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Nieve en la AP-6 El director de la DGT se aferra al cargo tras culpar a los conductores y gestionar la crisis desde su casa

En el PP están descontentos con la gestión de Gregorio Serrano con el colapso de la AP-6 durante el temporal de nieve, por lo que Rajoy podría plantearse cerrar la crisis con su cese. Él, amigo de Zoido, acumula polémicas: fue el protagonista de la concesión de un piso de la Guardia Civil.

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El director de la DGT, Gregorio Serrano, durante la rueda de prensa tras el colapso por nevadas de carreteras en toda España./EUROPA PRESS

Él no quiere dimitir, pero podría verse obligado a hacerlo. La cabeza de Gregorio Serrano, que culpó a los conductores del colapso producido por el temporal de nieve en la AP-6 este fin de semana, está en el aire y no sólo porque la haya pedido la oposición.

En el PP ya han surgido voces que muestran su descontento con la gestión del director de la Dirección General de Tráfico (DGT). El propio número tres de la formación le dejó ayer a los pies de los caballos. Por un lado, Fernando Martínez-Maillo cerró filas en torno a los ministros de Fomento e Interior, Iñigo de la Serna y Juan Ignacio Zoido, respectivamente. Pero sí contradijo la versión de Serrano: mientras él culpó a los conductores del atasco en el que unos 3.000 viajeros permanecieron horas encerrados por la nevada, el coordinador general del PP pidió "disculpas" a todos ellos.

A ello se suma la no presencia de Serrano en Madrid para dirigir la crisis en primera persona. Él ha pedido disculpas hoy en un tuit, pero no sin cierta chulería: "Pido disculpas a todos los que estén molestos porque la tarde de la tremenda nevada sobre la AP-6 estaba con mi familia en Sevilla pasando el día de Reyes, una maravillosa ciudad donde funciona [sic] las líneas telefónicas e internet", espetó.

También el portavoz del PP salió hoy en su defensa en una entrevista en Los Desayunos de TVE. "Se está cargando contra él, pero puedo asegurar que no durmió esa noche", afirmó Rafael Hernando. Sin embargo, también opinó que los conductores "no fueron los responsables únicos" de la catástrofe y asumió que el Gobierno había pedido disculpas "quizá, tarde".

En Génova, además, hay quien recuerda que Serrano acumula ya varios escándalos. Los examinadores de Tráfico estuvieron en huelga buena parte del año pasado y en la memoria de todos permanece la polémica por la adjudicación de un piso de la Guardia Civil -con una cuantiosa reforma incluida-, por la que fue su amigo, Juan Ignacio Zoido, quien dio la cara negando que hubiera irregularidad alguna en el proceso.

Santamaría vs. Cospedal

No obstante, ser amigo del ministro del Interior puede volvérsele en contra. Zoido es un recomendado de la titular de Defensa, María Dolores de Cospedal, por lo que Serrano podría verse inmiscuido en la batalla interna que ésta mantiene con la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. Fuentes del PP aseguran que el sector de los sorayos estaría maniobrando para convencer al presidente para que le expulse.

El jefe del Ejecutivo es poco dado a realizar crisis de Gobierno por considerar que generan inestabilidad y, con la situación en Catalunya sin resolver, no es momento de realizarlas. Pero, así las cosas, Mariano Rajoy podría ver en el cese de Serrano la mejor fórmula para matar dos pájaros de un tiro: calmar las aguas en el partido y zanjar así la crisis de la AP-6. Su puesto está en el aire.