Publicado: 06.03.2014 18:07 |Actualizado: 06.03.2014 18:07

El ministro del Interior visita el CETI de Melilla entre abucheos y blindado por la Policía

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El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha visitado este jueves el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla, cuya capacidad está sobrepasada y ha ido a peor con las últimas entradas de subsaharianos. La visita del ministro ha estado acompaña de un fuerte despliegue policial compuesto por efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil, pero también de abucheos tanto para Fernández Díaz como para secretaria general de Inmigración y Emigración, Marina del Corral, que acompaña al ministro en su visita a Melilla y que a acudido al CETI en primer lugar. A la entrada se había concentrado un grupo de personas, entre las que se encontraban los familiares de los dos jóvenes melillenses fallecidos por disparos de la Marina Real Marroquí en octubre de 2013, que han dirigido algunos gritos contra la secretaria general y el ministro, que ha accedido al CETI en coche.

Aunque inicialmente se había anunciado la cancelación de esta parte de la agenda del ministro, debido a problemas de tiempo, según habían apuntado fuentes de la Delegación del Gobierno, finalmente se ha producido acompañado por el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, así como de mandos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional. Fernández Díaz ha recorrido las diferentes estancias del centro, incluida la zona en la que se han colocado tiendas de campaña, instaladas debido a su saturación. Unas tiendas cedidas por el Ejército, aunque actualmente están siendo sustituidas por otras de Cruz Roja, entidad que ha reforzado su colaboración con el CETI tras las últimas entradas masivas de la semana pasada.

La ocupación del CETI continúa siendo extremadamente alta, con casi 1.300 inmigrantes acogidos de unas 40 nacionalidades.

Son fundamentalmente subsaharianos, ya que son los que protagonizan los salto masivos al vallado, aunque también hay un amplio grupo de sirios, que suelen entrar en un goteo constante a través de los puestos fronterizos desde que arrancó el conflicto armado en su país.

Antes de llegar al CETI, Fernández Díaz ha recorrido el perímetro fronterizo, empezando por el puesto de Beni Enzar, el principal de los cuatro pasos habilitados que existen entre Melilla y Marruecos.

Allí, el ministro ha saludado y hablado con las autoridades aduaneras marroquíes, a las que ha agradecido su trabajo y su colaboración, y con las que ha posado ante los periodistas, en una foto que ha calificado como "histórica".

En este puesto, Interior prevé iniciar de manera inminente unas obras, que ya han sido adjudicadas, y que tienen como objeto mejorar tanto la fluidez como la seguridad del tránsito fronterizo.

Tras Beni Enzar, Fernández Díaz se ha dirigido a la valla, con una parada en la zona de Villa Pilar, uno de los puntos habituales elegido por los inmigrantes para sus asaltos.

Los casi once kilómetros de perímetro que tiene Melilla están custodiados por un triple obstáculo, un doble vallado al que se suma, en medio de las dos verjas, un entramado de cables de acero entrelazados denominado sirga tridimensional.

La sirga se instaló tras las avalanchas del año 2005 y durante años fue un obstáculo prácticamente infranqueable, pero actualmente es superado con relativa facilidad por los inmigrantes, hasta el punto de que la pasada semana una menor camerunesa se convirtió en la primera mujer en saltar la valla de Melilla.

La valla cuenta con las polémicas concertinas, el alambre de cuchillas retirado de la parte alta del perímetro en 2007, pero que siempre ha permanecido en la zona que da a Marruecos, menos visible.

El coronel jefe de la Guardia Civil, Ambrosio Martín Villaseñor, ha ido explicando a Fernández Díaz las peculiaridades de la valla, incluida la zona en la que se colocará la malla "antitrepa", anunciada ayer en Ceuta por el ministro.

El último acto de la agenda del ministro, antes de comparecer en rueda de prensa, es una reunión en la Delegación del Gobierno con los máximos responsables de la Policía y de la Guardia Civil.