Publicado: 21.09.2015 17:17 |Actualizado: 21.09.2015 18:17

Margallo pone en evidencia a la vicepresidenta y dice que "nunca" hace nada sin consultar con Rajoy

El ministro de Exteriores asegura que su decisión de debatir con Junqueras fue consensuada con el presidente y elude responder sobre si siente respaldado por el resto del Ejecutivo. Sáenz de Santamaría ha afeado sus declaraciones en numerosas ocasiones. 

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La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo,en el Congreso de los Diputados. Archivo EFE

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo,en el Congreso de los Diputados. Archivo EFE

MADRID.- "Nunca hago nada sin hablar con el presidente". Con esas palabras el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha respondido hoy a la reprimenda que recibió hace tan sólo unos días de parte de la vicepresidenta del Gobierno, cuando ésta le recriminó que vaya 'por libre' cuando hace declaraciones sobre el asunto catalán, entre otros. 

Margallo señaló la posibilidad de reformar la Constitución para resolver el problema del soberanismo e inclusó llegó a plantear el ceder prácticamente íntegra la recaudación del IRPF catalán a Catalunya. "Es una opinión personal", le afeó Soraya Sáenz de Santamaría poco después, dejando claro que no se trataba en ningún caso de una opción para el Ejecutivo. 

No era la primera vez que la número dos del Ejecutivo daba un tirón de orejas al titular de Exteriores. De hecho, en 2014, la vicepresidenta le dejó al margen después de que el ministro señalara el "paralelismo absoluto" entre el independentismo catalán y el de la Península de Crimea.  Margallo dejó de ser el altavoz del Gobierno en lo que al asunto catalán se refería. 

Pero hoy Margallo se ha defendido. Y, tras ser preguntado por su decisión de aceptar el debate que tendrá lugar este miércoles con el número cinco de Junts Pel Sí y líder de ERC, Oriol Junqueras, el ministro ha asegurado que "nunca" hace nada "sin hablar con el presidente". Y eso que, el pasado viernes, Sáenz de Santamaría aseguró que la organización del encuentro era cosa del partido y no del Gobierno.



El ministro también ha indicado que afronta este debate con "absoluta tranquilidad" y que ha "estudiado todo lo que hay que estudiar". Y en cuanto a si se siente respaldado por el resto del Gobierno, ha afirmado que se siente "respaldado por muchísimos españoles". "En un reciente viaje un guardia civil me pidió que cuidara de España y yo le respondí que llevamos 500 años intentando destrozar España y no lo hemos conseguido", ha aseverado.

En declaraciones a los medios en Madrid, Margallo ha asegurado que no tiene "ninguna ambición personal" en este asunto, sino "no defraudar a los millones de catalanes y españoles que no quieren que Catalunya se suicide y que haya una amputación tan dolorosa como sería su salida de España".  A su juicio, "todos los argumentos que se han expuesto" en contra de la independencia son "irrebatibles" y "han sido confirmados por todos los dignatarios dentro y fuera de la UE".

Corralito en Catalunya

Así, Margallo ha confirmado los augurios del gobernador del Banco de España, Luis María Linde, acerca de un corralito en Catalunya si se independiza, puesto que "las entidades financieras no tendrían acceso a la liquidez del BCE".

Según el ministro, "no va a haber independencia", pero en el caso de que así fuera "no habría expulsión de la UE, sino una autoexclusión, es decir, los tratados dejarían de aplicarse desde el minuto uno".

Por eso, ha explicado que los bancos "se encontrarían en la misma situación que Grecia" cuando el primer ministro, Alexis Tsipras, "tuvo que dar marcha atrás de lo que había prometido", ya que "de otra manera los bancos hubieran tenido que cerrar, hubiese tenido que haber corralito".

Por todo ello, ha pedido a los catalanes que "no se tiren por un puente" el próximo domingo votando a la lista independentista en las elecciones autonómicas. "Si mis amigos se van a tirar por un puente, les pido que no se tiren, y si se tiran no les sigo, sino que estaré abajo para ayudarles. Advertirles de lo que puede pasar no es infundir miedo, es simplemente que midan las consecuencias antes de depositar un voto", ha subrayado.