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José Ángel Hidalgo, funcionario de la cárcel de Estremera: "Ya está bien de independentismo combatido con fascismo; siento vergüenza democrática"

En una entrevista al diario Público, hace un llamamiento a los partidos políticos porque "somos muchos los que estamos hartos" y se pregunta: "¿tiene que ser un maldito funcionario el que diga esto?" Se enfrenta a un posible expediente por hacer públicas estas opiniones y reivindica una subida salarial, para su gremio, como la de Policía Nacional y Guardia Civil. Los sindicatos de funcionarios de prisiones de CCOO, UGT y ACAIP anuncian movilizaciones, ante la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, para el próximo 11 de abril, en el mismo lugar donde se realizó esta entrevista. 

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José Ángel Hidalgo y Marta Nebot ante la sede de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.


José Ángel Hidalgo es un funcionario de prisiones, que lleva más de diez años trabajando en la cárcel de Estremera, donde confiesa que ha visto de todo: intentos de suicidio, sangre, vómitos, incluso su propio secuestro exprés por parte de un etarra. Sin embargo, lo peor para él está siendo ver a los soberanistas entre rejas. Dice -y lo ha publicado en un artículo en la revista Contexto- que verlos allí es “un suplicio” y que le da “vergüenza democrática” y reclama, para los funcionarios de prisiones, los mismos 500 euros mensuales más que han conseguido guardia civil y policía nacional “por si hay que volver a romper la crisma a los que quieren cometer el pavoroso crimen de votar”, en clara referencia a lo ocurrido en Catalunya el 1 de octubre. Inspección de Instituciones Penitenciarias estudia si abrirle un expediente. Él, que se considera escritor y periodista también, que ha publicado varios libros y artículos de prensa durante años, defiende su libertad de expresión y está convencido de que “en este país estamos cada vez más locos”.


Sentados en un banco, frente a la sede de la Inspección que está decidiendo su futuro, le hago primero la pregunta más difícil:

¿Usted ha escrito este artículo para conseguir fama, para vender más libros?

Yo he escrito este artículo para que se lea y este objetivo está conseguido. Otra cosa es que los que piensan como yo pienso den un paso adelante y digan `es que ya está bien de aguantar esto´, ¿dónde vamos así?, con esta pestilencia, con independentismo combatido con fascismo. ¡Ya está bien! ¡Estamos hartos! Hay muchísima gente harta. Pues que den un paso adelante: Psoe, Podemos, ¡caramba! Yo que sé, el PNV. Los que tengan que dar el paso adelante. Ya está bien de soportar esta situación. ¿Tiene que ser un maldito funcionario, un pequeño funcionario el que diga esto? Yo estoy acostumbrado a hablar, acostumbrado a escribir y vi la oportunidad de escribir un buen artículo que me salía del corazón. Oiga, ¿qué quiere? ¿Que oculte mi libro? Soy novelista también. ¿Por qué no? Es legítimo.

¿Dónde vamos así? ¿Con esta pestilencia, con independentismo combatido con fascismo? ¡Ya está bien!¡ Hay muchísima gente harta. Que den un paso adelante: Psoe, Podemos, ¡caramba! Yo que sé, el PNV.

-¿Y es usted independentista?

Soy anti-independentista. Soy un hombre de izquierdas. En todo caso soy internacionalista. El independentismo es una peste. Lo que pasa es que se está combatiendo con otra peste, con medidas, digamos, de un estado autoritario. […] Y cuando una peste se intenta combatir con otra peste, armamos la gran pestilencia que tenemos liada en este país.

-En su artículo, usted reclama también una subida de sueldo de 500 Euros mensuales más para los funcionarios de prisiones, así que, habrá quien se pregunte: ¿esto es una cuestión moral o es una cuestión monetaria?

Vamos a ver, es una cuestión de dignidad. Es un complemento salarial que nosotros entendemos que nos merecemos tanto o más que Guardia Civil o Policía Nacional; que ellos también. Aquí lo que pasa es que parece que los funcionarios de prisiones somos de tercera.  […] Nosotros formamos parte de la cadena de fuerzas del estado, nos merecemos esos 500 euros más al mes, si queremos una equiparación salarial digna. Y más nosotros que estamos olvidados. Ellos al menos tienen el plus de cariño social. Para cuándo hay un niño que quiera ser funcionario de prisiones; a ver si conseguimos que, por lo menos, no le de vergüenza serlo. A nosotros nos cascan también. Nos pinchan. El año pasado 130 agresiones en Estremera. Un récord. ¿Se preocupa alguien? ¿Se escandaliza alguien? ¿Dice alguien que es terrorismo? ¿A que no dice nadie nada? Pues eso es lo que vengo a decir. Mis felicitaciones a los sindicatos policiales y de guardia civil, ¡mis felicitaciones! Han sido muy astutos. Muy inteligentes. Oye, que les hacemos falta a ustedes para ir allí a retirar urnas, a esas cosas tan cuestionables, tan feas que vimos, porrazos a la gente que va a votar. ¿Nos quieren ustedes para ese “fregao”? Pues nos lo van a pagar. Y, efectivamente, se lo están pagando. Es mi opinión política. Ahora, nosotros queremos que también. ¿O es que se creen que no afecta a mi sensibilidad democrática ver entrar en el furgón a unos señores votados por miles de personas, sean catalanes o no? ¿O es que no son españoles los catalanes? También me pregunto esto. […] Ciudadanos y el PP están confrontándose, como dos ciervos en la berrea, a ver quién es el más españolista […]

¿O es que se creen que no afecta a mi sensibilidad democrática ver entrar en el furgón a unos señores votados por miles de personas?

¿La Guardia Civil y la Policía Nacional digamos que se han mosqueado con usted?

Bueno, no todos. Esos cuerpos están llenos de gente razonable también. Yo creo que lo que temen, en el fondo, es que con mi polémica, vayan a poner en cuestión los 500 euros mensuales que ya se han aprobado en el presupuesto, cuando no es así. Yo quiero que se los den, porque se los merecen pero quiero para mi cuerpo, para mí, para los funcionarios de prisiones, que también exista esa compensación laboral porque si ellos se lo merecen, nosotros nos lo merecemos igual o más. Señores de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, yo les admiro, pero comprendan que nosotros queremos también un poco de ese cariño.

-¿Qué se está jugando usted con estas declaraciones?

Me estoy jugando mi empleo y sueldo.

-El lunes pasado usted fue citado por la Inspección de Instituciones Penitenciarias, que está ahí en frente, estuvo dos horas ahí dando explicaciones y, en breve, decidirán si archivan su caso o si le abren un expediente. ¿Usted que cree que va a pasar?

No se está discutiendo que yo tenga derecho a opinar, se está discutiendo que yo opine de una determinada manera y eso no es democrático

A mí me parece muy simbólico el hecho de que a un escritor, a un periodista, a un señor que se dedica a las letras -que eso soy yo desde niño, y ahora tengo este trabajo, pero no dejo de ser ese niño, yo sigo escribiendo y leyendo- haya sido citado, probablemente para un procedimiento de represalia, justo al lado del Círculo de Bellas Artes. Le van a cascar a un escritor justo donde está el templo de las Bellas Artes de Madrid. […] Si yo hubiera escrito un artículo exactamente igual, pero con las tesis del señor Mariano Rajoy, es decir, si yo me hubiera avergonzado porque estuvieran fuera, en lugar de estar dentro, aquí no hubiera pasado nada. Lo mismo me hubieran dado hasta una palmadita en el hombro y es que eso no está bien. Porque entonces no se está discutiendo que yo tenga derecho a opinar, que es un derecho fundamental, se está discutiendo que yo opine de una determinada manera y eso no es democrático. […]

José Ángel Hidalgo y Marta Nebot ante la sede de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias en Madrid


Y después seguimos hablando largo rato sobre la vida en las cárceles, que cuenta en su última novela, llenas de “pobres”, según José Ángel, que también se pregunta porqué no hay ningún Pujol entre rejas y me cuenta que muchos de sus compañeros son gente culta, preparada, licenciados, que serían más felices como asistentes sociales y que la vida les ha llevado hasta allí porque son las plazas públicas que salen y me enseña la insignia del escudo de instituciones penitenciarias que lleva al pecho con orgullo y continúa dándole vueltas a su situación y la de sus compañeros. “Me pueden meter mano, por ejemplo, por menoscabar la imagen de la institución. ¿Menoscabar la imagen de la institución?” “Yo estoy ayudando a mejorar la imagen de la institución, pero muchísimo y a hacernos visibles a los funcionarios. ¿Usted sabe, por ejemplo, que hace unas horas, los funcionarios de prisiones estaban cortando una calle en un centro penitenciario de Andalucía? ¿A que no?” No, le reconozco. “Porque no tenemos visibilidad”, clama. “Si la policía lo hiciera estarían allí las cámaras. Pero, como lo hacen los funcionarios de prisiones, nadie nos hace caso”.

Para el próximo miércoles 11 de abril, los sindicatos de funcionarios de prisiones de CCOO, UGT y ACAIP anuncian movilizaciones ante la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, en el mismo lugar en que se produjo esta entrevista.