Publicado: 06.09.2015 20:44 |Actualizado: 08.09.2015 20:14

Miguel Iceta: “Felipe González se ha atrevido a romper el tabú entre los socialistas con la palabra nación”

El primer secretario del Partido de los Socialistas de Cataluña asegura a Público: “Los independentistas necesitan una España cerrada, bronca, conservadora y reaccionaria, por eso la identifican con el PP”. Además, añade que “Cuando se empieza a especular con saltarse el Estado de Derecho entramos en un territorio de riesgo alto”.

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Miguel Iceta./ EFE

Miguel Iceta./ EFE

MADRID.- Miquel Iceta es todo un vetarano de la política, pero en uno de los peores momentos políticos del Partido Socialista de Cataluña (PSC) ha decidido ponerse al frente como su líder y su candidato, así como apostar por las raíces ideológicas más clásicas del partido. Defiende a ultranza el Pacto de Granada alcanzado con el PSOE y cree que el camino es el federalismo y la reforma Constitucional, aunque admite que el mensaje sigue sin calar entre la ciudadanía. Comparte las tesis de Felipe González y entiende que quiera jugar un papel en la actual situación porque, advierte, que los independentistas van en serio. Mantiene una buena relación con Pedro Sánchez, y apuesta porque el PSOE sí puede aportar mucho en las próximas elecciones catalanas, aunque advierte de que el PSC seguirá siempre con sus siglas.



Pregunta. Todas las encuestas que se conocen son muy negativas para el PSC y así lleva ya mucho tiempo, digamos, que en caída libre ¿Ha perdido el PSC su sitio en Cataluña? ¿Qué le pasa al PSC?

El debate independentista ha polarizado a la sociedad catalana. Y el PSC siempre ha actuado como sismógrafo y la fractura se ve antes en nuestras filas que en otros lugares. En cuanto a las encuestas, siempre nos han dado muy mal. En el 2012 ninguna nos daba más de quince diputados y tuvimos veinte. Creo que el resultado será mejor, y sólo basta recordar que hace muy poco, en las municipales, fuimos el segundo partido de Cataluña en votos.

P. El acuerdo de Granada sirvió para pacificar las relaciones del PSOE y el PSC, pero ¿no cree que ni en Cataluña ni en España ha calado su apuesta por el federalismo y la reforma constitucional?

Es posible que no haya calado tanto como quisiéramos. Pero es que no veo otra solución que pase por el diálogo, la negociación y el pacto. Tampoco he visto otras propuestas para solucionar el problema. Y como yo no quiero la ruptura, y el seguir como estamos me parece imposible, en este terreno intermedio que no es ni romper, ni quedarnos como ahora, pues no he visto otras alternativas tan sólidas y completas como la nuestra.

P.  Pero ni en Cataluña, ni en España, se han visto apoyos explícitos al federalismo. Por poner un ejemplo, ni una sola concentración a favor, que yo sepa..

Bueno, concentraciones no. Pero sí que se han creado asociaciones que defienden esa idea y que están desarrollando una labor de promoción de la idea federal, y de debates sobre cómo solucionar el problema. La reivindicación siempre es más movilizadora y visible, pero sigo pensando que en Cataluña no hay una mayoría de catalanes en favor de la independencia por masiva que sean esas manifestaciones, y de alguna manera lo vimos el 9 de noviembre, donde la gente que participó a favor de la independencia fueron dos millones de personas, que son muchas, pero no son la mayoría.

P. ¿Puede que el error esté en que la propuesta federalista y de reforma constitucional pudiera ser una solución política, pero no un mensaje político, y por eso no llega a los ciudadanos?

"Igual tendríamos que haber hablado más de pacto, y menos de federalismo”

Hay mucha gente que me lo dice que eso de que el federalismo cuesta mucho de entender. ¡Pues no le llamemos federalismo! Llamémosle acuerdo. Por ello, yo hablo mucho de negociación, de acuerdo, de pacto. De hecho, federalismo viene de la palabra pacto en latín. Igual habría que haber hablado más de pacto que de federalismo, pero sigo pensando que no hay idea mejor sobre la mesa. Creo que la independencia unilateral no es ni deseable, ni posible; y que el mantenimiento de la situación actual es obvio que tampoco es sostenible. Por eso hay que buscar el camino del medio, eso que se ha venido en llamar la tercera vía, y nosotros tenemos uno bastante bien dibujado.

P. ¿Qué le pareció la carta de Felipe González? ¿Y sus declaraciones sobre que Cataluña debe ser considerada una nación?

Por empezar por la carta, cuando la leí la entendí perfectamente. Hubo gente que se quedó enganchada en una o dos frases que podían ser polémicas, pero en lo que decía en el texto, estoy de acuerdo. Y decía que dividir a los catalanes no es bueno; separar a Cataluña del resto de España no es bueno; sacar a Cataluña de la UE no es bueno; que saltarse la legalidad conduce directamente al desastre, que el PP no ha hecho nada por arreglarlo y que la única vía es la reforma pactada. Con la tesis política de fondo estoy totalmente de acuerdo.

"Él se atreve a romper un tabú con la palabra nación"

Y en cuanto a su entrevista en La Vanguardia, diría que estoy áun más de acuerdo con él. Creo que Felipe hace un esfuerzo por comprender los problemas de fondo, y él ve que un problema de fondo es el intangible del reconocimiento. Como se reconoce que España es un Estado plurinacional, él se atreve a romper un tabú con la palabra nación, que para los socialistas lo sigue siendo. Aunque recuerdo que el primero que se atrevió a romper dicho tabú fue Zapatero, aunque luego le cayó la que le cayó. Es verdad que para mucha gente nación es sinónimo de Estado, pero los federalistas creemos que varias naciones pueden convivir en un Estado. A mí la fórmula que se ha utilizado en algunas ocasiones de nación de naciones me parece muy adecuada y muy correcta. Si nación es lo que yo creo, que es la expresión de un sentimiento, nosotros tenemos que encontrar fórmulas que permitan la convivencia de sentimientos distintos. Ser considerado nación no te da ningún privilegio, ni de derecho a nada, pero te permite sentirte reconocido por los demás en tu sentimiento de identidad.

P. Aunque usted sea el candidato, ¿no cree que Felipe González se ha echado a la espalda la campaña electoral y al PSC?

En parte sí, pero como lo conozco un poco porque hace mucho tiempo trabajé para él, creo lo siente como su obligación. Él se toma muy en serio lo que dicen los independentistas, y pienso que hay todavía mucha gente no se lo toma suficientemente en serio. Felipe cree que esto es una amenaza cierta de disgregación y de ruptura, y no quiere que nadie le pueda decir que cuando había ese riesgo él no dijo nada. Se ha sentido obligado a decir lo que piensa.

P. El enorme crecimiento del sentimiento independentista en Cataluña es algo que apenas tiene dos décadas. ERC en el año 2000 tenía un diputado en el Congreso. ¿Qué grado de responsabilidad tiene el PP y el PSOE en ello?

"Los independentistas necesitan de una España cerrada, que aparezca con su cara más bronca, más conservadora y reaccionaria"

El PP, mucha. Y sólo hay que recordar que el gran despegue de ERC es en tiempos de Aznar, cuando se plantan en el Congreso con ocho diputados. Los independentistas necesitan de una España cerrada, que aparezca con su cara más bronca, más conservadora y reaccionaria. Eso es lo que al independentismo le pone, y de hecho, lo que les gusta es equiparar a España con el PP. Pero ha habido varias cosas más. Ha ayudado la sentencia del TC sobre el Estatut alterando una cosa que había votado la gente, ha ayudado la crisis económica, ha ayudado el Gobierno del PP con su nulo reconocimiento a la diversidad interna de España. El PSOE también ha cometido errores, pero los socialistas intentamos resolver los problemas, y el problema que había del encaje de Cataluña en el resto de España lo pretendimos resolver a través del Estatut del 2006. Ahora, si hay una sentencia del TC en contra, es responsabilidad del Tribunal, no del PSOE.

P. ¿Se ve sentado en el Parlament en unos meses viendo cómo se declara Cataluña independiente?

"A veces, una proclama puede dejar contento a quien la hace, pero no tener ningún efecto real"

Si tienen mayoría “Juntos por el sí” y la CUP pues seguro que lo harán. Lo han dicho. Insisto en que hay que tomarse en serio lo que dicen y, por lo tanto, podría suceder. Pero también estaba sentado en el Parlament el día que se aprobó una declaración de soberanía. Y se aprobó con toda solemnidad. Pero luego fue impugnada ante el TC y anulada, y ahí ha quedado archivada. A veces, una proclama puede dejar contento a quien la hace, pero no tener ningún efecto real. Esto puede quedar en lo mismo.

P. Vamos a ponernos en el escenario de que los independentistas no consiguen la mayoría suficiente. Como diría González: ¿Y quién gestiona el no? El sentimiento de una gran parte de la sociedad seguirá ahí...

Efectivamente, eso no va a desaparecer. Pero me gusta que se distinga entre distintos “noes”, porque hay un “no” inmovilista que no quiere proporcionar una solución, peo ni ahora ni a medio plazo. Y, efectivamente, los independentistas lo seguirán siendo. Por ello, hemos de resolver algunos de los argumentos que pueden esgrimir. Por tanto, para gestionar el “no” hay que dar una alternativa tanto a la independencia, como al inmovilismo. Quienes tengan que construir esa alternativa tendrán que estar dispuestos a hacer cambios, y necesitarán la complicidad del resto de los españoles.

P. Y vamos a ponernos en el escenario de que sí la consiguen ¿Qué puede pasar? ¿Cómo se resolverá el conflicto? ¿Terminarán los dirigentes independentistas en La Modelo, como dice hasta alguno de ellos?

Pues no lo sé. Me consta que hay dirigentes independentistas que creen que su reivindicación avanza en la medida en que la reacción de las autoridades españolas sea muy hostil o desproporcionada. Pero siempre les advierto de que cuando uno decide saltarse la ley, luego no se puede extrañar de que se le aplique. Aún espero que se mantenga todo en el margen de la legalidad, y así no habrá problemas. Si alguien pretende saltársela pues habrá problemas y tendrán consecuencias , que no me atrevo a decir en qué medida serán. Pero cuando se empieza a especular, con la alegría que se está haciendo, de que no se va a respetar el Estado de Derecho y el marco legal vigente, pues estamos en un territorio de riesgos altos.

P. Como ve la figura del president Artur Mas en todo este proceso, ¿quiere pasar a la historia? ¿Es sólo un abanderado o es un líder político listo que está jugando bien sus cartas?

Él se califica de astuto, pero creo que ha sido el prisionero de una estrategia equivocada que finalmente le ha dejado sin margen de maniobra. Creo sinceramente que se está equivocando y nos está metiendo en un gran lío, que aún espero que no lo consiga, porque las consecuencias pueden ser irreparables.

P. El tema de la corrupción ha surgido ahora con mucha fuerza, pero Maragall ya lo denunció hace más de una década, ¿no ha habido hasta ahora cierta connivencia en la clase política catalana con estas prácticas del 3% que parece que todos conocían?

Claro, pero habla usted de conocer. Si hubiera tenido una prueba de cualquier cosa hubiera ido a un juez. Pero pruebas no hemos tenido. De hecho, también le pasó a Maragall que luego tuvo que rectificar, porque no hemos tenido pruebas. Incluso, ahora, hasta que no haya una sentencia nadie puede decir con rotundidad si esto ha existido o no. Ahora, desde el ámbito de la política sí hemos de pedir responsabilidades. En el caso éste del 3% ya le he dije a Mas que puede seguir diciendo que no ha pasado nada, pero que anuncie que dimitirá si el tiempo desmiente sus palabras. Pero eso no quiso hacerlo y, a partir de ahí, sí que me empieza preocupar la situación. Porque no se quiere poner él como garante de lo que está diciendo y, además, utiliza unos cuantos cortafuegos para decir que nada tiene que ver con la gestión económica de su partido. Una respuesta claramente insuficiente para quien ha sido secretario general de su partido desde el año 2000. Creo que tiene responsabilidad política, incluso, en el caso de que no supiera nada.

P. PSOE y PSC han rechazado tajantemente la reforma del TC que propone el PP, ¿Vale para algo dicha reforma? ¿Está el Gobierno jugando sucio?

"La reforma del TC ha sido una maniobra burda, sectaria, partidista y oportunista que a nadie puede convencer"

Esta reforma nace muerta y me gustaría que el PP la retirara. Una reforma de este tipo es una reforma de nuestras instituciones, y hay que hacerla de acuerdo con el resto de partidos. Ni siquiera la ha presentado el Gobierno, sino el Grupo Parlamentario y, además, del brazo del candidato a las elecciones autonómicas. Ha sido una maniobra burda, sectaria, partidista y oportunista que a nadie puede convencer. De la manera que lo han hecho han inhabilitado esa reforma y, además, lo han hecho en un momento en el que es tan importante dar gestos que permitan a la gente respetar las leyes y las instituciones. Manipular de esa manera es un flaco servicio al propio sistema.

P. Finalmente, volviendo al PSC. El partido ha tenido duras crisis internas, crisis de identidad y crisis ideológicas, ¿Qué es ahora el PSC? ¿Qué representa el PSC en Cataluña?

El PSC representa lo que ha sido siempre. Es un partido socialista, catalanista, federalista y europeísta. Si alguna crítica se le puede hacer al PSC es que es un clásico. La gente puede saber en qué hará el PSC en cada momento. Hemos sido los constructores del Estado de Bienestar con otros; también del sistema democrático y del sistema autonómico, y ahora lo que queremos es perfeccionar todo eso.

P. Ese mensaje es el mismo que el del PSOE, ¿no hubiera sido mejor ir ya con las siglas del PSOE?

Bueno, pero es que el PSC es el PSC.

P. ¿El PSOE suma ahora en Cataluña?

Estoy convencido de que sí. Además, nosotros estamos ofreciendo un proyecto en el que estamos diciendo que solos desde Cataluña tampoco lo podemos imponer. Por tanto, parece lógico exhibir los apoyos y las complicidades con las que cuentas. Por ello, vamos a tener más presencia del PSOE que nunca, porque si estamos hablando de un proyecto compartido con otros, lo normal es que se muestre quiénes son los otros.

Pero el PSC mantendrá sus siglas y seguirá siendo el PSC

Siempre.