Publicado: 08.04.2015 11:27 |Actualizado: 08.04.2015 14:07

La Infanta insiste en que ella firmaba lo que le decían sin mirar

Su defensa mantiene que no tuvo nada que ver con lo que se decidió en Aizoon y carga toda la culpa en Iñaki Urdangarín

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La infanta Cristina se dirige a los juzgados de Palma para declarar, el pasado febrero.

La infanta Cristina se dirige a los juzgados de Palma para declarar, el pasado febrero.

BARCELONA.- La Infanta Cristina "se limitó a rubricar sin pedir explicaciones aquellos escritos que, muy ocasionalmente, se le solicitó que firmara en su condición de socio" de la compañía Aizoon, propiedad a medias con su marido, Iñaki Urdangarin, según el escrito de defensa que han presentado sus abogados.

La defensa de la infanta, además, aduce en su escrito que las decisiones de Aizoon tenían que haber sido tomadas por otras personas, ya que ella posee "nulos conocimientos de fiscalidad", pese al puesto que ocupaba.

"Desde el día de su constitución el único administrador de Aizoon fue Don Iñaki Urdangarin, estando completamente al margen de la dirección y gestión cotidiana de la compañía" la Infanta, sostienen sus letrados, Miquel Roca y Jesús María Silva, en la calificación provisional presentada este miércoles ante el Juzgado de Instrucción 3 de Palma, en el que han pedido su libre absolución.

Rechazan así el presunto papel de la hermana menor del Rey como colaboradora necesaria en un presunto fraude del IRPF en 2007 y 2008 -dos supuestos delitos fiscales- a través de esta empresa: "No tuvo absolutamente ninguna intervención en el cumplimiento de las obligaciones contables y fiscales de Aizoon", y descartan también que el Duque cometiese delito en estos ejercicios.



Además, atribuye a una "confianza plena" entre los dos el hecho de que ella no revisara lo que firmaba. "Nunca se celebraron formalmente juntas de socios", argumenta la defensa, que recuerda que el matrimonio constituyó esta sociedad ante notario el 11 de febrero de 2003, con el fin de destinarla a realizar planes estratégicos, dirección de proyectos y compra-venta de inmuebles.

Sostienen que es "totalmente inusual" en estos delitos inculpar a un mero socio de una sociedad supuestamente defraudadora y recuerdan la incapacidad tanto del juez del caso Nóos, José Castro, como de las acusaciones de "citar un solo precedente en el que se haya condenado a un simple socio (no administrador ni apoderado) por un delito fiscal cometido por la compañía".

La defensa señala, además, que aunque la infanta devolvió parte de la cantidad de dinero de la que se benefició de forma irregular con Aizoo, eso no supone "el reconocimiento de ningún tipo de infracción consciente propia o ajena".

"No esxiste el menor indicio de que fuera ella quien llevara a cabo la adquisición" de los bienes y servicios que, admite el escrito, pudo haber percibido la Infanta y eran facturados a Aizoon.

Las "múltiples ocupaciones" y el "nulo conocimiento fiscal" de la Infanta

Admiten que la Infanta pudo haber percibido bienes o servicios que se dedujeron como gastos en Aizoon, pero no ven indicios de que fuera ella quien los adquirió ni diera indicaciones para ello, algo que ven lógico porque la Infanta tiene "múltiples ocupaciones y nulos conocimientos de fiscalidad".

Recuerda que la Infanta "nunca ha cumplimentado personalmente sus propias declaraciones de IRPF", ya que de eso se encargaba el asesor fiscal de la Casa del Rey, y que ni su licenciatura en Ciencias Políticas ni su trabajo en la Fundación La Caixa le presuponen especiales conocimientos en materia fiscal.

"Tan intensa vida personal, institucional y profesional impedía a Doña Cristina estar al corriente de múltiples gestiones directamente vinculadas con la economía familiar", dicen los letrados, que argumentan que, con este escenario, Aizoon tenía un papel marginal para ella y no le prestaba la menor atención, confiando íntegramente la gestión a su marido.

También descartan que haya en ella una ignorancia deliberada sobre la administración de Nóos e insisten en su falta de tiempo par interesarse por estas cuestiones "delegadas completamente a su esposo" y por absoluta falta de capacitación técnica.