Publicado: 04.08.2015 13:59 |Actualizado: 04.08.2015 16:28

Mas dice que Catalunya actúa en "legítima defensa" y fija la victoria en 68 diputados

"Seguro que habrá guerra sucia antes de las elecciones, pero puedo asegurar que nosotros no la haremos", afirma el president de la Generalitat.

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Artur Mas, después de su comparecencia de este martes./ REUTERS

Artur Mas, después de su comparecencia de este martes./ REUTERS

BARCELONA.- Un día después de firmar el decreto de convocatoria de elecciones para el  27 de septiembre el president de la Generalitat, Artur Mas, ha afirmado este martes que Catalunya "está actuando en legítima defensa contra el ataque sistemático del Estado y el Gobierno español" y ha fijado la victoria del 'sí' en que Junts pel sí y la CUP sumen por lo menos 68 diputados, la mayoría absoluta.

El president ha revelado que en su última reunión en la Moncloa con el presidente del Gobierno central, Mariano Rajoy, en el verano de 2014, le advirtió de que articularía una lista unitaria independentista para ir a unas elecciones plebiscitarias si no se podía hacer una consulta pactada. Ha explicado que entonces ya anticipó al presidente del Gobierno central de cuál era su idea si no "había ninguna posibilidad de negociar absolutamente nada de hacer una consulta", y ha lamentado que entonces no hubiera respuesta por parte del jefe del Ejecutivo.



Mas ha explicado que entonces sostuvo ante Rajoy que organizaría una gran coalición independentista para que el resultado de las elecciones fuera "lo más limpio posible", y ha lamentado que siempre que Catalunya dice algo, en el mejor de los casos obtiene como respuesta el silencio. "Y en el peor, la amenaza, el recurso y la querella", ha continuado el presidente catalán, que ha recordado que acudió a esa reunión con una lista de 23 propuestas para Catalunya que no tenían nada que ver con el proceso soberanista y de las cuáles, ha lamentado, sólo se ha atendido una, la lanzadera hacia el Aeropuerto de El Prat.

Mas ha puesto esta conversación como ejemplo de que el Gobierno central ya estaba advertido de la situación y de que "no puede alegar ignorancia".

En este sentido, Mas ha recalcado que la suya no es una posición vicitimista, sino la de un alguien que está resistiendo y que tiene "el anhelo, la ambición y la energía de transformar las cosas". El president de la Generalitat ha insistido una vez más en que quiere un Estado para Catalunya para que "la gente pueda vivir mejor".

De hecho, ha puesto varios ejemplos que demuestran, en su opinión, el éxito del autogobierno: "Con competencias limitadas y a pesar de la merma de recursos que hemos sufrido, tenemos la mejor sanidad pública de España, las mejores universidades, hemos desarrollado un importante proceso de internacionalización de la economía y tenemos uno de los mejores índices de reinserción social de las personas privadas de libertad".

En este punto, Mas ha explicado que Catalunya no está "parada" sino que está "reculando" en materia soberanista. "Cuando más herramientas y recursos necesitábamos para afrontar la crisis, más nos han requisado", ha afirmado.

Mas ha señalado que el decreto de convocatoria de elecciones es inatacable jurídicamente y que es la gente la que lo transformará en un plebiscito. Aunque el president presume que habrá "guerra sucia" antes de las elecciones, ha asegurado: "Nosotros no la haremos".

El president ha recalcado que si hubieran podido celebrar un referéndum acordado con el Gobierno, que es lo que hubieran querido, el resultado tendría que contarse con votos. "Pero en unas elecciones se cuenta con diputados", ha añadido, destacando que el Gobierno no le ha dejado más remedio que convocar comicios para saber cuántos catalanes son partidarios de la independencia de Catalunya. "Como tienen todo el poder, y lo utilizan sin límites prácticamente, tenemos que hacer el camino como podemos", ha resaltado Mas, que ha insistido en que si no hay un referéndum acordado en Catalunya es porque el Gobierno central no ha querido ni sentarse a hablar de ello.

Pese a todo, ha retado de nuevo al Gobierno a cambiar las elecciones del 27-S por la celebración de un referéndum acordado con el Estado, y contar así en votos: "Lo cambio ahora mismo. Hagamos el 27-S con una consulta de acuerdo con el Estado y no las elecciones y contemos con votos. A ver qué dicen, aunque me temo que dirán que no".

Al se preguntado por si sería suficiente un porcentaje del 51% para tirar adelante el proceso, Mas ha respondido que sería "bastante incoherente" frenarlo porque lo quieran el 49% restante de población.

Así, se ha mostrado convencido de que si los escoceses hubieran ganado con un 51% estarían negociando ya su independencia del Reino Unido, y en Bruselas que se quedaran dentro de la UE.

"Desprecio sistemático"

El presidente de la Generalitat ha asegurado que la inversión en Catalunya que prevén los Presupuestos Generales del Estado evidencian el "desprecio sistemático" del Gobierno español hacia la población y la economía catalanas. Los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año contemplan destinar a Catalunya 1.179,53 millones de euros en inversiones, el 10,7% del total del Estado.

Esta cifra es aproximadamente un 10% superior a la de 2015, cuando el Estado reservó a Catalunya 1.072 millones en inversiones. Mas ha indicado que las inversiones en infraestructuras "continúan como siempre", por debajo de la cifra que le correspondería a Catalunya por el peso de su economía (un 19% del conjunto español) y de su población (un 16% del total).

"Sin novedades en el frente. Estamos igual que casi siempre, ante un menosprecio sistemático al peso de la economía catalana y total y absoluto desde el punto de vista de nuestra población", ha lamentado Mas.

El presidente catalán ha afirmado que el volumen de inversiones en infraestructuras "se debería mover" entre el peso porcentual de Catalunya en PIB y población, aunque esto, ha dicho, "se ha cumplido una sola vez" en democracia. En este sentido, ha subrayado que los Presupuestos Generales del Estado del próximo año ponen de manifiesto "el cariño" que hay por parte del Gobierno "a las necesidades más evidentes" que tiene Catalunya en materia de infraestructuras públicas.