Publicado: 18.01.2014 14:39 |Actualizado: 18.01.2014 14:39

Mas dice que sería "muy grave" que Rajoy "abortara" la consulta

El President se pregunta si "se puede dialogar con el partido del no a todo" y avisa al PP de que tiene una "ocasión de oro" para demostrar su volutad de diálogo

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El presidente catalán y líder de CDC, Artur Mas, ha asegurado hoy que el 9 de noviembre convocará la consulta soberanista para que los catalanes puedan decidir su futuro colectivo, y que espera que nadie quiera "abortar" la iniciativa porque sería "muy grave desde el punto de vista democrático".

"El 9 de noviembre como presidente convocaré la consulta, para que la gente tenga la posibilidad de ir a votar, y esperemos que nadie lo quiera abortar, porque sería muy grave desde punto de vista democrático si lo hacemos como lo queremos hacer, de forma legal", ha afirmado hoy Mas en un Consell Nacional de CDC de su partido ante 2.000 militantes.

También ha avisado a Rajoy, sin citarlo, de que tiene una "ocasión de oro" con la propuesta del Parlament de demostrar diálogo, y le ha advertido de que Catalunya quiere votar en una consulta para no tener que seguir nadando a "contracorriente".

"¿Se puede dialogar con el partido del 'no' a todo? Esperamos respuesta, y la respuesta vendrá en pocos meses y veremos dónde estamos", ha afirmado hoy Mas, en alusión al PP, en un discurso en un Consell Nacional de CDC ampliado con unos 2.000 militantes, entre consellers y otros cuadros del partido, que han recibido a su líder con un sonoro aplauso y gritos de "independencia".

Mas también ha considerado que el proceso soberanista despierta desconcierto e irritación en Madrid: "Piensan que es un proceso que hemos maquinado unos personajes que llevamos cuernos y cola, que somos una gente peligrosísima y les hemos creado este problema a los catalanes, que son burros y se lo han tragado todo", ha ironizado.

"Piensan que es un proceso que hemos maquinado unos personajes que llevamos cuernos y cola"

Ha explicado que Catalunya solo quiere ser "un país normal que no se tenga que pelear cada día por las intromisiones permanentes" en su autogobierno y que no sufra por la involución en sus competencias. En ese sentido, ha enumerado como agravios el intento de "romperle las piernas" al modelo educativo catalán; que el Gobierno central fije un déficit para Catalunya que ésta considera arbitrario, y que la comunidad tenga que mendigar las infraestructuras que necesita, entre otras cosas.

"Somos un país que no quiere que le llamen insolidario y tacaño mientras tiene los impuestos más altos de todo el Estado", los costes más altos y genera suficiente riqueza para transferir 15.000 millones de euros al Estado cada año, ha añadido. Así, ha asegurado estar harto y asqueado de que se compare al proceso soberanista catalán con sistemas totalitarios, y de que el Gobierno central haga que Catalunya se arrodille para pedir crédito al Estado: "Ofende nuestra dignidad como pueblo".