Publicado: 30.09.2015 11:26 |Actualizado: 30.09.2015 11:29

El jurado del 'caso Asunta' rechaza la petición de Porto y Basterra de limitar la retransmisión del juicio

Las defensas de Rosario Porto y Alfonso Basterra, padres de la niña de 12 años fallecida en 2013, solicitaban que los periodistas tomasen únicamente notas de lo que sucedía en la sala. Querían "garantizar un juicio justo". El Ministerio Fiscal señala que "procede la publicidad" y sostiene que "la libertad de opinar nadie la puede restringir".

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Imagen del juicio del 'Caso Asunta'./ EUROPA PRESS

Imagen del juicio del 'Caso Asunta'./ EUROPA PRESS

SANTIAGO DE COMPOSTELA.- El jurado popular ha rechazado la limitación a la retransmisión de imágenes del juicio como pidieron las defensas de Rosario Porto y Alfonso Basterra, que en la jornada de alegaciones han solicitado restricciones a la captación y reproducción en el transcurso del proceso que trata de esclarecer si ellos acabaron con la vida de su hija Asunta Basterra en septiembre de 2013.

Según han explicado, lo que trataban de evitar era la retransmisión de las imágenes del juicio, pero no querían que se desarrollase a puerta cerrada, sino que los periodistas únicamente podrían tomar notas de lo que sucediese en la sala, para después contarlo a través de sus respectivos medios de comunicación.

El objetivo era intentar "garantizar un juicio justo", ha señalado Belén Hospido, que representa a Alfonso Basterra, quien, vestido con un jersey azul, ha permanecido reflexivo y con las manos en la boca durante buena parte de los momentos iniciales del proceso.

Por su parte, Rosario Porto, vestida completamente de negro, se ha mostrado cabizbaja, y su letrado, José Luis Rodríguez Aranguren, que ha intervenido en primer lugar, ha apelado a la "preocupación" expresada por algunos testigos para justificar su petición.



Así, se ha referido a que testigos, mediante escritos, reclamaron declarar tras un biombo "para evitar ser vistas" por las "consecuencias" que esto podría tener, por ejemplo, ante sus "alumnos menores de edad", que podrían ver afectada, ha dicho, "su salud mental", por "el trauma" de identificar a sus profesores en el juicio.

En concreto, Aranguren precisó que no solicitaba "puerta cerrada" para el juicio sino determinadas "restricciones", sin perjuicio, ha resaltado, para el derecho a la información que recoge la Constitución española.

Al respecto, ha citado legislación y hasta la Declaración Universal de Derechos Humanos para reclamar que "sea suficiente" con las notas que tomase la prensa.

Como el abogado de Rosario Porto, la de Alfonso Basterra ha aludido a los programas y tertulias que, desde que ocurrieron los hechos, se han venido emitiendo en televisión en torno a la muerte de Asunta.

Así, y sin cuestionar la "publicidad" de dichos debates, ha justificado en el "derecho" a un "juez imparcial" y en la "no contaminación" de jurados y testigos la demanda de "medidas de limitación", por la "colisión" de derechos.

El Ministerio Fiscal: "Procede la publicidad

Por el contrario, el Ministerio Fiscal ha señalado que "procede la publicidad" al entender que quien quiera opinar sobre el juicio lo hará, y, en su opinión, es preferible que lo hagan a partir de "materia prima" que sea "la realidad" de lo ocurrido en la sala.

"La libertad de opinar nadie la puede restringir", ha advertido, en su turno, el fiscal Jorge Fernández de Aránguiz. A su juicio, "quienes quieran opinar" sobre el tema, "ciudadanos o profesionales, van a hacerlo igual" y, por tanto, "en beneficio del correcto funcionamiento de la justicia", lo que ha visto como "lo correcto y conveniente", también para la "tranquilidad" de los miembros del jurado, es "que quien quiera opinar opine sobre la base de lo que realmente se ha visto y oído en esta sala de vistas, no sobre lo que quien sea diga que aquí dentro ha ocurrido".

El presidente del tribunal del jurado, Jorge Cid, tras intervenir Ricardo Pérez Lama en nombre de la acusación popular, que ejerce la asociación Clara Campoamor, ha optado por consultar al jurado -como prevé la ley- y les ha instado a que deliberen sobre esta cuestión.

"Restricciones puntuales" 

Tras una media hora reunidos, los jurados han determinado que las imágenes sí se puedan emitir, al argumentar que esto no le va a afectar. El presidente del jurado ha decidido que esto sea así, "sin perjuicio de restricciones puntuales" en caso de menores, por ejemplo.

Al respecto, Cid ha rechazado el argumento de "juicios paralelos" y ha visto "solventado" el "daño" por la intensidad de las informaciones con la consecución de jurados que "no se dejan influenciar" pos los medios de comunicación.

Primera sesión de la vista oral

Porto y Basterra han llegado este miércoles a los juzgados compostelanos a las 09:15 procedentes del penal de Teixeiro en el que están internos.

Los únicos imputados por el crimen de esta menor han sido conducidos en un furgón rotulado de la Guardia Civil, pero incomunicados, ya que han viajado en departamentos diferentes del vehículo, han señalado fuentes cercanas al caso.

La de hoy, tras la constitución del jurado popular, es la primera sesión de esta vista oral, que se prolongará, previsiblemente, hasta el 21 de octubre.

El abogado de la madre de la pequeña, el penalista José Luis Gutiérrez Aranguren, ha señalado a la prensa que el estado de ánimo de su patrocinada, con la que él habló ayer por vía telefónica, es "peor" que en días anteriores. "Yo la vi más animada el domingo", ha admitido.

Asimismo, ha avanzado Aranguren que en la jornada de esta mañana, dedicada a resolver cuestiones previas, no pedirá "la nulidad" del procedimiento, descartando de este modo los rumores que apuntaban a ello.

Para los padres de Asunta, la acusación popular, que ejerce la asociación Clara Campoamor, pide 20 años de cárcel por un delito de asesinato, una pena que el Ministerio Fiscal rebaja hasta los 18.

Las defensas solicitan la libre absolución puesto que mantienen que existe una estrategia clara para implicar a los dos padres, que están acusados de idear un plan conjunto con el objeto de dar muerte a la niña, a la que adoptaron cuando no tenía cumplidos los doce meses de vida, suministrándole ansiolíticos con la idea preconcebida de, posteriormente, asfixiarla con una almohada.