Publicado: 22.09.2015 08:50 |Actualizado: 22.09.2015 08:51

Jesús Montero: "Es más probable que Aguirre se retire a cuidar a sus nietos que Manuela Carmena sufra una moción de censura"

El secretario general de Podemos en la ciudad de Madrid, Jesús Montero, fue quien propuso a el nombre de la alcaldesa para ser la candidata de Ahora Madrid. Hoy evalúa sus 100 primeros días de gobierno y habla sobre las relaciones de su partido con la jurista: "Ni Manuela es de Podemos antes, ni Manuela es anti Podemos ahora", sostiene.

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Jesús Montero durante una visita a la redacción de Público la pasada primavera. / ARCHIVO

Jesús Montero durante una visita a la redacción de Público la pasada primavera. / ARCHIVO

MADRID.- "No promovíamos la candidatura de unidad popular para teledirigir una política municipal". No, pero posibilitaron que Manuela Carmena llegara hasta el Ayuntamiento de Madrid, frustrando de paso las pretensiones de Esperanza Aguirre de ser alcaldesa. Al César lo que es del César.

Jesús Montero, (Mataporquera, Cantabria, 1963) tuvo un papel destacado en las negociaciones que dieron forma al "partido instrumental" Ahora Madrid: fue él quien puso sobre la mesa el nombre de Manuela Carmena, quién peleó porque fuera candidata, y fue él a quien Carmena notificó que estaba dispuesta a disputar el Consistorio de la capital al PP, como adelantó Público el pasado 10 de marzo, apenas dos meses y medio antes de las elecciones municipales y autonómicas.



Transcurridos y sobrepasados los 100 días de rigor desde la llegada de la jurista al Palacio de Cibeles, el secretario general de Podemos en la ciudad de Madrid explica sus logros, replica a las críticas del Partido Popular y asegura que su partido sigue teniendo buena sintonía con la alcaldesa, que sus relaciones no han variado, en contra de lo que quieren hacer pensar distintos medios o actores políticos: "Ni Manuela es de Podemos antes, ni Manuela es anti Podemos ahora", defiende.

Por romper con la tónica general de estos días de campaña, Montero pasa de puntillas sobre la situación en Catalunya, apenas para destacar las posibilidades del número uno de Catalunya sí que es pot —la candidatura en la que se integra Podemos—, Lluís Rabell, frente a Ciutadans o frente a la lista de Artur Mas, que a su juicio "ya han echado el resto, movilizado todo lo que podían movilizar". Pero esa es otra historia, y hoy el exdirigente de IU y de la Unión de Juventudes Comunistas de España centra su mirada en la capital, y advierte de que Manuela Carmena seguirá al frente de Madrid hasta completar su legislatura. "Es más probable que Esperanza Aguirre se retire a cuidar a sus nietos a que Manuela sufra una moción de censura", afirma, provocador.

¿Cómo ha cambiado Madrid en los primeros 100 días de gobierno de Manuela Carmena?

Ahora Madrid ha cambiado en 100 días lo que el PP no hizo en 24 años: ahorrar, no desahuciar, rendir cuentas y abrir la institución a la ciudadanía. Frente a estos 100 días de cercanía, apertura, ahorro y escucha, los 24 años del Partido Popular se caracterizaron por el oscurantismo, la opacidad, el despilfarro, el endeudamiento y la privatización de prácticamente todos los servicios públicos, de todas las prestaciones públicas, generando un mercado paralelo que ha sido ineficiente.

La líder del PP en el Ayuntamiento, Esperanza Aguirre, a la que usted se ha referido alguna vez como Madame Gürtel, escribió recientemente un nuevo artículo contra la alcaldesa, acusándola de "inventarse un Madrid de niños hambrientos y desahucios". ¿Seguirá el PP torpedeando la labor de Carmena? ¿Cumplirá los cuatro años de legislatura o teme una moción de censura?

Madame Gürtel ya tiene quien le escriba, la editorial MacMillan Edelvives, que le ha hecho un libro de texto para niños y niñas. El PP es un poco infantil, se ve en este intento permanente de demonizar al gobierno de Manuela Carmena, porque en el fondo lo que ellos saben es que por cuatro años no van a gobernar la Alcaldía de Madrid. Estoy seguro de que Manuela va a culminar su etapa como alcaldesa, va a liderar esta legislatura, y no veo al PSOE apoyando una moción de censura. De hecho, es más probable que Esperanza Aguirre se retire a cuidar a sus nietos a que Manuela sufra una moción de censura ¿Cuál sería la razón de una moción de censura que les uniera con el PP? La formación de una Gran Coalición tras las generales, pero confío en que el apoyo a Podemos tras esas elecciones haga imposible esa alianza, y que descarte también una posible petit coalición del PSOE con Ciudadanos.

El PP, y más concretamente Cristina Cifuentes, han dicho que el gobierno local es muy propenso a los gestos, pero le acusan de no acometer acciones concretas. ¿Qué se ha hecho?

A Cifuentes más le valdría gestionar la Comunidad de Madrid, que falta nos hace, y dejar de competir por el liderazgo madrileño de la nueva política, porque mientras ella gestionó cerca de 2.000 comidas este verano, desde la Concejalía de Equidad y Derechos Sociales Marta Higueras dio de comer y cenar a 9.500 niños. Quien está muy acostumbrado a una política de gestos y de humo es precisamente el Partido Popular, y en concreto Cristina Cifuentes, que debería olvidarse del Ayuntamiento de Madrid.

Por otro lado, creo que el de Carmena es el único gobierno al que no se le han respetado ni los 100 días de confianza. La derecha española tiene una concepción patrimonial del poder, y cuando lo pierde cree que se lo han arrebatado, y por eso desde el minuto uno han intentado hacer fracasar el gobierno de Manuela. Un fracaso de su gobierno sería poner un dique a la marea de cambio que brotó en las elecciones europeas y que se consolidó en las municipales y autonómicas.

Lo que Ahora Madrid ha hecho en primer lugar ha sido conocer las tripas del Ayuntamiento: nos hemos encontrado con una superestructura que ya intuíamos, pero que ahora que hay acceso a los datos se ha achatado y ha permitido ahorrar cerca de 30 millones de euros. Están los programas de movilidad con motivo de la Semana de la Movilidad, las acciones concretas en los distritos... Pero si hay algo que demuestra la nueva forma de hacer política es la cercanía con la que la alcaldesa y los concejales se aproximaron a la desgracia de las familias que vieron caer sus pisos este verano: esa preocupación por acompañar a unas familias que han sufrido una situación tan dramática como es perder tus recuerdos, tu techo, que va más allá de las obligaciones legales que le podrían corresponder al Ayuntamiento.

La semana pasada la alcaldesa y su equipo sacaban pecho por su trabajo contra los desahucios, contra la venta de vivienda a fondos buitre... Sintetizando, ¿qué ha hecho Carmena en estos tres meses?

Abrir un Ayuntamiento que estaba cerrado, crear mecanismos de participación ciudadana como el proyecto decide.madrid.es, o establecer el nombramiento de los vocales de distrito de las juntas municipales por primarias ciudadanas por primera vez en la historia de la ciudad. No sólo venimos a cambiar la ciudad, sino que venimos a hacerlo con la participación de la gente, A veces los partidos y movimientos políticos funcionan con unas lógicas autorreferenciales, creen conocer los problemas de la gente, y a veces conviene someter ese diagnóstico y esas alternativas que elaboran los activistas al contraste con las necesidades concretas de la gente.

¿Qué pasa, por ejemplo, con la limpieza? Hay quien dice que Madrid está igual, o incluso más sucio.

Puedo asegurarte que Manuela tiene como objetivo preferente limpiar Madrid, y puedo asegurar que la suciedad de Madrid no es sólo la que está en sus calles, sino la que ha habido de manera intangible, con contratos con cláusulas abusivas y condiciones leoninas… por eso limpiar Madrid es una tarea a corto y largo plazo: hay que limpiar las calles y las políticas madrileñas.

Durante la semana pasada, en la rueda de prensa de valoración de los 100 días Carmena se mostró segura en que tiene la situación bajo control y no quiso "enseñar las cartas" del Ayuntamiento en lo que respecta a las negociaciones de contratos. ¿Esperan sorpresas con respecto a la auditoría o la revisión de los contratos?

No puedo hablar de la estrategia del grupo municipal o de la alcaldesa. Lo que sí sabemos es que la auditoría es necesaria, pero no por la supuesta amenaza que la derecha intenta introducir, sino porque es una herramienta de evaluación: vamos a auditar lo que se ha hecho para saber qué no hay que hacer. En ese sentido, la auditoría ciudadana es también un elemento de participación y socialización, porque haces partícipes a los vecinos y vecinas de la realidad que tienes que gestionar. Es una práctica que está reconocida por Naciones Unidas como buena praxis de gestión pública.

En concreto, en lo que respecta a la auditoría de la deuda de Madrid, ¿han encontrado algo que llame la atención?

No lo sé. De todas formas, sólo hay que ser vecino para saber que un endeudamiento de 7.000 millones como el ocasionado por Alberto Ruiz-Gallardón a la ciudad de Madrid, arroja cuanto menos sospechas de negligencia. Fíjate que en Madrid distintas administraciones han gastado cerca de 10.000 millones en el fracaso olímpico. Si eso se hubiera invertido en las cinco universidades públicas de la ciudad, en los ocho hospitales públicos que concentran más del 40% de la investigación biosanitaria o en los organismos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), hoy tendríamos un distrito del conocimiento, entre comillas, que sería un polígono de creación de riqueza y empleo de alto valor. Sin embargo, aquí se prefirió el ladrillo, el hormigón y el hierro, en lugar de la formación, el conocimiento y la salud.

Esa reivindicación es compartida con otras de las llamadas candidaturas del cambio. ¿Qué diferencia a Manuela Carmena de alcaldes y alcaldesas como Ada Colau en Barcelona o José María González ('Kichi') en Cádiz?

Cada uno es una personalidad. No son iguales, como tampoco son iguales las experiencias municipalistas que han liderado, o lo que se han encontrado en los ayuntamientos. Barcelona no tiene el peso de la deuda que tiene Madrid, y tampoco es el mismo el peso de la deuda en Cádiz, que tiene una situación de desempleo brutal. Lo que es cierto es que las alcaldías del cambio han demostrado que sí se puede gobernar de otra manera, que los semáforos abren, la policía atiende, que las plagas de Jericó no han llegado, y que aquí el único sufrimiento que hemos vivido han sido los seis años de estafa-crisis, con el segundo gobierno de Zapatero y con el de Rajoy.

¿Se ha explicado bien el Ayuntamiento? La semana pasada Carmena aludía a la "orfandad" mediática de Ahora Madrid, decía que no tienen "padrinos" como otros partidos, y lo hacía con tono de queja ¿Han sido medios y partidos especialmente críticos con el Ayuntamiento de Madrid?

Manuela es muy libre, muy independiente y muy sincera. Se refiere a cómo la noticia periodística muchas veces tira de la noticia escándalo frente a la noticia de gestión. Lo que también es cierto es que el papel de los medios es una condición más del ejercicio de la política, y hay que comprender que los medios son una arena donde todos los partidos tienen que librar sus batallas.

¿Y en concreto con el gobierno de Carmena?

Hay mucho interés en zancadillear, en torpedear, por el simbolismo de que la capital de España esté liderada por una jueza tan ejemplar como Manuela. Para el PP, haber perdido la capital es anticipo de que van a perder el gobierno de España, y por eso tratan de caricaturizar la acción de gobierno, de presentar la gestión municipal como una gestión sin relato propio, sin un horizonte. Hay que pensar que el gobierno de Ahora Madrid ha tenido que asumir el gobierno de lo que hay, poner freno a los desmanes del PP e ir sentando las bases de una transformación de la ciudad. Estoy seguro de que al final de esta legislatura habrá un Madrid diferente, porque Manuela es diferente.

Usted fue quien peleó el nombre de Manuela Carmena. ¿Ha seguido los pasos que esperaba? ¿Qué conclusiones saca tras estos 100 días?

Sin Podemos no hay Ahora Madrid, sin Manuela Carmena no hay Alcaldía. Como vecino de Madrid y como dirigente de Podemos en Madrid me siento completamente feliz, me siento muy representado. Cuando construimos esta candidatura de unidad ciudadana y popular lo hicimos sabiendo que la diversidad de sujetos iba a hacer un crisol, una política muy cruzada de ideas y experiencias. No promovíamos la candidatura de unidad ciudadana y popular para teledirigir una política municipal. Aportamos nuestra propuesta programática y nuestra lealtad al liderazgo de Manuela, y nuestra voluntad de que Ahora Madrid sea una herramienta municipalista para el cambio, que es para lo que se ha creado.

¿Ese sentimiento de lealtad sigue intacto? Carmena ha rechazado participar en cualquier acto de campaña, como también ha hecho Colau. Pablo Iglesias la apoyó en campaña, celebró sus resultados, ¿sigue habiendo buena sintonía? ¿Dan su total apoyo a Manuela Carmena?

¿En Podemos? Por supuesto. La propusimos como candidata al Ayuntamiento, a la lista en las primarias que elaboraron la candidatura del grupo. Es nuestra alcaldesa cuando promueve el cambio en la ciudad de Madrid. Es nuestra alcaldesa, con independencia de que tiene la libertad personal para opinar sobre cualquier cosa. El que no coincida milimétricamente no quiere decir que haya una fractura: ni Manuela es de Podemos antes ni Manuela es anti Podemos ahora. Manuela es Manuela, Podemos es Podemos, y Podemos es la fuerza motriz que ha hecho a Manuela alcaldesa de la ciudad de Madrid. Por otra parte, Pablo Iglesias y Manuela Carmena tienen mucho en común: Pablo también dio un paso adelante, en su caso el 17 de enero de 2014, para ponerse al frente de una candidatura de unidad popular. Venía de fuera del mundo de los partidos, y dio un paso adelante, como también ha hecho Manuela. Pablo en España y Manuela en Madrid quieren recuperar la política para devolvérsela a la ciudadanía.

¿Conversa regularmente con la alcaldesa?

La relación con Manuela no es orgánica, es personal y política, y responde bien a necesidades o bien simplemente a cómo vamos viendo que van las cosas. No hay una relación preferente porque no la debe haber. De lo que no tengo ninguna duda es del compromiso de Manuela con el cambio, porque todo lo que sea cambiar Madrid es cambiar España.

Y las críticas a la gestión de la alcaldesa que lanzan Aguirre o distintos medios, ¿están desgastando a Podemos? Las últimas encuestas daban una bajada en intención de voto a su partido, ¿podría haber influido el desgaste de Carmena?

Son las ganas que tienen de ver hecho realidad su sueño. Pinchar el globo de Podemos se ha convertido en el leitmotiv de todos aquellos que no son de Podemos. Recuerdo las encuestas en marzo y abril, antes de las municipales, cuando ya se hablaba del desinfle de Podemos, cuando Ciudadanos nos iba a superar, y finalmente los madrileños y madrileñas, los españoles y españolas, colocaron a Podemos en el 18% de los votos autonómicos, 10 puntos más que en las europeas y a siete puntos del 25% que nos permitiría liderar el cambio en las generales. ¿Cómo se puede afirmar sin atentar contra la realidad que hoy Podemos está más débil que ayer? Hoy está más fuerte, más consolidado, hoy tiene presencia en municipios y parlamentos. Lo cual no quita que, como estamos haciendo algo inédito e histórico, las cosas se desgasten con el uso, y a veces no encontramos el ensamblaje perfecto, pero desde luego hoy Podemos es una fuerza municipal más poderosa que hace 100 días. Podemos está hoy construyendo un movimiento popular, ya no es sólo una maquinaria de guerra electoral.

Iglesias celebraba este lunes la victoria de Syriza en las elecciones griegas del domingo. ¿Refuerzan estas elecciones a su partido? En su día se especuló con que la aceptación del rescate griego podía estar desgastando a Podemos.

El liderazgo de Syriza y de Alexis Tsipras demuestran que a la gente hay que decirle la verdad. Estas elecciones me han recordado mucho dos momentos de la historia de nuestro país en los que la llamada socialdemocracia hizo, en mi opinión, todo lo contrario de lo que han hecho Syriza y Tsipras: uno, en 1982, es la decisión de Felipe González de quedarse en la OTAN, y en lugar de justificarlo por las presiones, el chantaje y las amenazas, lo vendió como la casa de 'Blancanieves y los siete enanitos'. Y, en 2010, cuando Zapatero decide asumir las políticas de Merkel, cuando intenta venderlo como la mejor política posible. A veces, en procesos multilaterales como es la construcción de la UE hay que negociar, y por tanto ninguno de los actores consigue el 100% de sus premisas. Pero si uno acepta en la negociación aspectos con los que no está de acuerdo, lo que tiene que hacer es decirlo con transparencia. Las elecciones griegas han sido muy pedagógicas también para España: es cierto que nadie daba un duro por Syriza antes del domingo, pero Podemos sí. Pablo y Podemos han sido leales, no nos hemos puesto de perfil. Siempre hemos dicho que estábamos y estamos con ellos. Aunque sabemos que hay quienes nos van a amenazar, quienes dirán que vendrán las plagas de Jericó. Eso forma parte del prospecto.