Publicado: 04.09.2016 20:09 |Actualizado: 04.09.2016 22:53

Ni Rajoy, ni el caos: las alternativas para evitar unas terceras elecciones

Aunque el líder del PP puede seguir negociando, un gobierno de Sánchez con Unidos Podemos y Ciudadanos, un intento de los socialistas con los independentistas y los de Iglesias o la fórmula de un candidato de consenso son las otras opciones para evitar una nueva cita con las urnas.

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Mariano Rajoy durante la segunda votación del debate de Investidura/EFE

Mariano Rajoy durante la segunda votación del debate de Investidura/EFE

MADRID.- La investidura fallida del candidato del PP, Mariano Rajoy, del pasado viernes ha abierto nuevas incógnitas en el panorama político, aunque se mantienen abiertos los mismos frentes para la formación del nuevo gobierno. El planteamiento de unas terceras elecciones, que se celebrarían el 25 de diciembre si no se consigue modificar la fecha, es un horizonte que no contenta a nadie, al menos de forma oficial, pero nada apunta a que el resto de formulaciones tengan mayores posibilidades.

Las opciones se reducen ahora a cinco: o un gobierno alternativo del PSOE, Podemos y Ciudadanos; o la suma de Sánchez con los independentistas y Pablo Iglesias; o un segundo intento de Mariano Rajoy, a lo que el PP no se ha cerrado ("volvería a ser candidato de mi partido", ha dicho el Presidente); o el planteamiento de un candidato independiente -por el que aboga Albert Rivera desde el 20D-; y, finalmente, una nueva cita electoral.

Durante este fin de semana, los cuatro principales partidos han ido esgrimiendo sus argumentos dirigidos a una u otra opción.



Rajoy: un segundo intento

El Partido Popular pareció salir escaldado el viernes cuando la mayor parte de la cámara (180 votos en contra) rechazó hacer nuevamente presidente del Gobierno a su candidato Mariano Rajoy. Desde ese momento, diputados y dirigentes de la formación cerraron filas en torno a su líder, ante los comentarios de una posible retirada, y tras el discurso de Albert Rivera, que levantó enfados en la bancada conservadora.

Sin embargo, voces de la formación se han alzado para reforzar a su líder y algunos como José Manuel Margallo, ministro de Exteriores en funciones, se mostraba "absolutamente convencido" de que Rajoy se presentará a una segunda vuelta después de las elecciones autonómicas en Euskadi y Galicia.

A pesar de ello, todo parece indicar que a Mariano Rajoy le costaría mucho volver a poner en marcha ese acuerdo de investidura, sobre todo, después de que Rivera dejara caer que el PP debería dar paso un candidato diferente el día de la segunda votación y después de que dirigentes como Inés Arrimadas hayan reafirmado que "ese pacto ya ha caducado".

Si, por el contrario, volvieran a ponerse de acuerdo, el candidato fracasado, al que le seguirían faltando al menos siete apoyos para una mayoría absoluta, estaría esperando a los resultados de las elecciones en Galicia y Euskadi, donde podría estar la llave de la gobernabilidad. Sin embargo, desde el PNV afirman que la formación no va a necesitar el apoyo del PP por el poco peso que tiene en la comunidad: "Esa situación no se va a dar por la irrelevancia electoral de los conservadores en Euskadi", ha afirmado Koldo Mediavilla, responsable de Organización del PNV.

Gobierno del cambio: Ciudadanos y Unidos Podemos

Días antes del debate de investidura, la formación que dirige Pablo Iglesias abogaba por "intentar" un gobierno alternativo tras el fracaso de Mariano Rajoy e instaba a Pedro Sánchez a que se pronunciara. Sin embargo, los socialistas, por boca de su portavoz, Antonio Hernando, insistían en que era "el momento de Mariano Rajoy".

Fallada la investidura del fracasado Rajoy, Sánchez, que está de campaña en Galicia y Euskadi, pasaba nuevamente a tender la mano a "las fuerzas del cambio". "¿Qué más razones necesitamos para ponernos de acuerdo?", preguntó a Iglesias y Rivera en un acto en Galicia y, posteriormente, confirmó que esta próxima semana llamará a ambos candidatos para buscar una solución.

Sin embargo, su partido lo aclara: Pedro Sánchez no volverá a presentarse como candidato si su elección no está asegurada. La misma respuesta han dado desde Ciudadanos: "No vamos a participar en más investiduras fallidas", ha dicho Inés Arrimadas.

Unidos Podemos, por su parte, mira la candidatura de Sánchez no como un acuerdo de investidura, sino como un acuerdo de gobierno: "Pediremos a Ciudadanos que se abstengan en un gobierno del PSOE y Unidos Podemos", aseguró Iglesias el viernes. Esta opción tampoco parece viable sobre todo tras las declaraciones del pasado jueves del portavoz de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, quien aseguro que "nunca en la vida" se abstendrían para apoyar tal coalición.

De todas formas, Sánchez lo intentará “sin descanso con todas las fuerzas políticas del cambio".

Sánchez, aupado por los independentistas

Si Ciudadanos se negara a la opción anterior, Pedro Sánchez también podría ser presidente con el apoyo de los independentistas. PSOE, Podemos, PNV, PDC y ERC sumarían 178 escaños, lo que les daría la fuerza suficiente como para aupar al socialista a la presidencia.

Así lo proponía Pablo Iglesias el viernes inmediatamente después de la segunda votación fallida: "Preferiría un Gobierno con el PSOE, el Partit Dèmocrata Català y Esquerra Republicana". Sin embargo, a esta opción se le presentan los mismos inconvenientes que existían el 20D y los mismos que probablemente existirán si hay unas terceras elecciones: la condición de un referéndum en Catalunya.

El portavoz del PDC, Francesc Homs, afirmó el viernes que quería que Sánchez tomara la iniciativa "pero el referéndum soberanista siempre estará encima de la mesa". Por su parte, Sánchez ya se negó anteriormente a pactar con todo aquel que defienda un referéndum y sus condiciones para un pacto es que se olviden de la votación por la independencia.

Pacto en el que no participaría Ciudadanos, quienes han asegurado en varias ocasiones que no pactarían "con quien quiere romper España".

Un candidato independiente

Lo propuso Albert Rivera en su intervención el día de la segunda votación cuando vino a decir que el PP tendría que replantearse si otro candidato sería más óptimo para ocupar la presidencia. Esta opción también la sondearon los del partido naranja tras las elecciones del 20D, cuando propusieron a Sánchez y Rajoy un candidato de consenso.

Sin embargo, esta propuesta de Rivera, que fue una de las causas de la ruptura entre PP y Ciudadanos el pasado viernes, parece del todo improbable. 

"Rajoy es nuestro candidato. Ganó las elecciones con un apoyo de 8 millones de españoles y fue el único que mejoró en votos, porcentajes y escaños respecto a las elecciones del 20D", dijo María Dolores de Cospedal, tras el comité ejecutivo del Partido Popular que se celebró este sábado. Los mismos argumentos utiliza la dirigente del PP catalán Alicia Sánchez-Camacho para confirmar que "Rajoy no se irá".

"Nosotros apoyamos todos a Mariano Rajoy", sentenció Cristina Cifuentes, presidenta de la comunidad de Madrid tras el debate.

La "vergüenza" de las terceras elecciones

Para evitar unos terceros comicios, lo que sería "una absoluta vergüenza de cara a Europa", como calificó la idea el ministro Cristóbal Montoro tras la segunda votación de investidura, habría que tener presidente antes del día 31 de octubre, lo que significa que las votaciones para su nombramiento tendrían que celebrarse, como muy tarde la semana del 24 al 30 del mismo mes.

La Constitución no establece ningún plazo que imponga al rey cuándo debe celebrar una nueva ronda de consultas, sino que deja a su discreción la elección del momento que considere oportuno para designar al candidato que considere idóneo para ser investido. La única fecha límite es el 1 de noviembre, que es cuando tendrían que anunciarse las terceras elecciones en el BOE.

Todos los partidos políticos han asegurado que es la única opción que no se plantean. Sin embargo, la dificultad de las otras cuatro opciones refuerzan la idea de unos nuevos comicios y los principales partidos vuelven a hacer cábalas sobre quién sería el culpable.

"Depende de Sánchez que no haya terceras elecciones", aseguró Pablo Iglesias el viernes tras insistir en que están esperando "a que se decida". Por su parte, Albert Rivera, quien se presentaría a las hipotéticas elecciones como el único capaz de llegar a acuerdos, mira a los "partidos viejos" y asegura que "se equivocan los que bloquean".

Con la incógnita aún abierta sobre lo que pueda pasar tras los comicios en Euskadi y Galicia, mientras la presión desde los grandes medios de comunicación empuja en favor de un apoyo al partido más votado, el PP, planteando que en caso contrario iríamos a terceras elecciones en Navidad.