Publicado: 12.11.2015 15:48 |Actualizado: 12.11.2015 16:20

El “no tranquilo” de la CUP que intranquiliza a Mas y a su entorno

Toda la oposición rechaza de nuevo la investidura como president del líder convergente. JxSí y la formación anticapitalista reiteran su voluntad de llegar a un acuerdo, pero las fuentes consultadas reiteran que la CUP no se moverá de su negativa a permitir la reelección de Mas, lo que aumenta la presión social que recibe

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El cabeza de lista de la CUP, Antonio Baños, pasa junto al candidato de Junts pel Sí y president en funciones, Artur Mas, tras su intervención en el debate de la segunda votación de investidura tras las elecciones del 27-S. REUTERS/Albert Gea

El cabeza de lista de la CUP, Antonio Baños, pasa junto al candidato de Junts pel Sí y president en funciones, Artur Mas, tras su intervención en el debate de la segunda votación de investidura tras las elecciones del 27-S. REUTERS/Albert Gea

BARCELONA.- Por primera vez en la historia, un aspirante a la presidencia de la Generalitat no ha logrado la investidura ni en la primera ni en la segunda votación. Artur Mas ha vuelto a recibir un 'no' de toda la oposición en el Parlament. Lo más significativo, es que la única formación a la que aspira a convencer, la CUP, ha reiterado su negativa a que el también presidente de CDC siga al frente del gobierno catalán.

El líder parlamentario de la formación de la izquierda independentista, Antonio Baños, ha sido explícito: “Aquí hay un problema con el nombre [del candidato a la presidencia]. Si [Junts pel Sí] hubiera propuesto otro nombre ya tendríamos acuerdo”. Eso sí, de nuevo tanto Baños como Mas y Marta Rovira -portavoz parlamentaria de JxSí- han insistido en la necesidad de ponerse “pronto” de acuerdo para elegir a un presidente, conformar un gobierno y ponerse a trabajar para cumplir la declaración de ruptura aprobada por el Parlament el lunes y suspendida ayer por el Tribunal Constitucional (TC).



La votación, en la que PSC, PP, Ciudadanos y Catalunya Sí Que es Pot han insistido en pedir que se abandone el proyecto independentista o -en el caso de la última formación- la vía unilateral para alcanzarla, cierra el debate de investidura por el momento. La presidenta del Parlament puede convocar tantas votaciones como desee hasta el próximo 9 de enero, fecha en la que si no hay presidente se disolverá la cámara y se convocarán nuevas elecciones, a celebrarse en marzo.

A pesar de que el resultado del debate ha sido idéntico al del martes, sí que ha habido algunos cambios y gestos significativos. En primer lugar, Mas ha detallado las dos propuestas que trasladó ayer a la CUP: una presidencia más compartida, de manera que el jefe del ejecutivo mantenga todas sus atribuciones pero pueda delegar funciones que se repartirían entre tres grandes áreas de gobierno -Economía y Ocupación, Asuntos Exteriores e Institucionales y Estado del Bienestar-; y que el futuro gobierno se someta a una moción de confianza al cabo de unos meses de ponerse en marcha -ha situado la fecha en julio-, lo que permitiría forzar el cambio de presidente si el resto de la cámara está insatisfecha con su gestión.

Artur Mars conversa con  Oriol Junqueras y Raul Romeva, durante una pausa del debate de la segunda votación de investidura tras las elecciones del 27-S. REUTERS/Albert Gea

Artur Mars conversa con Oriol Junqueras y Raul Romeva, durante una pausa del debate de la segunda votación de investidura tras las elecciones del 27-S. REUTERS/Albert Gea

La CUP, a través de Antonio Baños, ha expresado un “no” a la nueva propuesta de Mas. En el primer caso, ha subrayado que la idea de crear un ejecutivo con tres vicepresidencias fuertes -que ocuparían Oriol Junqueras, Neus Munté y Raül Romeva- es una “reelaboración más creativa de los acuerdos de gobierno que ya tenían con ERC”. En opinión de los anticapitalistas, la propuesta no sirve para “ensanchar” la base social del independentismo, que es su “máximo objetivo”. En cambio, sí que ha aplaudido la opción de la cuestión de confianza: “Es un avance”.

En su intervención, Baños ha expresado que le daban a Mas un “no tranquilo”, porque “decimos sí a la República catalana”. “Es un no que no cierra la puerta a ir más lejos y a sumar más gente a favor de la independencia”, ha añadido el diputado de la CUP, quién ha subrayado que el suyo no es un “no enrocado” y que la formación “tiene el acuerdo sólido de alcanzar un acuerdo de gobierno. No nos moveremos de la mesa de negociación”. Finalmente, Baños ha mostrado la voluntad de los suyos de no llegar a un escenario de elecciones anticipadas, “porque son reaccionarias, no revolucionarias”.

Mas se ha tomado con resignación la decisión de la CUP, pero ha dejado claro que aspiraba a salir investido hoy. “Dicen que nos dan un 'no tranquilo'. Pues mire, yo ahora prefiero un 'sí intranquilo'. El presidente en funciones de la Generalitat sí que ha valorado positivamente que tanto JxSí como la CUP estén al menos de acuerdo en alcanzar algún tipo de acuerdo que evite las elecciones de anticipadas, pero también ha querido lanzar un mensaje de presión: “Si hay una parte que se mueve [en búsqueda de un pacto], nos tenemos que mover todos”.

La CUP convoca un “debate nacional” para el 29 de noviembre

Son momentos de tensión, nervios y, sobre todo, presiones en el bloque independentistas, en el que lo que se dice desde el hemiciclo del Parlament a menudo no coincide con lo que pasa fuera. Mas y Baños han querido lanzar mensajes de tranquilidad -el cupero ha asegurado que “tenemos a tocar” un acuerdo- y el líder de ERC, Oriol Junqueras, también se ha mostrado convencido de que la entente llegará en los próximos días.

Y es que digan lo que digan en público, especialmente desde el entorno de CDC se empieza a transmitir cierto nerviosismo y aparecen nuevos elementos de presión. Sin ir más lejos, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha convocado una concentración para este domingo a la mañana para presionar a los diputados independentistas para que lleguen a un acuerdo. El lema de la concentración es “Governem-nos junts” (Gobernémonos juntos), muy parecido al que usó la CUP en la campaña del 27-S, en lo que se ha interpreta especialmente como un gesto de presión de la entidad soberanista hacia el partido.

La diputada de Ciutadans Inés Arrimadas vota a viva voz durante el segundo debate de investidura en el Parlament. EFE/Toni Albir

La diputada de Ciutadans Inés Arrimadas vota a viva voz durante el segundo debate de investidura en el Parlament. EFE/Toni Albir

Paralelamente, y según ha podido saber Público de fuentes de la formación, la CUP ha convocado una “jornada de debate nacional” para el próximo 29 de noviembre, en la que se hablará del estado de las negociaciones, las nuevas ofertas y se debatirá sobre los posibles escenarios futuros, de momento con un cierre de filas total en el rechazo a investir a Mas. Además, fuentes cercanas a los negociadores del partido han reconocido la “extrema presión” que reciben tanto por redes sociales como por mensajes de whatsapp de personas que les piden que acepten a Mas como president. En este sentido, sólo hace falta leer algunos mensajes en Twitter con la etiqueta #pressingCUP para hacerse una idea de lo que dice.

Y, finalmente, parece que se abren algunas fisuras en ERC, respecto al apoyo inquebrantable a Mas como president. Si bien es verdad que hoy Marta Rovira, número dos de la formación, ha subrayado en un par de ocasiones que el líder convergente es el “candidato de todos los diputados de JxSí”, ayer Joan Tardà insinuó que estarían dispuestos a prescindir de Mas al frente del ejecutivo para llegar a un acuerdo.

Arrimadas: “El proyecto independentista es una locura”

El resto de grupos parlamentarios no se han movido un milímetro de las posiciones que ya defendieron el martes, durante el primer debate de investidura. Inés Arrimadas, líder en el Parlament de Ciudadanos, ha pedido a Mas que “rectifique y negocie con el gobierno español”, ya que el proyecte independentista es una “locura” que convertirá al president en funciones en un “mártir” que arrastrará a “siete millones y medio de catalanes”. Arrimadas considera que Mas es un “hombre de orden”, y le ha criticado que “haya entregado la gobernabilidad de Catalunya a la CUP, que disfruta saltándose la ley. Pero usted no es así”.

Miquel Iceta, primer secretario del PSC, ha reiterado la triple negativa de su partido a la “a la independencia, a la legalidad y a la investidura” [de Mas] y, como Arrimadas, ha pedido al gobierno “que no despliegue ninguna acción” derivada de la declaración independentista tras la suspensión del TC.

Lluís Rabell ha insistido en pedir un referéndum como vía de solución al conflicto político, porque “no hay un mandato ciudadano de ruptura unilateral” y, en cierta manera, ha echado un cable a la CUP diciendo que si Mas se aparta ya habría president. Finalmente, Xavier García Albiol, presidente del grupo del PP, ha pedido a Mas y a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, que acaten la decisión del TC y ha ofrecido, de nuevo, la opción de que su partido apoye a Mas si para el proceso independentista.