Publicado: 21.10.2015 22:00 |Actualizado: 23.10.2015 14:02

Maniobras para conseguir que Correa y sus socios mantengan el juramento de silencio ante el juicio de Gürtel

Refriega mediática entre sectores del PP y las acusaciones populares de la macrocausa por las presiones para lograr que el líder de la trama de corrupción opte por callar o por una condena de conformidad y que no se celebre el juicio en la Audiencia Nacional.

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El cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, y el extesorero del PP, Luis Bárcenas. EFE/REUTERS

El cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, y el extesorero del PP, Luis Bárcenas. EFE/REUTERS

MADRID.- El líder de la trama corrupta de Gürtel, Francisco Correa, es objeto de un tira y afloja con el objetivo de conseguir un movimiento suyo definitivo de cara a las elecciones del próximo 20 de diciembre y a la vista oral del juicio de la primera época de la trama (1999-2005), con 40 acusados, que se celebrará en la Audiencia Nacional en 2016.

Francisco Correa estaría estos días barajando la posibilidad de intentar un nuevo acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares, después que fracasaran los contactos de abril pasado, cuando Público reveló en exclusiva las negociaciones del líder de la Gürtel con la Fiscalía para tirar de la manta hacia arriba y dar nombres de políticos y empresarios vinculados a la trama.

Por un lado, desde los aledaños del Partido Popular se intenta conseguir llegar a las elecciones generales del 20 de diciembre sin que estalle nada más de lo ya conocido en el caso Gürtel, según fuentes jurídicas. O, al menos, que Correa alcance un pacto de conformidad con la Fiscalía sin mucho ruido para eludir la vista pública de la Audiencia Nacional.

Por otro lado, algún sector de acusaciones populares ha iniciado un movimiento con el objetivo de lograr lo contrario: que Correa se posicione antes de las elecciones y conseguir que tire de la manta.



Correa iba a entregar una confesión por escrito a Anticorrupción

El pulso entre unos y otros se refleja en los medios de comunicación. Así, la revista Interviú difundió esta semana que Correa se echó para atrás en su intención de alcanzar un pacto con la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones ya que “le han mandado un coche lleno de dinero”, según cita dicho medio de fuentes de uno de los participantes en las negociaciones.

"Esta filtración es una maniobra desesperada para meterle miedo, para lograr la omertá en Gürtel y conseguir que nadie hable, al menos antes de las elecciones", sostienen en fuentes jurídicas conocedoras de estas presiones.

La reacción a la filtración de Interviú se produjo en eldiario.es, medio online que este miércoles difunde el documento íntegro de la confesión que Correa iba a entregar esta primavera a la Fiscalía Anticorrupción, en el que el líder de Gürtel reconoce haber sido comisionista y haber cobrado "enormes sumas de dinero en efectivo" a las órdenes del PP y de Luis Bárcenas, según su propia confesión que cita dicho medio de comunicación.

Uno de los socios principales de eldiario.es es el penalista Gonzalo Boye, quien ejerce la acusación popular en el caso de Luis Bárcenas, otro de los protagonistas principales de este tira y afloja, porque el letrado interpuso en 2013 una querella de una acusación popular contra el extesorero del PP por delito fiscal, soborno, tráfico de influencias y falsedad contable, así como por financiación irregular del PP.

En el acuerdo con la Fiscalía han de estar conformes las acusaciones

Correa tiene la oportunidad de colaborar con la Justicia, donde, a cambio de revelar nombres y datos, puede conseguir una reducción de pena. Este perfil de arrepentido, típico entre los grandes narcos, es conforme a lo dispuesto por la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.

Pero, para alcanzar una conformidad, Correa necesita cerrar un acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción y con todas las acusaciones populares. De ahí las negociaciones entrecruzadas que se produjeron esta primavera pasada entre abogados.

Uno de los principales impulsores de su arrepentimiento es Boye, quien entonces puso como condición no sólo que el líder de Gürtel tirara de la manta, sino que hiciera una confesión pública a través de un medio de comunicación: el diario del que es socio.

En marzo pasado, Correa mantuvo una entrevista con el entonces número 2 de la policía nacional en Madrid, Juan Manuel Calleja, quien fue destituido tras difundirse este encuentro. La persona que les puso entonces en contacto pertenecía al entorno de Zakhar Kalashov, número uno de la mafia georgiana, quien fue puesto en libertad y expulsado a Moscú en 2014 en un auto dictado por los tres jueces que integran el tribunal de Gürtel: Concepción Espejel, Julio de Diego y Enrique López.

El abogado de Kalashov era el ex juex Javier Gómez de Liaño, a su vez abogado entonces de Luis Bárcenas.

En las maniobras de los aledaños del Partido Popular se encuentra también el abogado Javier Iglesias Redondo, exdefensor de Álvaro Lapuerta y también amigo de María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP y de Gómez de Liaño.

Al parecer, la entrega del escrito presentado a Correa para que reconociera su confesión se realizó en la casa de Javier Iglesias y era un documento que partía de la posición de la propia Fiscalía.

Se da la circunstancia de que Javier Iglesias es el abogado de Alfonso García Pozuelo, empresario arrepentido, imputado en la trama Gürtel y que colabora con el ministerio público. 

Javier Iglesias habría intentado, además, hacerse con algunos documentos que conservaría algún testaferro como 'protección' con el fin de recuperarlos para "uso interno" del Partido Popular, revelan fuentes jurídicas.

El entorno del PP intenta con sus presiones que Correa alcance un pacto de mínimos con la Fiscalía, a la vista de que es muy probable que dos de los tres magistrados del tribunal que juzgará la primera época de Gürtel -López, el ponente, y Espejel- sean apartados dado que ambos fueron promocionados a cargos públicos por dicho partido político.

La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional tiene previsto resolver estas recusaciones el próximo 30 de octubre. Anticorrupción ya ha presentado un escrito en el que entiende que la apariencia de imparcialidad de López y Espejel se ve afectada y defiende apartarlos del tribunal juzgador de la primera época de Gürtel.