Publicado: 07.01.2016 21:42 |Actualizado: 08.01.2016 07:38

La negociación final con la CUP fractura a Junts pel Sí

Cargos de ERC y el presidente de Súmate, Eduardo Reyes, piden explícitamente que Mas ceda el paso, renuncie a la presidencia de la Generalitat y facilite a última hora un acuerdo con la CUP. La reunión que las dos fuerzas independentistas han mantenido este jueves por la tarde no ha servido para desbloquear la situación.

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Concentración en la plaza de la Catedral de Barcelona para reclamar un acuerdo entre JxS y la CUP. / EFE

Concentración en la plaza de la Catedral de Barcelona para reclamar un acuerdo entre JxS y la CUP. / EFE

BARCELONA.- La enésima reunión entre Junts pel Sí (JxSí) y la CUP no ha servido para que las dos formaciones lleguen a un acuerdo que permita la investidura del presidente de la Generalitat y, por lo tanto, evite la celebración de unas nuevas elecciones catalanas. Cuando se acerca la fecha límite para impedir los segundos comicios en seis meses —el domingo a las doce de la noche expirará el plazo para la investidura—, las dos formaciones independentistas se han reunido este jueves por la tarde durante más de tres horas en el hotel Ayre de Barcelona.

El encuentro, promovido por las tres grandes entidades soberanistas —la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural y la Associació de Municipis per la Independència (AMI)—, ha estado marcado por un gran secretismo para evitar filtraciones y no se ha revelado su ubicación hasta horas después de su culminación. Además, ninguna de los dos partes ha comparecido posteriormente para valorar el resultado de la reunión. Las únicas declaraciones las ha hecho Artur Mas en una entrevista en TV3 para subrayar que “no se ha llegado a ningún resultado concreto”, añadir que no ha servido para “deshacer el nudo” y resaltar que ve “muy difícil” que se desbloquee la situación y se llegue a un acuerdo. La CUP remató el domingo su negativa a aceptar la investidura de Mas, mientras que el líder de CDC no acepta renunciar al cargo. Con todo, ambas partes aseguran que seguirán negociando, a pesar del poco margen que les queda.

Previamente, la gran novedad de este jueves había sido que finalmente se ha roto la unidad de la coalición de CDC y ERC alrededor de la figura de Artur Mas y voces de la formación y de su entorno han pedido explícitamente que el político convergente dé un paso al lado para facilitar la investidura y evitar nuevas elecciones. El día ha sido especialmente intenso en reuniones, propuestas, concentraciones y declaraciones. Y, en cierta manera, tras varios meses de intensa presión a la CUP para que aceptara facilitar la continuidad del líder de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), esta vez se ha vivido algún capítulo de pressing Mas. La jornada ha empezado con la celebración de un breve pleno en el Parlament para elegir a los senadores por designación autonómica y luego ha estado cargado de reuniones.



Al mismo tiempo, una delegación de Súmate, la entidad independentista de castellanohablantes, se reunía con la CUP para plantear una salida al desacuerdo, que pasaría por recuperar la figura del conseller en cap [consejero jefe] y que la asumiera Mas, mientras que el gobierno estaría presidido por Neus Munté, también dirigente de CDC, representante del considerado sector socialdemócrata del partido y actualmente vicepresidenta en funciones de la Generalitat. Curiosamente, Mas ya fue conseller en cap de 2001 a 2003, en el último gobierno de Pujol Según Súmate, la CUP apoyaba una propuesta que se ha trasladado a JxSí a partir de las 15h, en una breve reunión en el edificio del Parlament. Munté ha rechazado la propuesta y a través de Twitter ha advertido de que no será "moneda de cambio de nadie para traicionar la voluntad de los electores". Ha dejado claro que su candidato a la presidencia sigue siendo Mas.

Justo antes de este encuentro, el presidente de Súmate y diputado de JxSí, Eduardo Reyes, ha declarado que “tiene que imperar el sentido común para no ir a nuevas elecciones. Junts pel Sí tiene su candidato, pero cada uno tiene su opinión”, para añadir que “la ultima opción és perder un proceso [independentista] por un candidato”. Sus palabras son significativas porque era la primera vez desde el 13 de noviembre -cuando los diputados de JxSí se encerraron en el monasterio de Poblet tras los dos no de la CUP a Mas en sendos debates de investidura- que un cargo electo de la coalición independentista abría la puerta a que el ejecutivo esté encabezado por alguien distinto al líder convergente.

Cargos de ERC presionan

No se trata de una declaración aislada, sino que llega en pleno goteo de declaraciones y comunicados, fundamentalmente del entorno de ERC, pidiendo a Mas que dé un paso al lado para evitar una nueva cita con las urnas. El primero en abrir fuego fue el diputado en el Congreso de ERC Joan Tardà, que instó a Mas a dar un “paso al lado” para permitir la formación del gobierno y que el “proceso siga adelante”. Tardà se pronunció de esta manera el lunes, un día después de que la CUP confirmara su rechazo definitivo a Mas en una tensa y ajustada reunión de su consejo político y grupo de acción parlamentaria.

La decisión, por cierto, ha desatado fuertes tensiones internas en la formación, con críticas de los sectores que, en última instancia, sí que aceptaban la investidura del dirigente convergente y se prevén futuras bajas en el partido, sobre todo en el área de Girona. La primera consecuencia significativa se produjo el martes, con la renuncia de Antonio Baños, presidente del grupo parlamentario de la CUP y cabeza de lista en las elecciones del 27 de septiembre.

Concentración en la Plaza del Vi de Girona para reclamar un acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP. / EFE

Concentración en la Plaza del Vi de Girona para reclamar un acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP. / EFE

Pero Súmate y Tardà no han sido, ni de lejos, las únicas voces del entorno de JxSí que han apostado por que Mas se aparte. Según ha informado el diario Ara, en la reunión del grupo parlamentario de la coalición celebrada este mediodía han sido varios los diputados que han defendido este vía para permitir un acuerdo con la CUP que evite, ya a última hora, los comicios. Y durante las últimas horas, han sido varias las agrupaciones de ERC -como la de Sant Cugat de Vallès o la del Clot-Verneda (Barcelona)- y de sus juventudes, las JERC -como las de Sabadell o Sant Cugat- las que han presionado en la misma línea, algo que también han hecho, en su caso a través de sus cuentas de twitter, los ediles de la formación en l'Hospitalet de Llobregat -la segunda ciudad catalana- Antoni Garcia y Coque García, y la economista Elisenda Paluzie, que fue dirigente de ERC -formación en la que ya no milita- y fue candidata de JxSí en los comicios del 27-S.

Paralelamente, Mas ha aprovechado la reunión del grupo parlamentario de JxSí para ofrecer a ERC la entrada en el gobierno en funciones el lunes, cuando se firme -si no hay acuerdo- el decreto de convocatoria de elecciones, que se harían el 6 de marzo. Según fuentes citadas por el diario Ara, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, lo ha descartado y ha calificado el ofrecimiento de “fraude democrático”. Y tras el encuentro, el que fuera cabeza de lista de JxSí, Raül Romeva, ha insistido en que Mas es su único candidato.

Concentraciones para pedir un acuerdo

Pero la jornada no se ha limitado a las reuniones de los representantes políticos, sino que también ha habido movilizaciones en numerosas ciudades catalanas con el objetivo de presionar para que JxSí y la CUP lleguen a un acuerdo. En Barcelona, alrededor de 2.000 personas se han concentrado en la Avenida de la Catedral, convocadas por la ANC. Además, unas 100 se han acercado a la plaça Sant Jaume en una concentración alternativa, que pedía explícitamente “Mas deja paso”.