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Primarias en el PSOE Libertad… con Pedro Sánchez

Una veterana militante conmueve a los asistentes al acto del precandidato con el relato de su vida y pidiendo que el PSOE vuelva a ser el PSOE

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Libertad, la veterana militante socialista que ha intervenido en el acto de Pedro Sánchez en Cantabria.

“Yo tengo ochenta años, nací el 12 de junio de 1936, apenas un mes antes de que estallara la guerra civil. No estoy bautizada y me pusieron el nombre de Libertad. Creo que con eso está todo dicho”.

Así se presentó este sábado una veterana militante socialista que intervino en el acto en Cantabria del precandidato del PSOE, Pedro Sánchez, conmoviendo a los asistentes con la historia de su vida y la defensa que hizo para que el PSOE vuelva a ser el PSOE en el que ella cree.

Libertad relató que sus padres estuvieron en la cárcel y se exiliaron a Uruguay en 1952. Explicó que allí conoció a su marido, tuvo a sus dos hijos y vivió durante 18 años hasta que regresó a España.

Elogió a su padre en todo momento como un socialista comprometido y de quien aprendió a nunca rendirse. A modo de anécdota relató que su padre trabajó en Uruguay en una fábrica donde se hacían bandera, y en una ocasión recibió un pedido del consulado de España en Uruguay y fue su padre quien se encargó de la gestión y envió el pedido. Asegura que cuando el funcionario del consulado abrió las cajas se quedó boquiabierto, “porque allí, en aquellas cajas, estaba la bandera republicana, la que mi padre siempre reconoció como suya. A las dos horas estaba despedido, pero feliz porque no había traicionado a sus ideales”, explicó. Libertad añadió que había decidido intervenir en el acto porque cree que Pedro Sánchez tampoco ha traicionado a sus ideales.

La veterana militante decidió intervenir en el acto de Pedro Sánchez  en Cantabria porque, según ella, él no traicionado a sus ideales

Indicó que siempre fue socialista pero se hizo militante a la muerte de su marido. "Un partido que siempre tuvo bien claro que su enemigo era la derecha y su color era rojo, hasta que llegó el 1 de octubre y todo cambió”, afirmó.

Por ello, con una serenidad pasmosa, denunció que no entiende que “algunos” de su partido decidieran entonces “que era mejor que gobernara la derecha, que empezaran a utilizar la palabra rojo como si fuera un insulto, o que decidieran llegar a acuerdos con el PP en lugar de con los sindicatos de los obreros”. Y añadió: “Hoy tampoco lo entiendo”.

Terminó diciendo que ha sido un invierno duro, “pero los inviernos acaban y llega la primavera, y a mis ochenta años sigo creyendo en la primavera. A partir de mayo, nuestro partido volverá a ser el nuestro”, proclamó.

Ni que decir tiene que el auditorio se vino abajo con la intervención de Libertad, y no faltaron las lágrimas en más de un rostro. Sánchez no pudo encontrar este sábado un relato más claro sobre las tesis que él defiende en su proyecto para el PSOE.