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Marisa Matias: “Es imposible no asociar al PP con la corrupción”

La eurodiputada y ex candidata del Bloco de Esquerda portugués muestra su sorpresa por las “actitudes” ante la moción de censura impulsada por Unidos Podemos. Defiende además el modelo de “gobierno a la portuguesa” y asegura que siguen recibiendo presiones desde Bruselas.

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La eurodiputada Marisa Matias, del Bloco de Esquerda, ha participado hoy en el acto en apoyo de la candidata a la alcaldía de Barcelona de BComú, Ada Colau. EFE/Toni Garriga

Voz afónica para un castellano hablado casi a la perfección. “Creía que en el País Vasco haría más calor”, confiesa Marisa Matias en una soleada tarde de Donostia. La candidata del Bloco de Esquerda en las últimas elecciones portuguesas aterrizó esta semana en Euskadi para participar en los “Study Days” del Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica (GUE/NGL). Matias, que también es europarlamentaria en Bruselas, está entre sus integrantes.

Media hora antes de presentar una de las conferencias realizadas en La Tabakalera bajo la organización de EH Bildu -que actuó como anfitriona-, la política portuguesa se sentó a hablar con Público sobre la realidad de su país, gobernado por el socialista Antonio Costa gracias a un amplio acuerdo entre las fuerzas de izquierda. Las comparaciones con España caían por sí solas.

¿Cómo valora la gestión del actual gobierno portugués?

Lo valoro de manera positiva. Cabe destacar que no se trata únicamente de una cuestión de opinión, sino también de hechos: hoy se respira mejor en Portugal. Hemos logrado cambiar las políticas de austeridad, que no es poco. Hay que recordar que nuestro país sufrió un programa de intervención muy duro, con muchos recortes, un aumento increíble de impuestos, privatizaciones de sectores estratégicos, y una gran pérdida de salarios y pensiones.

"Hoy existe más justicia social en Portugal"

En un año y medio se han frenado las privatizaciones que estaban en marcha y se han incrementado los salarios y las pensiones. Hoy existe más justicia social en Portugal, y eso significa mucho para la gente. Evidentemente, estamos lejos del gobierno perfecto, pero hemos tenido cambios muy importantes. En cualquier caso, sabemos que habrá presiones de Bruselas: no se van a olvidar que hay un país que se llama Portugal y que aplica políticas anti-austeridad.

Al fondo, Pablo Iglesias y Marisa Matias, líder del partido Bloco de Esquerda. En primera línea, Catarina Martins.- EFE

¿Esta experiencia de gobierno puede fortalecer al Bloco de Esquerda de cara a futuras citas electorales?

Si miras a las encuestas, es muy claro que la fuerza política que está capitalizando mejor el acuerdo es el Partido Socialista. Las fuerzas de izquierda no han cambiado significativamente sus porcentajes: el Bloco continúa en el 10% y el Partido Comunista, en conjunto con Los Verdes, sobre el 8%. Ahora bien, también hay que decir que las fuerzas políticas no sólo pueden moverse por motivos electoralistas.

Hay una razón mayor, que es el país. No podíamos ausentarnos en un momento tan urgente. Si eso se traducirá o no en beneficios electorales, no lo sabemos aún. Lo que sí está claro es que las medidas que han recibido mayor apoyo popular fueron las introducidas por las fuerzas de izquierdas. Por otro lado, el Partido Socialista Portugués podrá un día decir que no tuvo una crisis como los partidos socialistas de España o Grecia porque fue salvado por el PC, Los Verdes y el Bloco de Esquerda.

Por cierto, ¿Grecia, con sus recortes, es la cara opuesta de Portugal?

Allí no está siendo fácil. El chantaje de Bruselas ha funcionado, y se sigue una política de austeridad muy fuerte. En cualquier caso, creo que hay circunstancias muy distintas entre Grecia y Portugal. Nosotras teníamos una mayoría social muy clara de rechazo al gobierno de derechas que destruía el país con la Troika.

También es verdad que tener a los socialdemócratas en una solución de gobierno es diferente para Bruselas. En Grecia, por el contrario, se trató de enseñar que no podría existir jamás una alternativa a la izquierda. Allí se jugó mucho con el miedo. En Portugal también, pero en nuestro caso la gente empezó a vivir mejor, el paro cayó muchísimo, acabamos con la mentira permanente de que no puedes aumentar salarios…

La europarlamentaria Marisa Matias y las diputadas Mariana Mortágua y Catarina Martins, en la X Convención del Bloque en junio de 2016./ BLOCO DE ESQUERDA

El ejemplo portugués coincide con un momento clave para la izquierda europea, que afronta diferentes retos…

Sí, sin duda. Pero no podemos ser muy románticos: si me preguntas, estoy contenta por lo que ha ocurrido en mi país. No es el programa que yo quería, pero estoy contenta. También hay que tener noción de que seguimos teniendo una presión enorme. A los burócratas e ideólogos de la austeridad no les gusta lo que está pasando en Portugal.

El “confort” del PSOE

En el caso de España, el PSOE no quiso alcanzar un acuerdo con las fuerzas de izquierda para desbancar al PP.

Creo que ahora se lo pensaría mejor. El Partido Socialista de Portugal también tuvo épocas en las que actuó siguiendo la lógica neoliberal de destrucción de la economía y de los servicios sociales, pero fueron salvados por la izquierda. En el caso de España, el PSOE no se comprometió realmente con otras fuerzas políticas de izquierdas.

Ahora bien, aquí tampoco había una mayoría social tan evidente como en Portugal, donde teníamos al 62% del electorado votando a la izquierda frente a un 38% con la derecha. De todas maneras, es evidente que el PSOE no estaba muy motivado para salir de su espacio de confort e intentar algo distinto. También debo decir que resulta contradictorio que muchos partidos socialdemócratas en Europa no estén dispuestos a volver a ser socialdemócratas. Es raro.

¿Quizás sea parte la crisis de la socialdemocracia en Europa?

Sí, claro. Hay una crisis no solamente de la socialdemocracia, sino de todo el sistema político y partidario. Es algo que podemos comprobar a diario, cuando vemos cómo crecen los movimientos ultraderechistas y xenófobos.

El próximo martes se votará una moción de censura en el Congreso, presentada por Unidos Podemos. En Portugal fue una moción de censura lo que permitió desbancar al gobierno de derechas. ¿Cómo se ve esta situación desde la izquierda portuguesa?

Debo ser sincera: me suena muy raro que se estén creando tantas dificultades para avanzar con una moción de censura, que es una de las reglas básicas de la democracia parlamentaria. Parece que se está intentado evitar la toma de una decisión sobre la moción. Si hay hechos que demuestran que debe sancionarse al gobierno, se vota y ya está. Lo que está ocurriendo es una señal muy preocupante del estado de la democracia en España.

¿Qué sensaciones hay entre las fuerzas de izquierdas en Europa sobre lo que ocurre en España con el gobierno de Rajoy?

Al PP español es imposible no asociarlo a corrupción. En medio de una crisis profunda del sistema político partidario, en España hay una secuencia terrorífica de noticias públicas de corrupción, una tras otra. Desde fuera, resulta extraño que una fuerza política tan desgastada por casos de corrupción siga gobernando. En cualquier caso, corresponde a la ciudadanía del Estado español decidir a quién vota.

¿Está al corriente del proceso de paz en Euskadi?

Si tienes todo un grupo parlamentario que viene desde Bruselas, con sus europarlamentarios y asistentes, a reunirse en Donostia, es una señal más que evidente de solidaridad hacia el proceso de paz. Hay que resaltar que se trata de la primera vez que la izquierda en el Parlamento Europeo hace sus Días de Estudio en el País Vasco. En otras palabras, apoyamos firmemente este proceso para que salga bien.