria por haber validado "facturas falsas", para así poder justificar su desgravación, en la investigación pericial practicada a Aizoon S.L. También ha subrayado que al declarar como imputada, y no haberlo hecho antes voluntariamente como testigo, la infanta tiene derecho ahora a mentir en su declaración para protegerse.

Ni los fiscales Horrach y Subirán, ni el abogado de la infanta, Silva, ni mucho menos el juez Castro, que se encuentra en el juzgado desde las siete de la mañana, han realizado declaración alguna, pero fuentes judiciales citadas por la cadena IB3 han hecho saber que el magistrado ha preparado una batería de 400 preguntas para la infanta, por lo que su declaración puede prolongarse durante horas. Otras fuentes niegan semejante interrogatorio y afirman que no serán más de cien las preguntas del juez Castro.

La infanta ha llegado en coche hasta la misma puerta del juzgado, a las 9.46 de la mañana, haciendo uso de la prerrogativa especial que el Juez Decano de la Audiencia Provincial de Palma le había otorgado. Todos los imputados en esta causa han tenido que descender el tramo de entrada de los juzgados a pie. Sólo los reos detenidos que son conducidos ante el juez correspondiente acceden motorizados hasta el umbral del edificio de los Juzgados, aunque su vehículo, en ese caso, es un furgón policial.

La prerrogativa de la que disfrutado Cristina de Borbón está fundamentada en los informes policiales que aconsejaban este inusual método para evitar la exposición de la Infanta, y que así le ha evitado recorrer últimos metros (la famosa rampa) de los Juzgados de Palma, que si anduvo Iñaki Urdangarin, quien pese a estar autorizado para hacerlo, renunció a entrar en coche hasta el patio judicial.