Publicado: 05.01.2016 14:02 |Actualizado: 05.01.2016 18:03

Artur Mas pide los votos de una parte de los diputados de la CUP para asegurarse su investidura

El president catalán arremete duramente contra la CUP, a la que acusa de carecer de sentido de país y de obcecarse en el "quién" en lugar de en el "qué". Asegura que JxSí no propondrá un candidato alternativo y que si el domingo no hay acuerdo para su investidura, el lunes convocará elecciones autonómicas anticipadas para el 6 de marzo.

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Artur Mas, durante la rueda de prensa. EFE

Artur Mas, durante la rueda de prensa. EFE

BARCELONA.- Artur Mas ha comparecido en rueda de prensa arremetiendo duramente contra la CUP. El president en funciones de la Generalitat ha asegurado que puso sobre la mesa "un plan de choque ambicioso" para acabar con la injusticia social al igual que otras "muchas" propuestas para tratar alcanzar un acuerdo positivo en las negociaciones, entre las que también ha destacado la presidencia coral o la moción de confianza.

Sin embargo, Mas ha subrayado que Junts pel Sí ya "no puede hacer más concesiones", ni propondrá a un candidato alternativo, de forma que si el domingo no se ha logrado un acuerdo para investirle president, firmará el lunes el decreto que convocará nuevas elecciones autonómicas anticipadas, "con toda probabilidad el 6 de marzo".




Mas ha recriminado a la CUP con despecho que haya bloqueado su investidura y ha lamentado haber confiado en "el sentido de Estado" de la formación anticapitalista. "Reconozco que ése ha sido nuestro error", ha admitido tras constatar que en esa candidatura lo que "realmente impera es el espíritu revolucionario".  Según Mas, la CUP ha rechazado un acuerdo pese a tres meses de intensas negociaciones y a que JxSí ha tenido "más paciencia que la que tuvo Job".

Mas: "No hay en Catalunya un proyecto sólido alternativo" al del proceso soberanista

También ha recriminado el motivo de su 'no': "Junts pel Sí se ha movido y mucho en todos los temas que son importantes, la CUP no se ha movido en el único tema que no es importante, el quién", ha subrayado. El líder de CDC ha hecho hincapié en la división de la CUP y en la dimisión de su cabeza de lista, Antonio Baños, que, afirmó, deja en evidencia la fractura dentro de la formación.

Una y otra vez, Mas ha subrayado el sorprendente empate (a 1.515 votos) que dividió a la Asamblea de Sabadell de la CUP, para argumentar que sólo la mitad de los integrantes de esa formación siguen férreamente opuestos a su investidura. Porque, ha dicho, "no hay en Catalunya un proyecto sólido alternativo" al del proceso soberanista.

"La Generalitat no es una subasta de pescado"

Ante la inminente reanudación de las negociaciones entre las dos candidaturas independentistas, Mas ha adelantado que no habrá más ofertas a la CUP porque "Junts pel Sí no puede hacer más concesiones".

"La Generalitat no es una subasta de pescado", ha espetado el president. Y su inflexibilidad sobre la persona que debe presidirla es "por dignidad", ha exclamado en varias ocasiones, rechazando frontalmente la posibilidad de que haya otro candidato a la investidura

En este sentido , ha acusado a la CUP de malinterpretar sus palabras respecto al liderazgo que debe asumir en el procés:  "Cuando dije que podía ser primero o último me refería a JxSí, no al Gobierno, aunque la CUP lo esté sacando de contexto".  Por ello, ha sido tajante en este sentido: "Nadie puede vetar a nadie ni excluir a nadie".

"Sólo con la gente que quiere la revolución de las izquierdas no llegaremos ni a la esquina"

"Aquí no hay un problema entre Convergència y ERC", ha continuado Mas. "Las negociaciones las ha llevado en todo momento Junts pel Sí, del primer minuto al último", ha afirmado para salir al paso de las declaraciones efectuadas por Joan Tardà (ERC) a través de Twitter sobre posibilidad de que se eche a un lado y deje que se presente otro candidato a la Generalitat con el fin de salvar el proyecto independentista.

Uno de los argumentos que ha utilizado el dirigente para validar sus teorías es el del número de escaños obtenido en el Parlamento. "La CUP quiere una revolución social y es legítimo", pero el "espíritu revolucionario no tiene futuro con 10 diputados", ha aseverado. Han resultado llamativas las reiteradas afirmaciones de Mas en términos de lucha de clases: "Sólo con la gente que quiere la revolución no llegaremos ni a la esquina", ha continuado. Mas también ha reivindicado a las "clases medias a las que no representa la CUP".

"Unas nuevas elecciones sería un error de proporciones gigantescas"

La aritmética parlamentaria está muy clara según el president: "La mitad de la CUP no puede imponer sus condiciones a todo Junts pel Sí. Diez diputados –aunque realmente serían cinco– no pueden imponerse a los 62 [de JxSí] ni hacer bajar la cabeza a 1.600.000 votantes [suma de los que apoyaron a las dos formaciones en las urnas]", ha proclamado el president. Por ello, y preguntado por la posibilidad de que parte de los diputados de la CUP pudieran votarle en una sesión de investidura para la que ya sólo hay cuatro días de plazo, Mas ha pedido explícitamente su apoyo: "Nos faltan seis votos". Si lo hicieran, esos parlamentarios de la CUP se saltarían la disciplina de voto, al actuar en contra de lo decidido el domingo por el Consejo Político de la formación.

Se refería a que si cinco parlamentarios de la CUP votan a su favor pero los otros cinco votan en contra –igual que si los diez se abstienen– el número de votos favorables a su investidura sería uno menos que el de los contrarios y tampoco ganaría la votación. La otra alternativa sería que la mayoría de los diputados cuperos se abstuviesen, en cuyo caso sólo necesitaría que dos de ellos votasen a su favor.

Convocatoria de nuevas elecciones contra su voluntad y sentimientos

Si las posiciones siguen enrocadas, el lunes el president firmará el decreto de convocatoria de elecciones, algo que dice, hará contra su "voluntad" y sus "sentimientos". "Hemos hecho todo lo posible para evitarlo", ha zanjado.  

En el caso de producirse nuevos comicios –para los que ha citado la fecha del 6 de marzo–, el "reto será muy grande e intentaremos que el proceso quede fortalecido", ha avanzado, calificando este escenario como un "error de proporciones gigantescas"."Hemos de ver cómo se enfocan elecciones para salir del impasse", ha culminado.