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IU acentúa sus divisiones internas en la Comunidad de Madrid

El sábado se celebra una conferencia para revisar los estatutos. No estarán las dos corrientes críticas con la dirección, que representan al 49% de los militantes y han impugnado el encuentro. El entorno del coordinador,

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En un momento en el que Izquierda Unida está volcada en todo el Estado en la formación de un gran bloque político y social que tenga la fuerza y el consenso suficiente como para poder convertirse en una alternativa electoral a la hegemonía del PP y del PSOE y a las políticas de la Troika, la Federación de la Comunidad de Madrid no se caracteriza precisamente por ser un ejemplo de consenso y pluralidad. La organización se encuentra partida en dos y el cisma, que tiene su origen más inmediato en la IX Asamblea Regional celebrada en diciembre del año pasado y que eligió a Eddy Sánchez como coordinador por 17 votos de diferencia, volverá a ponerse de manifiesto este fin de semana con la  Conferencia de Organización Política y Financiera prevista para el sábado.

La reunión llega con cuatro meses de retraso y en ella no estará el sector crítico con la dirección, representado por las corrientes Cambiar IU-CM y Frente Amplio IU. Ambos grupos impugnaron la conferencia porque creen que el equipo de Sánchez no ha respetado el acuerdo alcanzado el día de su nombramiento ni las normas de la propia formación.

La Conferencia de Organización es un momento importante para IU-CM ya que en ella se debían actualizar los estatutos, además de establecer la estructura económica y alinear la estrategia política con la dirección federal. Es un proceso que se hace cada cuatro años y que tendría que haberse sellado en la Asamblea Regional. En aquel momento no se hizo por falta de tiempo y defectos en la organización y Sánchez se comprometió a programarla en un plazo de seis meses.

La convocatoria formal y las normas para reformar los estatutos la hizo a principios de junio el Consejo Político Regional (CPR), pero no obtuvo el apoyo necesario (se requiere la aprobación de 3/5 de sus miembros). No obstante, la dirección siguió adelante y de ahí la impugnación.

'No vamos porque está impugnada y creemos que es ilegal [...] Para convocar el cambio de estatutos necesitaban el visto bueno de 3/5 y no lo tuvieron', explicó ayer a Público el concejal en el Ayuntamiento de Madrid, Jorge García Castaño. La decisión está en manos de la Comisión de Garantías, que es el órgano que vela por el cumplimiento de la normativa de IU. El miércoles, no obstante, desestimó la petición de ambas corrientes críticas de que se suspendiera la Conferencia de forma cautelar hasta que hubiera una resolución clara sobre si la convocatoria se había hecho de acuerdo con los estatutos.

Esto, para el responsable del Área Interna de IU-CM, Carlos Gutiérrez, da la razón a la dirección regional. 'Hay que desdramatizar su ausencia aunque yo creo [tras la decisión de Garantías] que es un cierto escaqueo. El miércoles se habló con ellos para buscar una solución y el próximo lunes volveremos a hacerlo. En cualquier caso, la Conferencia no va a aprobar una trágala para nadie', dijo.

Además de los tiempos y las formas con las que el CPR aprobó la celebración de la Conferencia, las reivindicaciones de Cambiar IU-CM y Frente Amplio IU se centran en la representatividad que establecieron para la reforma estatutaria. Si el debate se hubiera llevado a cabo en la IX Asamblea, habrían estado presentes más de 800 delegados, sin embargo el sábado están convocados aproximadamente la mitad. 'Lo lógico sería trabajar para que una Conferencia de Organización respondiera al mayor consenso posible', reclamó a este diario un representante de Frente Amplio IU, que no ve 'proporcionalidad acorde con el tamaño de las asambleas' en el formato propuesto por el CPR. 'Se le da más peso a las pequeñas por encima de las más grandes como Leganés, Fuenlabrada o Rivas [...] pero no ha habido forma de entendernos', lamentó.

Pese a lo comprometido en un principio, la dirección también 'decidió que se votaran las mismas enmiendas que se presentaron en la IX Asamblea sin que hubiera tiempo a debatirlas y aprobarlas si quiera en las asambleas de base', algo que no parece muy ortodoxo porque estas varían continuamente y gente que pudo formar parte de ellas durante la preparación de la Asamblea Regional, ahora puede que ya no esté. 'Eso sólo lo podrían haber hecho los mismo delegados y si no se abre el debate al menos tendrían que haber respetado las proporciones', insistió. Gutiérrez, por su parte, defiende la línea oficial porque 'lo que acordamos fue una Conferencia, no una reedición de la Asamblea'. Desde su punto de vista, 'tampoco se rompe la proporcionalidad, ya que el 50% de los representantes los pone el CPR y el otro 50% las asambleas'.

Esta discusión, vista de manera superficial, puede interpretarse como uno más de los típicos embrollos a los que históricamente IU y sus familias tenían acostumbrados a militantes, afiliados y votantes. Pero no es más que la consecuencia de una serie de situaciones enquistadas en lo más profundo de la federación madrileña.

La mayoría encabezada por Eddy Sánchez empleó esa diferencia de 17 votos para excluir totalmente de la Comisión Ejecutiva a los miembros de Cambiar IU-CM y Frente Amplio IU, hecho que estos últimos también han impugnado. Asimismo, en una jornada surrealista a mediados de mayo, la dirección se negó a reconocer como coordinadora de Mujeres a Sara Porras pese a haber contado con el mayor número de apoyos y proclamó, de forma paralela y muchas horas antes de que se procediera a votar, a su propia candidata.

Esto se suma al hecho de que Sánchez fuera propuesto por el coordinador saliente, Gregorio Gordo, hoy portavoz en la Asamblea de Madrid, y al que irremediablemente se le relaciona con personas como José Antonio Moral Santín, representante de IU en el consejo de Caja Madrid y Bankia, y al que muchos de los miembros de ambas corrientes críticas ven como 'la mano que sigue meciendo' los destinos de la federación madrileña. Además, IU-CM también ha tomado en los últimos tiempos decisiones tan cuestionables como afirmar que, pese a no estar de acuerdo con Madrid 2020, 'no se pondrían palos en las ruedas de la candidatura'.

La cuadratura del círculo la compone la pésima situación económica por la que atraviesa la federación, que estuvo años sin pagar las cotizaciones a la Seguridad Social de sus empleados y cuyas deudas con Hacienda (de un millón de euros) provocaron el embargo de varias sedes. Al respecto, Gutiérrez aseguró a Público que la deuda 'viene de los años 1999 y 2000' y, según su versión, la situación parece encauzada. 'Con la Seguridad Social se negoció y estamos pagándolo, con Hacienda tuvimos que hacer un depósito [de 300.000 euros] para evitar el embargo y ahora estamos negociando el pago de las cuotas y el modo en que se formaliza'. Esto habría evitado perder los locales de Getafe y Alcorcón, pero no 'el de Velilla, al que no llegamos a tiempo en el pago y ya ha sido adjudicado'.  Los créditos para hacer frente a los pagos, tal y como confirmaron fuentes de IU a este diario, han sido concedidos por el Banco Santander.

Todo lo que ha ocurrido en IU-CM en los últimos meses ha afectado de lleno a la Ejecutiva federal que lidera Cayo Lara. Antes del verano, un miembro de la dirección aseguraba a este diario que lo que pasa en Madrid repercute en el resto de federaciones y que era frecuente 'recibir llamadas de compañeros de otras comunidades a los que en sus parlamentos, de manera recurrente, les sacan el tema de Moral Santín y las deudas con Hacienda'.

 Resulta natural si se tiene en cuenta que dos de los puntos centrales del discurso de Lara van dirigidos contra los privilegios a la banca y la lucha contra el fraude fiscal. El coordinador federal ha sufrido en numerosas ocasiones las preguntas incómodas sobre Moral Santín y como si fuera el Bárcenas de IU, su respuesta instintiva, normalmente sin nombrarlo, es que ya no forma parte de la organización.

Lara, aplicando a rajatabla los estatutos, se ha negado siempre a mediar en las divisiones de IU-CM y no ha contestado a una carta que se le envió desde una de las dos corrientes críticas. No obstante, la Ejecutiva era consciente de que en algún momento tendrían que intervenir para poner paz. Así lo expresaron otros dos miembros de la Ejecutiva a este diario en el mes de junio, que temían que si las cosas no se calmaban en Madrid, aquello podría interferir en el proceso de convergencia y, por lo tanto, en los próximos procesos electorales.

'Los problemas de IU-CM siempre han estado flotando en el ambiente. El amor por los coches oficiales, el tema de Bankia... y la gente tiene la percepción de que la actual dirección representa a aquello', dijo ayer a Público otra persona del entorno crítico. Desde la calle Olimpo se propició una reunión por separado en verano para tratar de acercar posturas y tampoco cuajó. 'Ellos fueron por la mañana y nosotros por la tarde, pero poco más. Lo que sí que se nos reconoció es que no se puede permitir un eje monocolor como este', apuntaron desde Frente Amplio.

Para Gutiérrez, 'la dirección federal ha tenido una actitud de preocupación pero de respeto absoluto para ver si somos capaces de alcanzar un acuerdo'.

El problema es que ese acuerdo pasa por dar representatividad en las decisiones a los dos espacios minoritarios. García Castaño, que aboga en todo momento por tratar de seguir con el diálogo, opina que 'nosotros tenemos que saber que sin el 50% no somos dirección, pero ellos tienen que ser conscientes de que con el 51% en IU-CM no eres mayoría'.

'Este es un tema que me resulta hasta cansino', dice Gutiérrez. Para él, 'lo del 49% es coger una votación de hace ocho meses y pensar que eso va a durar hasta la siguiente votación dentro de cuatro años. En todas las reuniones que se han ido celebrando se ha visto que eso ya no es así'. En todo caso, él es positivo y se compromete a 'seguir hablando de las cuestiones que les preocupan. La dirección tiene la voluntad de llegar a un acuerdo'. Eddy Sánchez también ha recibido una carta de Cambiar IU-CM y Frente Amplio el pasado 23 de septiembre a la que no ha respondido.

La misiva pedía una reunión 'en menos de una semana' para organizar de nuevo la Conferencia y sus normas y el compromiso del coordinador de centrar el trabajo en trazar la estrategia política por encima de cualquier otro debate. Ambas corrientes, en la línea con lo que busca la dirección federal, están volcadas con el proceso de convergencia política y social y ese será el tema principal de la asamblea abierta que celebrarán esta tarde a partir de las 18.00 horas en el IES Cisneros.

'No nos podemos interiorizar. Queremos compartir nuestra decisión con la gente pero hablar de política y de convergencia. Plantear nuestra participación en las Jornadas de Alternativas desde Debajo de este fin de semana y en la concentración del 15-M en Sol el sábado por la tarde', resumió García Castaño.