Publicado: 30.12.2013 08:51 |Actualizado: 30.12.2013 08:51

Margallo adoctrina a las embajadas contra "el separatismo" catalán

El ministro envía un documento de 210 páginas en el que alerta de los peligros del proceso soberanista catalán

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La unidad de España y de discurso. Esto es lo que defiende el Ministerio de Exteriores ante sus embajadas y consulados repartidos por todo el mundo en un documento que lleva por título 'Por la convivencia democrática'.

El texto muestra a lo largo de sus 210 páginas la doctrina del Partido Popular sobre el proceso soberanista catalán, utilizando frases que a menudo escuchamos por boca de los líderes conservadores: "El Gobierno está convencido de que juntos ganamos todos y separados todos perdemos [...] Quienes ponen en riesgo la voluntad de concordia son aquellos que fomentan un proyecto político que no quiere contar con el otro sino prescindir de él, un proyecto que no pretende mantener el bien de la convivencia, sino que persigue la separación", afirma el texto al que ha tenido acceso El País.

El documento ha sido remitido a 129 embajadas y 92 consulados para evitar fisuras en el discurso y tratar así de ganar la batalla de la opinión pública a nivel internacional. De este modo, los diplomáticos disponen de una serie de respuestas tipo a la hora de enfrentarse a encuentros con autoridades o prensa, un guion al que ceñirse para que no haya margen de error en el discurso unitario. Se trata de una práctica bastante común la empleada por el departamento del ministro Margallo.

No obstante,  en esta ocasión resulta más llamativa si cabe teniendo en cuenta la profusión empleada. "La Constitución encarna lo mejor que hemos hecho todos juntos", reza el documentoComo si de un discurso de Rajoy se tratase, el documento afirma que "la Constitución [...] encarna lo mejor que hemos hecho todos juntos" y que una reforma de la Carta Magna "ha de ser producto de una decisión del pueblo español, titular de la soberanía nacional, y de acuerdo con los procedimientos previstos en la propia Constitución".

El Gobierno muestra así su preocupación por un proceso que ya tiene pregunta y fecha. El 9 de noviembre de 2014 es el día en el que se celebraría la convocatoria en la que los ciudadanos catalanes tendrán que responder si quieren que Catalunya sea un Estado, y en caso afirmativo, si quieren que este Estado sea independiente. El anuncio de Artur Mas solo hizo que ratificar una hoja de ruta a la que siempre se ha opuesto el Gobierno de Rajoy, que mira con recelo lo que puedan pensar el resto de estados de la escena internacional.

También se certifica en el texto que "una Catalunya independiente quedaría 'ipso facto' fuera de la Unión Europea"."El movimiento simétrico al independentista es el expulsionista; el de que aquellos que quieren romper con Catalunya [...]. Es este movimiento también en alza y así msimo empobrecedor y regresivo [...] La mayoría apuesta por la concordia". En el documento se llega también a la conclusión de que "con todo el rigor histórico, nunca Catalunya, en su historia democrática, ha alcanzado mayor grado de autogobierno en todos los ámbitos".