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Máster de Cifuentes Una de las profesoras del máster de Cifuentes: "Si no enviábamos el acta, nos mataba"

El rector de la URJC explica que, el mismo día en el que se publicó la noticia de posibles irregularidades en el título, el consejero madrileño de Educación le llamó por teléfono y le pidió "con bastante insistencia" que le enviara el acta de la expresidenta.

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Cecilia Rosado (d), secretaria del tribunal del trabajo de fin de máster de Cristina Cifuentes, a su llegada al Juzgado de instrucción número 51 de Madrid. EFE/J.J. Guillén/Archivo

La secretaria del tribunal del Trabajo Fin de Máster (TFM) de Cristina Cifuentes, Cecilia Rosado, declaró ante la jueza que el mismo día que salió la noticia de las posibles irregularidades del máster recibió presiones de la asesora del Gobierno regional María Teresa Feito, que le llegó a decir que había que "hacer el trabajo" y que si la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) no enviaba el acta de fin de máster Cifuentes les iba "a matar".

Eldiario.es publica este miércoles varios vídeos de la declaración de Rosado -imputada por este caso- el pasado 10 de mayo ante la jueza Carmen Rodríguez-Medel, en la que detalla las "presiones" a las que fue sometida el día que se conoció la noticia de las irregularidades del máster de la expresidenta madrileña.

Rosado explica en su declaración que cuando vio la noticia en la prensa llamó al director del Instituto de Derecho Público de la URJC, Enrique Álvarez Conde, para preguntarle si tenía conocimiento de que iba a salir esta información, que él admitió que sabía desde la noche anterior.

Posteriormente, siempre según el relato de Rosado, ella y Álvarez Conde se llamaron en diversas ocasiones durante la mañana y el asunto se puso "delicado" por la "presión absoluta" a la que, según afirmó, se la sometía por parte del director del Instituto, que le repetía frases como "esto hay que arreglarlo como sea", "hay que arreglarlo ya" o que "había que quedar bien".

No obstante, la profesora aseguró en su declaración que las presiones no solo llegaban desde Álvarez Conde, sino también de la asesora de la Comunidad de Madrid Maite Feito, que desde antes de las nueve de la mañana empezó a llamarla "sin parar".

"Me dice, lo primero, que el trabajo tiene que aparecer", aseguró ante la jueza, aunque "cuando va pasando la mañana ya no es 'tiene que aparecer', es 'hay que hacer el trabajo'", hasta el punto de que en una de las conversaciones le pidió que buscase bibliografía.

Preguntada sobre si Feito le dijo que hablaba en su propio nombre o si le estaba trasladando la opinión de Cifuentes, Rosado aseguró que no se lo especificó, pero que Feito le llegó a decir en un momento dado que si no se enviaba el acta de fin de máster "Cifuentes nos va a matar".

La profesora insistió en su declaración en que fueron "muchísimas" las llamadas que recibió tanto de Feito como de Álvarez Conde en las que le repetían que había que "arreglar" la situación, y que el director del Instituto le dijo que había que "poner un tribunal" que supuestamente habría evaluado a Cifuentes.

"Él decide quién es ese tribunal, que somos Alicia López de los Mozos, Clara Souto y yo. Ahí me pongo muy nerviosa, le digo que yo no sabía si eso era lo mejor, que no lo veía, y él me dijo que había que hacerlo sí o sí, que no quedaba ninguna otra alternativa, y que, si no, nos íbamos todos a tomar por saco", relató en su declaración.

Rector URJC: Consejero Educación pidió con insistencia el acta de Cifuentes

Por su parte, el rector de la URJC, Javier Ramos, declaró ante la jueza que también recibió llamadas el mismo día en el que se publicó la noticia. El consejero madrileño de Educación, Rafael van Grieken, contactó "reiteradamente" con éste y le pidió "con bastante insistencia" que le enviara el acta de la expresidenta.

Además de las llamadas del consejero, la secretaria de Ramos recibió también llamadas de la secretaria de Van Grieken para reclamar el acta.

Explicó en su declaración que él llamó dos veces a Enrique Álvarez Conde para trasladarle la petición de la Consejería, pero se lo pidió "con cierta calma", ya que mientras que Van Grieken y su secretaria hicieron llamadas "bastante numerosas", él solo llamó "en dos ocasiones" a Álvarez Conde.

La respuesta de Álvarez Conde, siguió explicando a la jueza, fue que le enviaba el acta "ahora mismo" y que "la estaba buscando".

"Fue un día muy activo, diría casi caótico", detalló Ramos, que recordó "mucha gente entrando en mi despacho y saliendo", entre ellos y desde primera hora de la mañana Feito, cuya presencia no le extrañó porque era profesora de Lengua Inglesa de la Universidad. "No me llamó especialmente la atención", dijo, y "en aquellos momentos no le daba mayor importancia".

Ramos señaló que en la primera conversación que mantuvo con Feito ésta le trasladó un mensaje de tranquilidad, asegurando que "todo era correcto, que era un malentendido y que era un ataque contra la presidenta de la Comunidad".