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La lluvia ahoga el 'Jaque al rey'

Alrededor de dos mil personas han recorrido las calles de Madrid bajo una intenso chaparrón por la abolición de la monarquía y por un proceso constituyente

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La lluvia ha sido la protagonista en la manifestación del Jaque al rey convocada por la Coordinadora 25-S. Finalmente no ha habido ni acampada ni concentración frente al Palacio Real. El agua y un fuerte despliegue policial en los accesos a la Plaza de Oriente han disipado los ánimos de los cientos de manifestantes que en esos momentos, alrededor de las 20.00 horas, no habían decido resguardarse de un chaparrón que no ha dado tregua casi desde el comienzo de marcha.

Como es habitual, gran disparidad en la cifra de asistentes. Los convocantes aseguran que 8.000 personas han recorrido Madrid desde el intercambiador del metro de Moncloa hasta la Plaza de Oriente. La Policía, por su parte, ha contado sólo entre 1.000 y 1.500, un número muy parecido al de los agentes que han compuesto el dispositivo policial, que según han confirmado fuentes de la Jefatura, ha constado de 28 grupos de la Unidad de Intervención Policial (UIP), es decir, unos 1.400 agentes antidisturbios.

Parecía que la lluvia no iba ser inconveniente en esta manifestación por la abolición de la monarquía y por la apertura de un proceso constituyente cuando en Moncloa irrumpían elefantes de plástico y peones de ajedrez de cartón. Entonces eran las fuerzas de seguridad del Estado las que, según anunciaron los organizadores, impedían la llegada de muchos asistentes a través del metro. Finalmente, con unos minutos de retraso, una columna de alrededor de 2.000 personas cortaba el tráfico en ambos sentidos de la calle Princesa con una gran pancarta en la que se leía 'Jaque al rey. Proceso constituyente' y se empezaba a escuchar el lema más coreado de la protesta: 'Juan Carlos I, de Franco es heredero'.

Hasta Madrid han llegado autobuses desde distintos puntos del país: desde Burgos, Valladolid, Valencia. Algunos han sido interceptados en el viaje por la Policía, que ha entrado en los vehículos para identificar a sus ocupantes, aunque según ha confirmado a Público, René, uno de los organizadores de la protesta y miembro de la coordinadora, no se ha impedido el acceso a ninguno a la capital.

La manifestación a su paso por Gran Vía. -JAIRO VARGAS

Apenas había presencia policial en el recorrido. Cuatro furgones policiales escoltaban la marcha por delante y otros tantos hacían lo propio por la parte de atrás. Sin embargo, el resto, hasta llegar a los 1.400 agentes de la UIP preparados para esta manifestación, había que buscarlo en la Plaza de Oriente, donde la Coordinadora 25-S había anunciado una concentración indefinida para cerrar esta convocatoria contra la monarquía que lleva organizándose desde el verano. Allí, decenas de furgones policiales permanecían estacionados para impedir el paso a los manifestantes.

Con lluvia o sin ella, esta manifestación evidencia cierto desgaste en la protesta social, después de dos años en los que las calles de toda España han clamado contra los recortes en políticas sociales, la reforma laboral, los desahucios y un sinfín de políticas neoliberales implementadas por el gobierno del PP.

Hace poco más de un año, la misma coordinadora, junto a la plataforma ¡En pie!, lograba movilizar a decenas de miles de personas en la plaza de Neptuno con el objetivo de rodear el Congreso de los Diputados y por la dimisión del Gobierno. Hoy, cuando se señalaba con el dedo a la institución menos democrática de todas, la Casa Real, las fuerzas han caído en picado.

Pero el chaparrón no ha llevado a casa a los que han asistido a la protesta. Resguardados bajo las pancartas y los peones de cartón, con paraguas y chubasqueros, la columna de miles de banderas republicanas ha recorrido la Gran Vía para llegar hasta la Puerta del Sol atravesando la calle Preciados bajo la atenta mirada de los agentes antidisturbios y al grito de 'los borbones a los tiburones'. El objetivo, el Palacio Real, estaba ya a la vuelta de la esquina, pero al doblarla, la multitud se ha encontrado con el despliegue policial de Cristina Cifuentes, la delegada del Gobierno en Madrid, quien pesa a continuar su recuperación tras el accidente de moto que la dejó herida de gravedad, ha seguido al detalle la protesta desde el Centro de Coordinación Operativa (CECOP).

La Policía ha denunciado a 65 manifestantes acusados de portar palos y tener intención de producir disturbios

Ante las vallas, el enorme despliegue policial y el diluvio que la tarde ha derramado sobre Madrid, el reducido grupo de manifestantes que permanecía frente a la Plaza de Oriente decidió congregarse en la Plaza de Isabel II, junto a la estación de metro de Ópera, cerrada por orden policial para evitar la concentración prevista.

La cita se ha saldado sin detenidos, aunque las agencias informan de que la Policía ha identificado y denunciado a 65 manifestantes a la salida del Centro Social Ocupado La Traba, al interpretar que 'los identificados salían con palos y banderas y con intención de provocar disturbios'. Según fuentes de Interior, serán denunciados judicialmente en base a la Ley de Seguridad Ciudadana. Entre los identificados se encontraba Doris Benegas, miembro de la Coordinadora 25-S y dirigente de Izquierda Castellana.

Pese a todo, los convocantes han valorado positivamente la manifestación y han informado de que la Coordinadora 25S ha presentado una denuncia en los juzgados de Plaza Castilla a entender que ha sido vulnerado el derecho de los ciudadanos a manifestarse, ya que la Policía ha llevado a cabo una 'operación jaula' para impedir que la protesta finalizase en el Palacio Real, como estaba previsto, pese a que este edificio, a diferencia del Congreso, no goza de un estatus especial que impida la protesta frente a él.