Publicado: 16.12.2013 13:55 |Actualizado: 16.12.2013 13:55

Interior compra un camión con cañón de agua contra manifestanes

Costará 493.680 euros. Interior justifica la compra aludiendo a la "actual dinámica social" y a que es "el tipo de vehículo ideal para acometer el control de masas"

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El Gobierno, más preocupado que nunca por el "orden público", ha anunciado que comprará un camión con un lanzador de agua para dispersar las cada vez más habituales manifestaciones, tal y como recoge el Boletín Oficial del Estado de este lunes. El nuevo vehículo costará 493.680 euros y se presentará en las dependencias de la División Económica y Técnica del Cuerpo Nacional de Policía de Madrid a más tardar el próximo 20 de enero. Se entregará "transformado y carrozado" antes del 20 de diciembre de 2014.

En los pliegos administrativos del contrato puede verse que la "adquisición de un camión, transformado y carrozado como lanza de agua" se debe la "necesidad" de "proteger el libre ejercicio de derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana, disponer de unos medios materiales que debido a la actual dinámica social y en caso de tener que restablecer el Orden Público, se pueda realizar de la forma menos lesiva posible, siendo este tipo de vehículo ideal para acometer el control de masas".

Más sanciones administrativas con La Ley de Seguridad Ciudadana, endurecimiento del Código Penal y, ahora, innovación en técnicas antidisturbios. Después de dos años de gobierno, marcados por intensas movilizaciones ciudadanas contra las medidas de austeridad, el PP está centrando ahora todos sus esfuerzos en el orden público. De hecho, el anuncio de la compra del vehículo llega tan solo dos días después de que siete personas fueran detenidas y cerca de una treintena heridas durante los enfrentamientos que tuvieron lugar después de la manifestación de este sábado frente al Congreso contra la denominada Ley Mordaza, en fase de anteproyecto y en manos del Consejo de Ministros.

El camión medirá entre 6 y 8 metros de largo y una altura máxima de 4 metros, tal y como se recoge en los pliegos técnicos. Además, "irá equipado con dos armeros, los cuales deberán ir ubicados en el habitáculo delantero adecuados para la escopeta policial. Esta escopeta será la homologada por el Servicio de Armamento de la Dirección General de la Policía".

Además, dispondrá "de al menos un cañón lanza agua situado en la parte superior del vehículo y operado eléctricamente desde la botonera instalada en el interior de la cabina". Éste funcionará mediante una motobomba, con una presión mínima de 10 bares y máxima de 16 bares y con un caudal entre 1.000 y 4.000 litros por minuto. Como se hace en otros países, la Policía española podrá tirar también agua con colorante, para identificar posteriormente a los manifestantes que hayan sido machados con ella.

La Generalitat de Catalunya anunció el pasado 12 de junio que los Mossos d'Esquadra dispondrían, ya para el mes de julio, de un camión policial equipado con varios cañones de agua y con un alcance de hasta 60 metros de distancia para dispersar a los manifestantes. Una imagen que, hasta ahora, en las calles españolas sólo era un recuerdo ligado a la Dictadura franquista y difuminado desde la Transición.