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IU se vuelca en promover un "Bloque social y político" para convertirse en una fuerza "de masas"

El Consejo Político Federal aprueba un informe de José Luis Centella que aboga por la convergencia entre izquierda política y social para acabar con las políticas neoliberales y crear una alternativa popular al bipartidismo

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Izquierda Unida ha dado este sábado el paso definitivo para volcar todas sus fuerzas en construir un 'Bloque social y político' que convierta a la federación que coordina Cayo Lara en una organización 'de masas, influyente, movilizada y vertebrada' capaz de romper de una vez por todas las barreras del bipartidismo. De este modo se puede resumir el informe que el coordinador de la presidencia, José Luis Centella, presentó este sábado a los más de 200 miembros que componen el Consejo Político Federal que se ha reunido en Madrid y que ha contado con un apoyo mayoritario. Un informe que pone de manifiesto el convencimiento de IU de que la clave de la lucha contra los recortes y las políticas neoliberales dentro y fuera de España pasa irremediablemente por alcanzar una convergencia con los movimientos sociales.

'Las condiciones objetivas están creadas, las subjetivas han avanzado claramente y sitúan en el horizonte de Izquierda Unida y de su trabajo político impulsar en los próximos meses con Sindicatos, movimientos sociales, 15-M, plataformas etc. una contestación global, una verdadera “rebelión democrática”, reza dicho informe que aboga a las claras por 'aglutinar en la movilización y en las luchas a quienes apuestan por una salida social a la crisis'.

IU cuenta con una gran presencia en los movimientos sociales y miembros de sus Secretarías, como Chema Ruiz, han tenido un papel muy importante en el impulso de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y Democracia Real Ya, pero los recelos de las propias plataformas ciudadanas y de algunos sectores de la federación habían generado un ambiente de desconfianza que se ha ido reduciendo en los últimos meses. Por una parte, los movimientos han empezado a darse cuenta de que las movilizaciones, pese a haber sido masivas y exitosas, no han logrado por ellas mismas cambiar las políticas del Gobierno de Mariano Rajoy. Por otra, desde IU se ha asumido que las buenas encuestas electorales no serán suficientes para conseguir una mayoría que ponga en práctica la alternativa de Gobierno que propugna la federación. 

La cercanía del segundo aniversario del 15-M aumentó los rumores sobre los planes para que la izquierda política y social se unieran en un sólo frente contra el austericidio y en las próximas semanas comenzarán a darse pasos importantes para ello. El entorno de IU ha organizado unas jornadas para los días 1 y 2 de junio en las que convocó a representantes de la izquierda y los movimientos a sentarse juntos para avanzar en la creación de un proyecto común. Y de hecho, desde Izquierda Abierta, la corriente liderada por Montse Muñoz y Gaspar Llamazares, presentó la semana pasada un manifiesto en el que llamaba a tosdos, izquierda política e izquierda social a formar un Frente Amplio para converger en las elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán en mayo del año próximo. 

Además, y previamente, surgieron las jornadas convocadas para el 7 y 8 de junio en Madrid por Alternativas desde Abajo, cuyo fin es también que la izquierda política -con todas sus familias- y la izquierda social, busquen los puntos divergentes y comunes ante el asalto al Estado de Bienestar que ha provocado la crisis. 'Es el momento de la rebelión democrática, para ello, debemos derribar tabiques, buscar puntos de encuentro, resaltar lo que nos une, minimizar lo que nos separa para coordinar esfuerzos y sobre todo sumar energías -explica Centella- de forma que nos planteemos, no sólo hacer frente a las agresiones del capital, sino sobre todo, construir una alternativa de futuro que dé sentido a las luchas que hoy desarrollan miles de personas en todo el Estado, una Alternativa con vocación de llegar a la mayoría social y con determinación de disputarle la hegemonía social y cultural al capital, como paso imprescindible para alcanzar el poder político de una forma democrática'.

Los retos, según el dirigente de IU son dos: organizar a aquellos que sufren las consecuencias de la crisis pero no se movilizan y unir 'todas las luchas y pasar de de una fase defensiva a una movilización a la ofensiva en torno a una alternativa social a la crisis'.

Pero ante las miradas desconfiadas que aún pueda surgir, Centella no esconde que hay que superar las dificultades 'de una forma desde la lealtad al proyecto colectivo, ya que la unidad parte del convencimiento y no de la imposición'. 'Si lo conseguimos estaremos en las mejores condiciones para presentar un proyecto de futuro que ilusione y de perspectivas a quienes hoy sufren las consecuencias más duras de la crisis', remata.