Publicado: 26.11.2016 15:30 |Actualizado: 26.11.2016 15:30

Una multitud reclama en Alsasua el cese de los montajes policiales y judiciales

La localidad navarra acoge la mayor manifestación de su historia en solidaridad con los jóvenes acusados de "terrorismo" tras una pelea nocturna con dos guardias civiles fuera de servicio en un bar.

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Los manifestantes sostienen la pancarta con el lema "Altsasu"./ D. A.

Los manifestantes sostienen la pancarta con el lema "Altsasu"./ D. A.

ALSASUA.- El censo de Alsasua (Navarra) indica que tiene 7.490 habitantes. A última hora de la mañana de este sábado, casi nadie se encontraba en casa. Sin importar la edad, el frío o la ideología, varios miles de personas tomaron las calles del municipio para reivindicar el nombre de este pueblo. Eran muchos, muchísimos. Pero faltaban siete, los mismos siete que hoy están en prisión a raíz de la pelea que se registró hace algo más de un mes en un bar de la localidad, en la que se vieron envueltos dos guardias civiles —fuera de servicio— con sus parejas y un número aún sin determinar de jóvenes. ¿Qué fue lo que pasó? Para algunos, una trifulca nocturna. Para la Audiencia Nacional, terrorismo.

La pancarta era grande y sencilla: "Altsasu", se leía en letras negras. La llevaban familiares de los detenidos, acompañados por representantes municipales de Geroa Bai, EH Bildu, Podemos y PSN. El nombre del pueblo escrito en euskera resumía la intención de los convocantes: decir “basta” a lo que no dudan en definir como un caso de criminalización y manipulación, dos palabras que últimamente forman parte del vocabulario cotidiano de los vecinos. Detrás del lema se ubicaron los familiares de los siete jóvenes encarcelados por la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, bajo la acusación de un presunto delito de terrorismo y lesiones. Otras dos personas fueron detenidas y posteriormente puestas en libertad con cargos. También hay dos menores involucrados.



En la gigantesca marcha de este sábado había familias, pero también cargos públicos. No en vano, la masiva movilización de este sábado ha contado con el respaldo del ayuntamiento de Alsasua —gobernado por Geroa Bai—, del Gobierno de Navarra que lidera Uxue Barkos y de otro medio centenar de consistorios. Entre ellos estaba el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron (EH Bildu). También acudieron la portavoz del Gobierno de Navarra, María Solana; la presidenta del Parlamento, Ainhoa Aznarez; el alcalde de Iruñea, el secretario general del sindicato ELA, Adolfo Muñoz; el parlamentario de EH Bildu Adolfo Araiz; o el cofundador de Podemos, Juan Carlos Monedero. "Acusar de terrorismo por una pelea es un despropósito que no ayuda a la paz", afirmó.

Los amantes de las estadísticas deben apuntar este dato: nunca se había manifestado tanta gente en este pueblo de 26 kilómetros cuadrados. "Es increíble. Hoy mismo un vecino muy mayor me decía que nunca había estado en una manifestación, pero que está vez va a venir a denunciar esta injusticia", comentó a Público uno de los familiares de los detenidos.

La protesta transcurrió bajo un silencio atronador, roto únicamente por el aplauso ofrecido a los padres de los acusados a medida que avanzaba la manifestación. Los padres que iban en la pancarta estaban visiblemente emocionados. 

En el comunicado leído al final del acto, los convocantes denunciaron que la imagen de este pueblo se ha visto "gravemente dañada" a raíz de "unos hechos que "nunca debieron ocurrir". "Hemos visto estas últimas semanas cómo la imagen de nuestro pueblo ha sido gravemente dañada. Esta imagen para nada se corresponde con nuestra realidad", subrayaron. "Somos un pueblo plural y abierto, fruto de la convivencia de muchas personas que vinieron un día a trabajar y decidieron quedarse y construir aquí su futuro, entendiendo la idiosincrasia y la personalidad de este pueblo y haciéndola suya".

En ese contexto, reclamaron a la Audiencia Nacional y a la Fiscalía General del Estado que permitan que la causa vuelva al juzgado de Pamplona, lo que implicaría que los acusados no fuesen juzgados por terrorismo. "Al fin y al cabo, pedimos justicia", indicaron. "Han relacionado nuestro pueblo con el odio, terror, el miedo... Queremos decir alto y claro que no, que los sentimientos mayoritarios son la solidaridad, el apoyo y el afecto", remarcaron. Detrás de la pancarta, algunos familiares aguantaban las lágrimas.