Publicado: 23.01.2016 16:28 |Actualizado: 24.01.2016 08:34

Nadie tiene prisa por llevar al rey al Congreso para abrir la legislatura

El reglamento fija un plazo de 15 días desde la constitución de la Cámara baja para celebrar la solemne sesión conjunta de apertura de la legislatura con un mensaje del jefe del Estado.

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El rey recibe al nuevo presidente del Congreso, Patxi López. - EFE

El rey Felipe VI, con el nuevo presidente del Congreso, Patxi López. EFE

MADRID.- El radical cambio en el panorama político surgido de las elecciones generales del pasado 20-D parece que se llevará por delante no pocos usos y costumbres establecidos hasta ahora. Incluso algunos determinados en normas de obligado cumplimiento. Por ejemplo, la solemne sesión conjunta de las Cortes Generales – Congreso y Senado - de apertura de la legislatura con la presencia del rey.

El reglamento del Congreso de los Diputados establece en su artículo 5 que “dentro del plazo de los quince días siguientes a la celebración de la sesión constitutiva, tendrá lugar la solemne sesión de apertura de la legislatura”.

En esta sesión, que tiene una larga tradición en los países con un sistema político basado en el parlamentarismo, el jefe del Estado dirige un mensaje a las cámaras, la única ocasión en que se produce esta formalidad, que suele estar supervisado por el Gobierno y que no se suele salirse de un guión previsible.



La solemne sesión de apertura de la pasada legislatura tuvo lugar exactamente dos semanas después de la constitución de las cámaras parlamentarias. Fue el 27 de diciembre de 2011 y en esa sesión fue la última ocasión en la que el rey Juan Carlos I se dirigió al estamento legislativo ya que dos años y medio después abdicó de la corona pasando el testigo a su hijo Felipe VI, hasta ese momento príncipe de Asturias. “Declaro abierta la XI Legislatura de las Cortes Generales”, dijo para acabar su discurso.

Se trata de una sesión parlamentaria exclusivamente protocolaria, con discursos del presidente del Congreso, que a su vez lo es de las Cortes Generales, y del propio monarca ante diputados y senadores. En la última sesión la duración del acto fue de apenas 35 minutos, incluida la interpretación del himno nacional a la entrada del jefe del Estado.

Pero en esta ocasión el plazo que establece el reglamento no se va a cumplir. “La verdad es que nadie ha mostrado interés en cumplir este trámite. Es más, parece que esa sesión, dado el panorama, tampoco le interesa al propio monarca”, dijeron a Publico fuentes de la Mesa del Congreso.

"El panorama político es lo suficientemente complejo como para detenerse en un trámite protocolario"

Ya en la primera reunión que celebró la Mesa el pasado día 14 se planteó este asunto pero “fue descartado completamente ya que el panorama político es lo suficientemente complejo como para detenerse en un trámite meramente protocolario, aunque está recogido en las normas reglamentarias del Congreso de los Diputados”, agregaron las fuentes. La opinión fue unánime, tanto a derecha como a izquierda, puntualizaron.

Habitualmente, esta sesión solemne de apertura de la correspondiente legislatura siempre se ha celebrado dentro del plazo marcado por el reglamento y con un presidente del Gobierno ya investido y acompañado de los miembros de su gabinete.

En 1996 Aznar, que había ganado las elecciones de ese año celebradas en marzo, no fue investido como presidente del Gobierno hasta el 4 de mayo tras unas largas conversaciones con CiU y PNV para alcanzar un pacto de legislatura. Ese retraso, inhabitual hasta entonces, hizo que el dirigente conservador forzase que la sesión solemne de apertura de aquella legislatura se celebrara después de su investidura.

De hecho, según otras fuentes consultadas por este periódico, este trámite “no ha sido tratado” por el presidente de la Cámara baja con Felipe VI en los tres encuentros que han mantenido hasta ahora tras la constitución del Congreso, el último este viernes tras la renuncia de Mariano Rajoy a ser propuesto por el rey para someterse a un debate investidura una vez realizadas las consultas con los líderes políticos. Este es otro de los hechos que no tienen precedentes desde que está en vigor la Constitución de 1978.

El próximo miércoles se cumplen los 15 días de plazo

Precisamente el próximo miércoles día 27 se cumple el plazo de 15 días que marca el reglamento para esta peculiar sesión. Es el mismo día en que el monarca ha señalado para iniciar una nueva ronda de consultas con los representantes de los partidos con presencia parlamentaria con el fin de encontrar a un nuevo candidato para una investidura.

Con este panorama político, nadie sabe en estos momentos cuándo podrá celebrarse la sesión conjunta del Congreso y del Senado con la presencia de Felipe VI, quien se estrenará en este trámite en el inicio de esta atípica XI Legislatura. A esta incógnita se suma otra: ¿Acabará por arrancar la legislatura tal y como se conocen hasta ahora o el proceso finalizará con la convocatoria de unas nuevas elecciones? Podría ser que el rey se quedase sin pronunciar su primer discurso en esta legislatura y tener que esperar a ver qué ocurre después de unos nuevos comicios.